Carmen Alborch resalta "la falta de alternativas" al proyecto cultural del Gobierno

La polémica respecto al reparto del gasto público entre el patrimonio histórico y el arte y la cultura contemporánea volvió ayer a reproducirse en el Congreso de los Diputados, durante la presentación de los presupuestos de Cultura para 1995.La ministra Carmen Alborch afirmó, refiriéndose a las enmiendas presentadas por la oposición: "Creo haber puesto al descubierto la falta de alternativas al proyecto cultural del Gobierno". Alborch señaló que una de las prioridades de su departamento es la conservación y rehabilitación del patrimonio histórico, pero afirmó que no es incompatible con la atención de la cultura contemporánea. Según la ministra, las propuestas del PP al respecto supondrían "una reducción de la cultura al pasado, a un único aspecto de la misma, como es el de su representación monumental".

Miguel Ángel Cortés, portavoz del PP, dijo: "Cuando los recursos son escasos hay que elegir, y no puede ser prioridad todo". Cortés enumeró "numerosas modificaciones que experimentan los créditos aprobados en el Parlamento en su posterior ejecución". Para ilustrar esta afirmación señaló que en el caso del teatro Real "se ha vaciado la partida destinada a muebles y decoración" para equilibrar el coste total de las obras.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0023, 23 de noviembre de 1994.