Hacia el envase inteligente
La posibilidad de introducir sensores muy sencillos pero eficientes en los envases de los productos que adquiere el consumidor permitiría mantener el control de la seguridad del alimento más allá de la fábrica donde se ha producido. Según Gutiérrez Monreal, este avance no debería tardar mucho en ser una realidad. Se trata de detectar una sola sustancia que indique algún proceso de deterioro producido por microorganismos en artículos envasados al vacío, por ejemplo, oxígeno. "Hay tintas que cambian de color al oxidarse, así que bastaría con poner entre el producto y el plástico exterior una tira tintada con una membrana que la separase del producto y que detectaría el problema cambiando de color. También se puede hacer con otros sistemas que podrían ser leídos por láser", dice.
Hace algún tiempo, una empresa cárnica danesa se interesó en desarrollar este sistema y contactó con el grupo de investigadores españoles, pero al final lo encargó a unos británicos.


























































