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Bélgica comprará todo el porcino que exportó

La carne, dudosa o sana, será destruida

A grandes males grandes remedios. El Gobierno belga decidió ayer comprar y destruir toda la carne de cerdo y todos los productos derivados del porcino con más de un 20% de materia grasa. La medida afecta tanto a los productos vendidos en Bélgica como a los exportados a cualquier país. La decisión, que costará cerca de 25.000 millones de pesetas, es el reconocimiento de que no se puede saber qué productos porcinos belgas están sanos y cuáles contaminados con dioxina.

A pesar de la magnitud de la medida, el nuevo Gobierno belga está demostrando las mismas vacilaciones y decisiones contradictorias que llevaron a la oposición al gabinete que presidía el democristiano Jean-Luc Dehaene. El nuevo primer ministro, el liberal Guy Verhofstadt, decidió aprobar ayer una medida que ya se había anunciado el pasado viernes, pero que entonces no se aprobó. La decisión pretende evitar males mayores a los consumidores, pero también acabar con la caída de precios que sufre el sector porcino ante las dudas que siguen suscitando sus productos.Según el ejecutivo serán destruidas entre 60.000 y 80.000 toneladas de carne de cerdo y derivados que hayan sido producidos antes del pasado 23 de julio. Lo que no está claro es dónde serán destruidos los productos que se encuentran en el extranjero y quién correrá con los gastos de repatriación a Bélgica.

Un total de 2.056 granjas han llegado a estar en cuarentena, de las que 932 aún lo están en la actualidad aunque sólo en 243 se ha confirmado la presencia de dioxina. De éstas, tres son granjas vacunas, 53 avícolas y 187 porcinas.

La Comisión Europea no ocultó ayer su preocupación por el descontrol demostrado por las autoridades locales al detectar hace unos días otras 233 granjas de porcino susceptibles de haber entrado en contacto con la materia tóxica. Y mostró también su inquietud porque en junio aún se hayan descubierto huevos contaminados cuando para esas fechas se supone que todas las gallinas ponedoras enfermas habían sido sacrificadas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 28 de julio de 1999