El escultor Jorge Oteiza anuncia que se va a América "cansado y harto" del País Vasco

El artista guipuzcoano, de 86 años, se traslada a Chile y Argentina

Primero anunció su intención de no continuar su vida artística y ahora asegura que se va, que abandona el País Vasco y se traslada a Argentina y Chile, donde permane cerá durante una temporada. Jorge Oteiza (Orio, 1908) esgrime el cansancio y la hartura como razones suficientes para marcharse. "Está clarísimo, no puedo trabajar aquí y por eso me voy". Oteiza realizará un periplo por Argentina y Chile, países en los que tiene familiares y amigos con los que mantiene un frecuente contacto, para ordenar documentos y catalogar, una decena de esculturas que tiene en esos países.

El artista, tras abandonar sus estudios de Medicina por la escultura, empezó a exponer en 1931 y a comienzos de los años cuarenta se trasladó a Argentina, donde fue profesor en la Escuela Nacional de Cerámica de Buenos Aires y, más tarde, en Bogotá."Primero iré a Argentina donde tengo que recoger mucha obra que tengo allí olvidada y documentos que deseo clasificar. Quiero trabajar, investigar y fotografiar todas las esculturas que tengo allí que no están catalogadas", indica. El. viaje que tiene previsto realizar lo enmarca en una necesidad de "descansar de este país. Estoy harto, todo está contra la cultura y no se puede hacer nada. Estoy molesto con los Gobiernos navarro y vasco porque no quieren aceptar ninguna de s propuestas de esculturas que yo les he realizado", señala.

Paralizada la donación

El escultor vasco ha expresado en repetidas ocasiones su descontento con la política cultural que lleva el Gobierno vasco y esa fue una de las razones por las que Oteiza donó su obra al Gobierno de Navarra. Su reciente malestar con el Ejecutivo de esa comunidad le ha llevado, según explica, a paralizar el tema de la donación, "lo he paralizado todo porque son muchas las que tienen que cumplir. Me han hecho. barbaridades y hasta que no cumplan las promesas que me han hecho no seguiré adelante con la donación", afirma de forma rotunda. En tono airado arremete contra todos los responsable políticos y expresa su malestar asegurando que "se han portado muy mal conmigo".Jorge Oteiza ha querido, antes de realizar su viaje a América, elaborar un documento en el que, entre otras cosas, manifiesta que "muero aquí de hambre de justicia, de impotencia ante el genocidio cultural ya consumado con la indiferencia de un país derrotado, concluido".

Enfrentado a Chillida

Las manifestaciones epistolares de Oteiza han sido constantes en los últimos años y han sido utilizadas por el escultor como elemento de provocación. El artista vasco ha centrado generalmente sus críticas en dos aspectos: la política cultural del Gobierno vasco y su enfrentamiento con Eduardo Chillida, uno de los artistas más reconocidos del siglo XX.Chillida ingresó el domingo pasado como académico honorario de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, en donde pronunció un discurso titulado Preguntas, en tomo a los enigmas de la actividad creadora.

Jorge Oteiza decidió finalizar su trabajo escultórico en 1959, dos años después de haber recibido el premio de escultura de la IV Bienal de Sao Paulo; a partir de esa fecha el artista decidió desarrollar su trabajo escribiendo ensayos de interpretación estética y antropología vasca.

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Sobre la firma

Aurora Intxausti

Coordina la sección de Cultura de Madrid y escribe en EL PAÍS desde 1985. Cree que es difícil encontrar una ciudad más bonita que San Sebastián.

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