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Los científicos avanzan evidencias de que los neandertales hablaban

Atapuerca revela claves sobre la capacidad para el lenguaje hace 300.000 años

El hombre de neandertal, la humanidad que vivió en el continente europeo desde hace unos 120.000 años hasta hace unos 25.000, tenía capacidad de vocalizacion y lenguaje, oral aunque diferente del la del hombre moderno que lo sustituyó tras miles de años de compartir el mismo territorio. Luego no fue la ausencia de lenguaje, como se ha sugerido hasta ahora, el misterioso motivo que exterminó a los neandertales.

Los paleontólogos del proyecto de Atapuerca (Burgos) han avanzado evidencias acerca de esta habilidad verbal en la humanidad que vivió en el norte de España hace 300.000 años, cuyos fósiles están siendo rescatados en el yacimiento de la Sima de los Huesos de esa excavación y que eran antepasados directos de los neandertales. La adquisión del lenguaje por parte del género humano ha sido uno de los asuntos estrella debatidos en el curso de paleobiología La vida en la prehistoria, celebrado esta semana en El Escorial, en el que estudiosos españoles, estadounidenses y británicos han abordado también cuestiones como la sexualidad de los homínidos, la longevidad, la infancia, el desarrollo, las enfermedades o la alimentación. En suma, la vida y la muerte de los antepasados del hombre. "Hay dos momentos estelares en la historia de la vida en al Tierra y corresponden al surgimiento de dos sistemas únicos de transmisión de información en el tiempo, de una generación a otra: el código genético común a todas las formas de vida y, 3.500 millones de años después, el lenguaje", afirmó Juan Luis Arsuaga, co-director de las excavaciones de Atapuerca y director del curso junto con la paleontóloga estadounidense Leslie Aiello.

Los fósiles de la Sima de los Huesos, atractivo esencial y en gran medida causa del respeto científico que ha atraíado a los expertos extranjeros a este curso de verano de la universidad Complutense, están proporcionando información clave sobre el lenguaje, pero aún no se ha hecho pública en detalle puesto que está en proceso de elaboración. "Tenían un aparato fonador parecido al nuestro en lo fundamental aunque distinto en los matices y emitirían sonidos, tal vez limitados, pero estos individuos tenían capacidad para hablar", ha adelantado Ignacio Martínez, experto en la materia.

El descubrimiento de huesos claves del aparato fonador aportará respuestas a misterios como la posición de la laringe en estos hombres del pasado. La laringe baja en nuestro cuello, que nos permite articular gran variedad de sonidos, es un auténtico incordio: no podemos, excepto de lactantes, beber y respirar a la vez (como los chimpances); nos atragantamos con frecuencia con el consiguiente riesgo de muerte; al tener en comunicación las cavidades bucal y nasal mezclamos sabor y olor con la consiguiente pérdida de olfato, etcétera.

El descenso de la laringe desde la posición alta en los otros primates tiene que tener alguna ventaja adaptativa para los organismos que la presentan, y puede ser el lenguaje, señalan los paleontólogos. Si los antepasados de los neandertales hablaban, ¿lo hacían los antepasados comunes de ellos y los hombres modernos? Nuevas preguntas surgen a raíz de estas nuevas respuestas. Arsuaga también tiene sorpresas sin desvelar sobre los restos de la pelvis hallados en la sima: El científico mostró cómo la configuración ósea de la pelvis humana impone el parto anterior y la disposición igualmente delantera de los órganos sexuales femeninos, lo que implica la cópula frontal y no posterior, como en los chimpancés y otros primates.

La estadounidense Leslie Aiello, directora del departamento de Antropología del University College de Londres y editora del Journal of Human Evolution, señala: "Los humanos modernos que encontraran a los neandertales reconocerían que éstos eran humanos, inteligentes, que caminaban de la misma manera que ellos, y que tenían formas corporales similares". Esta científica considera probado que ambas especies compartieron algunos lugares, y cree probable que los neandertales copiaran instrumentos de los humanos modernos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 16 de agosto de 1998