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Álvaro Valverde, ganador del cuarto premio Loewe de Poesía

El poeta Álvaro Valverde, de 32 años, residente en Plasencia (Cáceres), resultó el ganador de la cuarta edición del premio internacional de poesía Fundación Loewe, que se falló ayer en Madrid, con el libro Una oculta razón. El jurado, presidido por el premio Nobel Octavio Paz, decidió asimismo recomendar a la Fundación Loewe la publicación del segundo libro seleccionado, Sinónimos de blancura, de la poetisa austríaca Angélica Becker.

Álvaro Valverde, de 31 años maestro de escuela rural en el Valle del Jerte, declaró a este periódico que lo que más le honra del galardón es el prestigio del jurado. Dijo haber temido su edad, fronteriza con la de la poesía joven, pues el premio había recaído antes en poetas más maduros.Ganador del Ciudad de Badajoz en 1984 con Territorio, Valverde aludió varias veces a María Zambrano y dijo que su poesía busca más "la esencia que el fárrago", al estimar que "en la claridad está la mayor profundidad". Según explicó, busca "una poesía donde la reflexión tenga su pequeño hueco, a la vez que mantiene ciertas distancias con la sentimentalidad". Valverde ha publicado también Las aguas detenidas (Hiperión, 1989).

El primer premio Loewe está dotado con 1.750.000 pesetas -250.000 pesetas más que en la edición anterior-, lo que le convierte en el galardón más cuantioso en poesía. Ganador y finalista serán publicados por Visor.

Una oculta razón es para Octavio Paz un poemario con una gran unidad y madurez, "que recuerda más a la poesía inglesa que a la española por sus revelaciones psicológicas". Para el Nobel de Literatura, este libro trata un tema muy propio de la vida moderna, "el hombre a solas con su recuerdo, con su soledad y su infancia perdida".

El primer premio fue considerado por el resto del jurado como una poesía intimista que reflexiona sobre el tiempo desde la perspectiva de un poeta joven que pertenece a la generación posterior a los novísimos.

El libro de Angélica Becker, Sinónimos de blancura, destacó por su elevada calidad poética y por la expresividad de algunos de sus poemas. "Además de su interés literario", dijo Octavio Paz, "el hecho de que su autora sea una mujer de origen centroeuropeo y de expresión española prueba la vivacidad de nuestra lengua".

El jurado del cuarto premio de poesía Loewe estuvo compuesto por Carlos Bousoño, Francisco Brines, Antonio Colinas, Pere Gimférrer, Luis Antonio de Villena y Bernardo Schiavetta (ganador de la edición anterior) y presidido por Octavio Paz. Se presentaron cerca de 800 manuscritos, de los que alrededor de 400 provenían de Hispanoamérica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de junio de 1991