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HISTÓRICA SENTENCIA EN CHILE

El general Contreras se niega a ir a la cárcel

Frei pide que no se vea como un juicio al Ejército la condena a prisión del ex jefe de la policía de Pinochet

ENVIADO ESPECIAL"No voy a ir a ninguna cárcel". Insolente y pendenciero, negando cualquier tipo de culpa con ademanes de histrión, el general retirado Manuel Contreras desobedeció en la noche del martes la sentencia de siete años de prisión dictada en su contra por la Corte Suprema chilena como autor intelectual del bombazo que hace 19 años arrancó de cuajo las piernas y la vida del exiliado Orlando Letelier, ministro de Asuntos Exteriores durante el derrocado Gobierno de Salvador Allende. En un solemne mensaje a la nación, el presidente Eduardo Frei instó a la serenidad minutos después de conocido el pronunciamiento judicial más esperado y trascendente de la historia contemporánea chilena, que también condenó a seis años de presidio al brigadier en activo Pedro Espinoza, director de operaciones en la desaparecida Dirección de Inteligencia Nacional (DINA, policía secreta de la dictadura militar, encabezada por Contreras). "El fallo no debe ni puede usarse para enjuiciar a las instituciones de la defensa nacional", pidió el jefe de Estado.

La sentencia de la Cuarta Sala del Supremo fue recibida con entusiasmo por las cientos de personas concentradas durante horas frente al palacio de los Tribunales, muchos de ellos familiares de desaparecidos, y a disgusto por generales jubilados, antiguos funcionarios del régimen castrense (1973-90) y chilenos que aún citan la torpeza y el sectarismo gubernamentales de Allende como causas fundamentales del golpe de hace 22 años. "Pero qué pena me dio verlo [a Contreras] así", se lamentaba una señora durante su desayuno en uno de los mejores hoteles de Santiago. Otro comensal defendía la gestión del ex-militar, 66 años, casado y con cuatro hijos. "Todo lo que ha hecho el general está bien. Todo". Un botones, sin ser preguntado, aumentó en el ascensor la pena impuesta: "Tenía que haber sido condenado a cadena perpetua y cumplirla en una cárcel de asesinos".

A contracorriente de la mayoría de sus compatriotas, aunque reflejando el sentir de un sector de las Fuerzas Armadas y de sus lealtades civiles, el ex-vicecomandante en jefe del Ejército, general retirado Santiago Sinclair, advirtió que la institución militar "ha sido herida con el fallo". Sinclair, senador, piensa que la resolución de la Corte lejos de ayudar a la reconciliación lleva a situaciones "sumamente delicadas". Bruno Siebert, senador del partido Renovación Nacional, en cuyas filas conviven notables reaccionarios y conservadores activamente comprometidos con la democracia, advirtió contra posibles "reventones" en algunas de las tres armas. "Con éste damos un paso atrás. Con esta gente que uno ve ahora en televisión la mente se va varios años atrás".

"Ralea marxista"

Retrospectivo también en su entrevista por televisión desde su retiro en la finca sureña Viejo Roble, Contreras aludió de nuevo a "toda esa ralea marxista que traicionó a la patria, sigue cogobernando este país y actúa a mansalva, fundamentalmente en búsqueda de la destrucción de las Fuerzas Armadas y del orden". El periodista del Canal 13, viejo conocido del delincuente, fue al grano en una entrevista donde Contreras no reveló su plan para eludir el penal: "Yo aprecio y resuelvo". "General, en lo concreto, una pregunta que se está haciendo toda la opinión pública, tanto nacional como internacional, a raíz de este fallo. A usted se le ordena que debe cumplir una pena de cárcel: ¿Usted va a ir a la cárcel, va a cumplir esa sentencia?"'."Yo no voy a ir a ninguna cárcel, mientras no haya una justicia real", respondió el condenado. Antes había llamado mentiroso a Juan Pablo Letelier, hijo del ex-ministro. Después mostró ante la pantalla documentación supuestamente probatoria de su inocencia y de la culpabilidad de la CIA en el asesinato de Letelier. "No estoy aislado y tengo a toda la gente que es amiga mía dentro del ejército respaldándome en este momento, solidariamente, con el fallo vergonzoso que se ha producido". Ayer, en la primera conferencia de prensa de su vida, descartó el suicidio. "Me quiero mucho". Anunció también que reclamará el fallo ante una tercera instancia, no identificada. "No ha habido ni una prueba". Tras afirmar que no ha hablado con Pinochet, anunció la próxima publicación de una lista de políticos en cargos públicos con "las acciones clandestinas que cometieron". El brigadier Espinoza ya había manifestado con anterioridad que acataría la sentencia.

Sentado ante un escritorio del salón O'Higgins del palacio de La Moneda, el presidente Frei, dirigente de la Democracia Cristiana, convocó a todos a la tranquilidad y al acatamiento al referirse a la inapelable sentencia de un caso excluido por su especial gravedad del Decreto Ley de Amnistía dictado en 1978. "En el tiempo recientemente vivido, seguramente cada chileno ha debido enfrentar mil veces en lo profundo de su conciencia, un pasado que nos dividió y causó sufrimiento a la familia chilena. Ha debido optar entre el odio y la venganza, o el trabajo por la verdad, la paz y la justicia en el marco de la democracia. La inmensa mayoría ha elegido el camino de la plena reconciliación, y el fallo colabora decisivamente a este anhelo nacional". Frei llamó a no acometer ahora contra los institutos militares. "El respeto que el país tiene por sus Fuerzas Armadas se basa en su profesionalismo, en su jerarquía y disciplina".

El ministro del Interior, Carlos Figueroa, manifestó ayer que las sentencias judiciales "deber cumplirse, aunque sea por la fuerza". Trató de quitar hierro a las declaraciones del general rebelde -"es normal que todos los condenados consideren injustas las sentencias que se imponen el su contra", dijo- e insistió el que el Gobierno "posee todos lo medios del caso para cumplir esta función y los fallos deben se respetados por todas las personas y cumplidos, aunque que deba hacerse por la fuerza".

El responsable de Defensa Edmundo Pérez Yoma, que mantiene una buena relación con el jefe del Ejército, general Augusto Pinochet, insistió en que el fallo estuvo dirigido contra dos personas y no contra el Ejército como institución. Pasadas las 23.00 horas del martes, quedó levantado el estado de alerta ordenado en todas las unidades de arma, que consistió en un aumento de las guardias y la revocación de los permisos de salida de los cuarteles de todos los efectivos solteros. En las horas precedentes, doce carabineros y siete civiles había resultado heridos en los enfrentamientos habidos en el centro de Santiago al hacerse pública la sentencia. Hubo también 44 detenidos.

Las divisiones del pasado

El presidente, cuyo mensaje coincidió con una avalancha de optimistas declaraciones de dirigentes políticos y organizaciones de derechos humanos sobre el pronunciamiento judicial, destacó que Chile dispone de una oportunidad histórica para convertirse una nación más desarrollada y más solidaria en el tiempo de nuestra generación y de nuestros hijos. Ellos no nos perdonarían que hoy nos dejásemos arrastrar, otra vez, por las divisiones del pasado". "Nuestra memoria histórica", agregó, "nos recuerda con severidad que las mejores intenciones e ideales se vuelven destructivos si no utilizan los cauces de la democracia y del derecho para ser expresados".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 1 de junio de 1995