Los ingenieros técnicos españoles son discriminados en la UE

Educación negociará la homologación de los títulos para acceso al funcionariado

En España hay 300.000 ingenieros técnicos con un diploma universitario de grado medio (tres años académicos). En estos momentos, están librando una batalla ante la UE para conseguir que su título sea reconocido ante la Comisión de las Comunidades Europeas con el mismo nivel que otros europeos de la misma categoría lectiva. En concreto, el bachellor del Reino Unido o el otorgado por las FachHochschulen alemanas. La finalidad: poder presentarse, si lo desean, a las oposiciones del grupo A de la función pública comunitaria. "Se está produciendo un agravio comparativo", protesta Enrique S. Castaño-Rogel, ingeniero técnico industrial de Alicante, que sale al quite del conflicto presentando una reclamación personal ante Bruselas.Pero, aunque haya habido iniciativas personales, es el Instituto Nacional de Ingenieros Técnicos de España (INITE) el que, desde finales de los años ochenta, ha protagonizado las negociaciones con Bruselas en defensa de los intereses de los ingenieros técnicos. Juan Manzanares, secretario general de INITE, y su presidente, Ventura Rubí, junto con Gregorio Tierraseca, presidente de los colegios de ingenieros técnicos industriales, se desplazaron a principios de este mes a Bruselas para tratar de la cuestión con nuestro embajador permanente comunitario, Javier Elorza, a través del cual se remiten a la Comunidad los parámetros españoles que permiten establecer la equiparación a otros diplomas según la división en grupos de la función pública.Enredo administrativo

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El problema se deriva, de la complejidad administrativa: no existe una coincidencia entre la distribución por grupos según las titulaciones dentro de España y las que se manejan en Bruselas. La Administración española envió en el momento del ingreso de nuestro país en la CE (1986) unos baremos que -¿por modestia?- dejaban a los ingenieros diplomados españoles en inferioridad de condiciones respecto de sus homólogos comunitarios.

Estos baremos habían sido forjados por los ministerios españoles implicados (Educación, Función Pública y Exteriores) a imagen y semejanza de los mecanismos internos (acceso al grupo A: los licenciados), sin tener en cuenta que en Bruselas sólo hay cuatro grupos para el acceso al funcionariado; en España, son cinco. Significa que el grupo A de Bruselas entiende por licenciados no solamente a las carreras superiores, sino, también, a las universitarias de grado medio con carácter terminal.

La situación ha colocado a nuestros ingenieros técnicos (y otros diplomados cuyo título es un producto acabado -no incluye las diplomaturas que sirven de primer ciclo para acceder a una licenciatura-) en una situación por la que sólo pueden presentarse a la función pública comunitaria por el mismo rasero que los bachilleres de otros países. Los representantes de los ingenieros técnicos recuerdan: "Cuando se accede a una plaza de la función pública, ese puesto no tiene una relación directa con el contenido de los estudios cursados, sino con el grado del título que se presenta para acceder a la misma, independientemente de la profesión" explica Juan Manzanares.

Desde finales de los años ochenta, varios años de negociaciones han transcurrido entre los ingenieros técnicos y Bruselas, que, a su vez, remite el problema al Gobierno español, único capacitado para introducir un cambio de estos baremos y enviarlos, después, a la dirección general IX de la Comisión de las Comunidades Europeas para que proceda al ajuste necesario.

Con la aceptación verbal por parte de la Secretaría de Estado para la UE del Ministerio español de Asuntos Exteriores, la cuestión se encuentra ahora en manos del Ministerio de Educación y Ciencia, último peldaño de la escalera hacia el cambio.

Javier Lamana Palacios, secretario general del Ministerio de Educación y Ciencia (MEC), tiene en sus manos la misión de recopilar la documentación exigida por Bruselas para que se produzca el cambio y enviarla a nuestro ministro de Exteriores comunitario. "Nunca nos hemos negado a intervenir. Siempre hemos tenido un criterio favorable a las aspiraciones de los ingenieros técnicos que hemos reiterado en diversas ocasiones".

Normativas internas, estadísticas sobre el número de estudiantes universitarios que obtuvieron en los últimos años títulos equivalentes y otros datos serán, cuando lleguen a la dirección general IX de Bruselas, los que permitan funcionar con el lema: "Licenciados, ingenieros técnicos, arquitectos técnicos y otros diplomados de nivel superior y carrera completa".

"Lo único que queremos nosotros es que, si sale una plaza, podamos opositar como los demás titulados medios de la Unión. El más listo será el que se la lleve, tan sencillo como eso", afirma Juan Manzanares. "El título de los ingenieros técnicos es un producto acabado, con título terminal y su correspondiente proyecto fin de carrera".

Tanto los bachellor ingleses, como los diplomados por los institutos politécnicos franceses o por las FachHochschulen alemanas, realizan unos estudios cuya duración mínima es de tres a cuatro años. Los ingenieros técnicos españoles permanecen durante tres años en las aulas (con una media de 2.900 horas lectivas o 290 créditos), a los que se añade una media de seis meses invertida en el proyecto fin de carrera obligatorio. "La formación de nuestros ingenieros técnicos está ampliamente reconocida, como la alemana, la inglesa o la belga", subraya Tomás Luis Enfedaque, director de la Escuela Técnica de Ingenieros Industriales de Madrid.Planes de estudio

La reforma de los planes de estudio universitarios, que partió de 1987, no fue bien acogida por los ingenieros técnicos industriales que representan el 65% de la profesión técnica. "Redujo nuestra carga lectiva de 290 créditos a 235", comenta Tomás Luis Enfedaque. "Y eso nos va a plantear un problema de cara al futuro para la convalidación para el ejercicio de la profesión en otros países de la UE". Enfedaque defiende que la duración mínima de la carrera técnica sea de cuatro años, en dos ciclos de dos, "para poder conseguir verdaderos especialistas. Desconocemos por qué", añade, "el Consejo de Universidades (CU) decidió reducirnos el número de horas".

Fuentes del CU afirmaron que el 90% de los planes de estudio relacionados con las ingenierías ya están homologados, disfrutando la ingeniería técnica industrial de 10 créditos más que otras diplomaturas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 19 de febrero de 1996.

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