Nuevas pruebas de que los primeros europeos vivieron en Atapuerca

Los últimos estudios confirman el canibalismo del 'Homo antecessor'

Los humanos que vivieron en la sierra de Atapuerca, en Burgos, hace 800.000 años, aseguran su puesto en el árbol evolutivo como los primeros europeos, según las últimas dataciones que se publican ahora en un monográfico de la revista Journal of Human Evolution. El volumen incluye datos exhaustivos sobre el yacimiento y abunda en la cara siniestra de sus pobladores más antiguos: un canibalismo "gastronómico", afirman sus directores.

El presentado ayer es el segundo número de esta prestigiosa publicación dedicado íntegramente a Atapuerca; el primero, editado hace dos años, se agotó, algo que "no había ocurrido nunca", dice la editora Leslie Aiello. El número actual, en el que han participado 32 autores, servirá según Aiello para "convencer a más paleoantropólogos de que Homo antecessor es una especie independiente, aunque en este campo nunca se puede afirmar que la polémica quedará cerrada".Homo antecessor es la nueva especie que los directores de la excavación, Eudald Carbonell, José María Bermúdez de Castro, y Juan Luis Arsuaga, propusieron para los fósiles hallados en el estrato TD6 del yacimiento llamado la Gran Dolina en Atapuerca. Aún no es una propuesta aceptada mayoritariamente por los científicos, algunos de los cuales todavía defienden que los primeros pobladores de Europa llegaron hace sólo medio millón de años. "La verdad es que no entiendo en qué se basan", dice Bermúdez de Castro.

La antiguedad de H. antecessor ha sido confirmada ahora en 800.000 años por métodos independientes de datación. Uno de estos métodos se aplica directamente a los fósiles y no a los estratos de terreno en que se encuentran, y es la primera vez que se usa en restos tan antiguos. Se trata, afirma Arsuaga, de uno de los resultados más relevantes de el nuevo estudio.

H. antecessor es un antepasado común de neandertales y el hombre actual. Se ha encontrado cerca de un centenar de sus restos en los sólo seis metros cuadrados excavados en el estrato TD6, pero no bastan aún para resolver todos los misterios. Por ejemplo: ¿A quién devoraba H. antecessor de forma sistemática, simplemente para alimentarse? Los restos humanos encontrados en la Gran Dolina están mezclados con múltiples restos animales, y rotos de la misma forma que éstos. Los nuevos estudios confirman que son la prueba de un "canibalismo gastronómico" del que sólo existe un caso similar en otra cueva francesa. Los directores de la excavación aún debaten si se trata de restos de otros grupos de H. antecessor, de miembros del mismo grupo o, incluso, de otra especie contemporánea.

"Ninguna de las tres hipótesis puede ser descartada todavía", dice Carbonell. "Trabajaremos en ello, pero habrá que esperar diez o quince años". El equipo, integrado ahora por 85 personas, planea tener excavados al menos 92 metros cuadrados del estrato TD6 antes del año 2005.

Para Arsuaga, experto en los restos de otra área del yacimiento, la Sima de los Huesos, "Atapuerca nos habla además de la evolución de la mente humana, porque muestra las dos caras de la moneda: en la Gran Dolina tenemos la más siniestra, con un canibalismo frío y sistemático, y en la Sima de los Huesos encontramos lo que podría ser la primera evidencia de un enterramiento respetuoso". El hombre de la Sima, en la línea evolutiva de los neandertales pero no de la del hombre actual, vivió hace 300.000 años.

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