Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
GENTE

INQUILINOS EN EL ACUEDUCTO

Los romanos concibieron el acueducto de Segovia, hace casi 2.000 años, como una gran obra hidráulica para conducir el agua a la parte alta de la ciudad, pero no se podían imaginar que también pudiera llegar a contar algún día con inquilinos,como es el caso de una pareja de cigüeñas que intenta construir un nido sobre el canal, en parte más alta de este monumento,declarado por la Unesco como patrimonio de la humanidad. El equipo de técnicos encargado de las obras de consolidación, que dirige el arquitecto Francisco Jurado, anda estos días jugando al ratón y al gato con las zancudas, pues mientras que éstas van trasladando materiales para hacer su nido, que podría llegar a pesar cerca de media tonelada, los obreros se los retiran inmediatamente, con el fin de disuadirlas y que opten por buscar otro Iugar. Entre otros motivos, porque las ramas y objetos varios con los que las cigüeñas construyen su aposento impedirán que discurra el agua sobre la parte superior del puente,actividad que se pretende recuperar ahora,al menos de manera ornamental. Peor suerte han corrido otras compañeras de las inquilinas del acueducto, las que se albergaban en la espadaña del convento de San Antonio el Real, que de la noche a la mañana se han encontrado con su nido envuelto entre andamios, mientras que sus huevos han sido trasladados para ser incubados a un centro de recuperación de aves- ,

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 2 de abril de 1998