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La ONU denuncia a los países ricos por reducir un 24% la ayuda humanitaria

La vida de 12 millones de africanos corre peligro si no reciben las cantidades prometidas

El recorte progresivo de la ayuda humanitaria ha disparado las alarmas de la ONU. Su secretario general, Kofi Annan, alertó sobre las consecuencias de la actitud de los países donantes, que han recortado sus aportaciones en este campo un 24% desde 1992. Annan asegura que la situación en África amenaza el futuro inmediato de 12 millones de personas y que el problema está a punto de convertirse en "una crisis sin solución". La ONU, alarmada por la "pobre respuesta" de la comunidad internacional, recuerda a estos países que sus economías viven momentos "de bonanza".

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El ghanés Kofi Annan pidió a los países donantes que hagan "un esfuerzo especial" para evitar el desastre humano que se cierne sobre África, ahora que la atención mundial ha vuelto sus ojos y su dinero a otras crisis, como la de Kosovo.Para demostrar la gravedad de la situación, su secretario adjunto para Asuntos Humanitarios, el brasileño Sergio Vieira de Mello, aseguró que las agencias de la organización internacional no contaban con el dinero necesario para atender a los dos millones de angoleños afectados por los combates entre el Ejército y la guerrilla rebelde, al millón de somalíes amenazados por el hambre después de seis años de malas cosechas y al resto de africanos sometidos por otras guerras y hambrunas. Vieira afirmó que "cuando los medios de comunicación se ocupan de un tema, los ciudadanos son muy generosos", y recordó los 1.500 millones de pesetas recaudados el año pasado en España para ayudar a las víctimas del huracán Mitch. Para paliar estas situaciones, la ONU cree que son necesarios este año 500 millones de dólares (78.500 millones de pesetas). Reunir esta cantidad es factible, según Annan, para unos países -todos los de la UE, menos Grecia, más Australia, Canadá, EEUU, Japón, Noruega, Nueva Zelanda y Suiza- que atraviesan años de bonanza económica.

"En el mundo desarrollado muchos países están experimentando un crecimiento sin precedentes y superávits en sus presupuestos. Pero lo que se destina a la ayuda o bien está estancado o decrece", aseguró el portavoz Fred Eckhard. La cantidad necesaria para engrosar el fondo urgente que necesita la ONU para poner al día sus programas africanos coincide prácticamente con lo que contaban a principios de año sus distintas agencias humanitarias y de cooperación. La organización internacional estimó entonces que el continente africano necesitaría este año 796 millones de dólares (unos 125.000 millones de pesetas) para hacer frente a las crisis creadas por distintas guerras y desastres naturales. Sólo han cobrado 352 millones (alrededor de 55.000 millones de pesetas), algo menos de la mitad.

Entre los países que se verán más afectados si el dinero no llega están Somalia y Angola, donde cada día mueren 200 personas por los conflictos y sólo ha percibido el 38% de la ayuda prometida de 106 millones de dólares (unos 16.000 millones de pesetas). Pero también algunos otros, recién salidos de conflictos armados, como la República Democrática del Congo (ex Zaire), Burundi, Sierra Leona, Eritrea o Etiopía. La falta de ayuda, subrayó Annan, dificultará la construcción de la paz. El ejemplo extremo es, sin embargo, Congo, que no ha recibido "un sólo dólar" de los 14,5 millones comprometidos.

15.000 millones menos

El llamamiento de la organización internacional para hacer frente al desafío africano coincide con la tendencia a la baja que vive la ayuda internacional desde 1992. Desde entonces, la ayuda a los países en vías de desarrollo se ha reducido en 15.000 millones de dólares (2,4 billones de pesetas), según los datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Estas cifras contrastan, y así lo recordó Vieira de Mello, con el crecimiento de un 70% que han vivido los mercados financieros de Europa y EE UU en los últimos tres años.Si hace siete años los 21 países que encabezan las donaciones mundiales en materia de cooperación y desarrollo invirtieron 63.000 millones de dólares (9,89 billones de pesetas), en 1997 esta cantidad se quedó en 48.300 dólares (7,58 billones de pesetas), lo que supone un recorte del 23,8%. Ese porcentaje se eleva hasta el 30% si sólo se tiene en cuenta a los cinco países que más dinero dan. España está entre esos 21 países y, si bien sólo aporta el 0,23% del producto nacional bruto, es de los pocos países que han aumentado su aportación porcentual desde 1992. Junto a ella están también Dinamarca, Luxemburgo, Suiza, Irlanda, Austria y Nueva Zelanda. En el otro lado, el de los que cada vez aportan menos, está EEUU, que ha pasado de destinar el 0,21% de su PNB a tan sólo el 0,09%. A pesar de ello, este país sigue siendo el segundo mayor donante, detrás de Japón, con 6.900 millones de dólares en 1997.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 14 de agosto de 1999