El episcopado chileno pide la devolución de las víctimas de la dictadura

El comité permanente del episcopado chileno suplicó ayer la devolución de los cuerpos de las víctimas de violación de los derechos humanos y pidió un gesto de arrepentimiento a los responsables. Mientras los obispos católicos hacían este llamamiento, el Ejército rechazó las peticiones para que renuncie el jefe de esta institución, el general Augusto Pinochet, expresadas por dirigentes de la izquierda después de conocer el informe de la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación sobre los atropellos cometidos durante la dictadura.

"Suplicamos que se devuelva a sus feudos los restos de las personas muertas", dijo la declaración del episcopado. De no ser esto posible, "debe indicarse claramente cuál fue el sitio donde se encuentran, por doloroso y cruel que sea". Los obispos clamaron, "por el amor de Dios", información sobre los cuerpos y ofrecieron acoger con discreción al que la proporcione.Pedir perdón ennoblece, sostuvo el comité episcopal sin mencionar a las Fuerzas Armadas. "El país espera y necesita un gesto de arrepentimiento", agregó. Según la directiva de los obispos, para pacificar los ánimos Chile requiere justicia.

Encabezados por Pinochet, 40 generales del Ejército se reunieron ayer en la Academia de Guerra para analizar el informe de la comisión. Antes de iniciar la reunión, en una declaración, el cuerpo de generales reiteró "irrestricta lealtad" a Pinochet frente a la petición de que renuncie. El Ejército puso el número 1 a su comunicado, Indicando así que habrá otros, en lo que pareció una alusión al Gobierno anterior, cuando la institución se expresaba a través ele bandos numerados.

La reacción del Ejército fue una réplica indirecta al líder socialista y ministro de Educación, Ricardo Lagos, quien sostuvo que la renuncia de Pinochet "facilitaría la armonía y entendimiento nacional", y a dirigentes izquierdistas que pidieron el pase a retiro. Al término de su Gobierno, en 1990, Pinochet siguió al mando del Ejército amparado en la inmovilidad del cargo que fijó por ocho años la Constitución.

Confesión de Leigh

Las ramas del Ejército están examinando por separado el informe, que consignó 2,115 víctimas provocadas por agentes del Estado, de las cuales 957 fueron detenidas y desaparecidas en el régimen anterior.Un ex integrante de la Junta Militar, el general retirado Gustavo Leigh, admitió su responsabilidad como jefe de la Fuerza Aérea por las violaciones de los derechos humanos que hubiera cometido su institución. En una entrevista al canal estatal de televisión, Leigh dijo ser "responsable de todo lo que la Fuerza Aérea hizo y no hizo durante el periodo que tuve el honor de comandarla [1973-1978]".

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Afirmó haber evitado varias violaciones de los derechos humanos "y otras no, por errores míos, errores de falta de control o por errores que yo asumo con responsabilidad".

Leigh, que ordenó el bombardeo del palacio presidencial durante el golpe de Estado de 1973 y sobrevivió a un atentado en su contra en 1990, aseguró no conocer los lugares donde están los cuerpos de los desaparecidos, aunque la comisión menciona la Fuerza Aérea en casos de atropellos.

Militares retirados cercanos a Pinochet han rechazado el informe, anticipando la reacción más probable del Ejército.

La Agrupación de Familiares de Detenidos y Desaparecidos expresó en una declaración su "frustración generalizada" debido a que la comisión no pudo dar con sus parientes.

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