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Ayuso bendice un campus universitario de los ‘kikos’ y el Comité Olímpico Español rechazado en cuatro ciudades españolas

Según el relato del responsable del COE, para ahorrar burocracia, la presidenta madrileña les dijo al fundador de la Católica de Murcia y a él: “Podemos hacer una universidad, pero el plazo es muy largo. ¿Estamos de acuerdo con un centro adscrito?”

Alejandro Blanco presidente del COE y la presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso, en el centro adscrito de la UCAM en Torrejón de Ardoz

La presidenta Isabel Díaz Ayuso fue franca en 2024: “Abrimos Madrid a todo proyecto de universidad, de todos los rincones de España, del mundo y especialmente de Hispanoamérica, siempre que cumplan los requisitos de calidad y excelencia”. Existen ya 14 universidades privadas y otras tres en proceso, frente a seis públicas, y su Ejecutivo ha encontrado un atajo para que se sigan inaugurando más sin tanto papeleo, como campus adscritos a universidades ya existentes. El último ejemplo es el Centro de Educación Superior Alma Mater ―publicitado como UCAM-COE― inaugurado recientemente en Torrejón de Ardoz, aunque las clases empiezan el próximo septiembre. Detrás está la Universidad Católica San Antonio de Murcia (UCAM), del movimiento religioso de los neocatecúmenos (más conocidos como los kikos), y el Comité Olímpico Español (COE). Se ponen así fin a 13 años de infructuoso peregrinar por Alicante, León, Málaga y Alcorcón.

Durante el acto de inauguración en una carpa de plástico, Alejandro Blanco, presidente del COE, desveló ―con el permiso de Ayuso, presente en la sala― cómo la presidenta regional les animó a saltarse la burocracia abriendo un centro adscrito, no una nueva universidad. Esta segunda opción supone pasar por muchos más trámites, entre ellos el informe de los técnicos del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades (no vinculante) y, desde el pasado octubre, uno de la agencia nacional de evaluación (Aneca) o sus delegaciones regionales, que obligatoriamente hay que aprobar.

Según el relato del presidente del COE, el 5 de diciembre de 2021, él y el fundador de la UCAM, José Luis Mendoza (su “hermano”), visitaron el despacho de Ayuso, en el que también estaba presente el por entonces consejero de Educación, Enrique Ossorio. Tras escuchar 25 minutos de una exhaustiva explicación de Mendoza sobre el proyecto de universidad, Ayuso fue al grano. “En un momento me miraste, y le dijiste [a Mendoza]: ‘No hemos venido aquí a perder el tiempo. ¿Usted qué quiere hacer? ¿Una universidad? Podemos hacer una universidad, pero el plazo es muy largo. ¿Un centro adscrito? ¿Estamos de acuerdo? Estamos de acuerdo’. Consejero, a las cinco, llame usted al señor Mendoza y nos ponemos en marcha“, prosiguió Blanco su narración. Desde hace 13 años el COE tiene un programa en la UCAM en Murcia para que deportistas de élite ―Saúl Craviotto, Carolina Marín o Mireia Belmonte― compaginen la carrera deportiva y académica y la intención es replicar la idea en Torrejón.

El Gobierno central ha abierto con la Ley Orgánica del Sistema Universitario (LOSU, 2023), sin pretenderlo, una nueva vía para que las universidades privadas se expandan. Mientras que la Ley Orgánica de Universidades (LOU, 2001) decretaba que “los centros adscritos deberán estar establecidos en el ámbito territorial de la correspondiente comunidad autónoma, o contar, asimismo, con la aprobación de aquella en la que estuvieran ubicados”, la LOSU no exige ninguna autorización para la adscripción a las universidades privadas. Sí en el caso de las públicas. Por ese motivo el centro del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid, adscrito a la Complutense, ha necesitado la aprobación del Gobierno de Ayuso.

El ministerio, que no tenía intención de dar facilidades a los promotores privados, pretendió enmendar su “error” al modificar en 2025 el decreto que regula la creación de universidades. El borrador preveía que los centros adscritos de una universidad en otra comunidad necesitasen el informe favorable de la Conferencia General de Política Universitaria ―elaborado por el ministerio y ratificado por los consejeros autonómicos― y del Consejo Universitario. Pero el Consejo de Estado recomendó en su dictamen no hacer ese cambio, que contradice la LOSU, y el Gobierno se plegó.

El centro va a ofertar cinco grados ―Enfermería, Fisioterapia, Psicología, Nutrición y Dietética y Ciencia y Tecnología de los Alimentos―, pero no hay que descartar la deseada Medicina. Cualquier universidad que aspira a ofertarla implanta antes carreras sanitarias, y aparecía en su plan para Alcorcón. En Madrid ya hay más inscritos en primero de Medicina en un centro privado que en uno público. Si se aprueba la ley de educación superior madrileña como prevé ahora el borrador, la UCAM podría ofertar hasta 10 grados en Madrid, no más, porque la presión de los rectores de las universidades públicas, que ven cómo la privada avanza mientras ellos se desangran sin financiación, ha tenido efecto.

Los inicios de la UCAM fueron polémicos. El “decreto de erección” fue firmado en 1996 por el obispo de Cartagena, Javier Azagra, amparado por los Acuerdos con el Vaticano, de 1979, que eximen a la Iglesia de la autorización de la Administración. Pero en realidad, el laico Mendoza creó la Fundación San Antonio, germen de la universidad. El exmisionero, que donaba millones al Vaticano, falleció hace tres años, 13 meses después de reunirse con Ayuso. En el acto se proyectó un vídeo de apoyo al centro del papa Francisco.

La controversia ha sido una constante en el viacrucis de este proyecto de expansión. En 2013, Mendoza llegó a poner la primera piedra de un edificio en el municipio de San Juan, Alicante. Pretendía convertirse en la cuarta universidad privada de la Comunidad Valenciana. Pero la consejería de Educación (PP) paralizó en 2015 el procedimiento, al considerar que la UCAM no había subsanado las deficiencias que le había reclamado en la organización, el funcionamiento y las instalaciones.

Entonces Mendoza decidió probar suerte en León con una propuesta que no fue bien recibida por el entonces consejero de Educación de Castilla y León (PP), Fernando Rey. “Aquí ya no cabe una universidad más. La comunidad cuenta ya con cinco universidades privadas, una de ellas online, y cuatro públicas distribuidas en 11 campus”, afirmó en febrero de 2018 en El Mundo de Castilla y León. Pese a su oposición, un grupo de empresarios trató de presionar a la Junta a través de su entonces alcalde. Las conversaciones fueron grabadas y difundidas en el marco de la Operación Enredadera contra el tráfico de influencias en 44 municipios. La parte leonesa terminó archivada.

Ese mismo 2018 probaron suerte en Málaga. Contaban con el total respaldo de su regidor, el conocido Francisco rede la Torre (PP), dispuesto a cederles terrenos con un canon casi gratuito. Pero Ciudadanos, que salió del gobierno municipal, forzó a que fuese un concurso público y, finalmente, las universidades Alfonso X y Europea se quedaron en 2021 con los solares y el pasado septiembre han empezado las clases.

También en 2018, en octubre, la UCAM solicitó formalmente ante el Ayuntamiento de Alcorcón (PP) implantar la Universidad del Deporte junto al COE. La intención era ocupar el Centro de Creación de las Artes, un circo faraónico y vacío levantado por el PSOE. Pero su propuesta, con una inversión de 15 millones, no convenció al tribunal y el concurso quedó desierto.

Las obras en Torrejón comenzaron en 2024 y hoy son una realidad. El presidente del COE no disimula su sintonía con el PP, pese a su cargo público: ”No me extraña que Nacho [Vázquez Casavilla] fuese el alcalde más votado de España y tú, Alejandro [Navarro], también lo vas a ser".

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Sobre la firma

Elisa Silió
Es redactora especializada en educación desde 2013, y en los últimos tiempos se ha centrado en temas universitarios. Antes dedicó su tiempo a la información cultural en Babelia, con foco especial en la literatura infantil.
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