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HACIA UNA NUEVA EUROPA

Occidente acoge positivamente la apertura fronteriza

El presidente de Estados Unidos, George Bush, calificó ayer de "acontecimiento dramático" la decisión de la República Democrática Alemana de permitir a sus ciudadanos viajar libremente a Occidente, y añadió que ahora el muro de Berlín tiene "muy poca relevancia". Bush, que recibió a los periodistas en la Casa Blanca, expresó su satisfacción por la medida, pero añadió que era muy pronto para saber si una eventual reunificación alemana está más cerca. España, por boca del ministro de Exteriores, Francisco Fernández Ordóñez, expuso su esperanza de que este "paso esperanzador" desemboque en "otras reformas".

Momentos antes de que Bush recibiera a los periodistas, el portavoz presidencial, Marlin Fitzwater, había calificado la decisión de la RDA "como un paso importante hacia una reforma pacífica y democrática", y, por su parte, el portavoz de la mayoría demócrata en el Senado, George Mitchell, manifestó ante el pleno de la Cámara alta que no consideraba la medida adoptada por Berlín como "un acto de democracia, sino como un acto desesperado de supervivencia"."Aplaudimos la decisión del Gobierno alemán oriental de permitir a sus ciudadanos viajar libremente", dijo Fitzwater, que calificó la medida de "paso importante para conseguir un cambio pacífico y democrático a través de una reforma gradual". El portavoz presidencial admitió que las noticias de prensa dando cuenta de la decisión alemana oriental habían tomado a la Casa Blanca por sorpresa, ya que el Gobierno todavía no había sido notificado oficialmente. "Siempre hemos pedido y apoyado la libertad de movimiento" en los países comunistas, añadió.

Estados Unidos está dispuesto a prestar ayuda al Gobierno de Bonn si llega un momento que no pueda hacer frente a la riada de refugiados procedentes de la Alemania del Este. En este sentido, el portavoz del Pentágono, Pete Williams, anunció que se pondrían a disposición de las autoridades de Bonn, durante seis meses, 980 camas existentes en hospitales militares norteamericanos situados en Baden-Wurtemberg y Renania, a petición de los Gobiernos de los dos länder alemanes occidentales.

En Moscú, la agencia oficial soviética Tass anunció anoche, sin comentarios, la decisión adoptada por las autoridades comunistas de la RDA. Por la mañana, Guennadi Guerasimov, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de la URSS, había expresado la satisfacción soviética por los cambios en la RDA. "No cabe duda de que los cambios son positivos", afirmó, dando a entender que el Kremlin estaría dispuesto a aceptar incluso la existencia en el futuro de un Gobierno no controlado por los comunistas, como ha ocurrido en Polonia. En la primera declaración oficial de un funcionario soviético sobre los últimos acontecimientos de Alemania Oriental se descartó completamente la posibilidad de que ambas Alemanias se unan, informa Rodrigo Fernández. "Se están tomando importantísimas decisiones en la RDA. La Unión Soviética sigue con sumo interés estos acontecimientos. Lo importante es que estas decisiones están encaminadas a garantizar la renovación del socialismo en ese país".

En relación a las especulaciones sobre la posible reunificación de ambas Alemanias, "que llenan hoy las páginas de los periódicos, debo decir que no tienen fundamento,", recalcó Guerasimov. "Tanto la República Federal de Alemania como la RDA hace ya muchos años que avanzan por caminos separados. La República Democrática Alemana es un importante aliado estratégico nuestro, y hablar de una reunificación, sobre todo cuando Europa se halla dividida en dos bloques militares opuestos, es algo que no tiene nada que ver con la política práctica", puntualizó.

Guerasimov llamó la atención de los corresponsales sobre el hecho de que en Occidente "muchos no miran con buenos ojos la perspectiva de una Alemania unificada fuerte". Más adelante, el portavoz de Exteriores dijo que mientras existieran la OTAN y el Pacto de Varsovia era irreal hablar de reunificación.

"El problema de la reunificación no se puede analizar abstrayéndose de la situación general en Europa. Y Europa, por el momento, está dividida. No olviden que en la RDA hay tropas soviéticas y en la RFA hay tropas occidentales: inglesas, francesas, norteamericanas e incluso canadienses", declaró Guerasimov.

Antes de que se conociese la apertura de las fronteras interalemanas, Manfred Woemer, el secretario general de la OTAN, nacido en la RFA, había dejado muy claro que "el statu quo alemán no podrá mantenerse para siempre". Eso sí, "nadie puede decir cuándo ocurrirá [la reunificación alemana]; puede ser muy pronto, puede tardar bastante". Woerner, que calificó a la OTAN como Ia comadrona de los cambios en el Este", expuso su convicción de que la Alianza Atlántica "sobrevivirá y seguirá siendo necesaria aunque el Pacto de Varsovia se disuelva".

En París, el ministro francés de Asuntos Exteriores, Roland Dumas, felicitó a las autoridades de la RDA y calificó las nuevas medidas como "avances considerables hacia la democratización". Por la mañana, el primer ministro francés, Michel Rocard, había declarado que "la reunificación alemana cambiaría el equilibrio político en Europa". No hay que olvidar, recordó, que, aunque "los alemanes forman un único pueblo y tienen una misma sensibilidad histórica, también son dos Estados y dos regímenes distintos", informa Félix Monteira. Un portavoz del Foreign Office recordó anoche que el Gobierno británico "siempre había pedido el desmantelamiento del muro de Berlín y sigue considerando que ello es necesario". Al igual que España, el Reino Unido expresa su esperanza de que "nuevas reformas respondan a las aspiraciones" de la población de la RDA.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de noviembre de 1989

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