El uso de fetos humanos

El miércoles pasado, un comité de especialistas escuchó las explicaciones de científicos describiendo las enormes ventajas potenciales del uso de tejidos de fetos humanos para el tratamiento de enfermedades incurables, aunque sus opositores advirtieron que podrían fomentar el aborto. Estas opiniones enfrentadas fueron presentadas al grupo de expertos queasesora a los institutos nacionales de Sanidad y al Departamento de Sanidad sobre cuestiones científicas y éticas que implica el uso de tejidos de fetos humanos obtenidos de abortos seleccionados.

Sin embargo, no quedó claro cuál va a ser el papel exacto que va a desempeñar el comité, formado por 21 miembros, en la elaboración de la política de investigación norteamericana sobre esta cuestión. Incluso antes de la reunión del comité, algunos funcionarios de la Casa Blanca habían preparado el borrador de un decreto prohibiendo el uso de tejidos fetales obtenidos de abortos provocados en todas las investigaciones financiadas por el Gobierno federal, una medida que limitaría grandemente el desarrollo de este campo, que está progresando a buen ritmo. A pesar de que nada más ha cerse pública la proyectada prohibición la Casa Blanca se echó atrás y no va a tomar ninguna medida inmediata, el presidente Reagan emitió unas directrices en las que pide medidas adecuadas antes de abandonar el cargo para proteger a los fetos nonatos o a los recién nacidos de experimentos que no les benefician directamente. Actualmente está en vigor una moratoria sobre el respaldo federal a las nuevas investigaciones con tejidos fetales de abortos provocados, pendiente de la resolución de las cuestiones éticas.Enfermedades nerviosas

El equipo asesor allí reunido debe empezar a redactar sus recomendaciones esta semana, aunque tienen hasta el 1 de diciembre, cerca del final del mandato de Reagan, para presentar el informe final. El principal punto de atención de la reunión, la primera de una sesión de tres días, versó sobre las cuestiones científicas que conllevan las investigaciones de trasplantes de tejido fetal. Tales investigaciones suponen una parte muy pequeña del presupuesto de los Institutos, tan sólo 11.200.000 dólares, o un 0,2% para el año fiscal que acabó el pasado 30 de septiembre (sic).

"Sin embargo, estos proyectos en cuestión representan uno de los aspectos más prometedores dentro del campo de la investigación biomédica", según explicó al grupo de expertos el doctor James B. Wyngaarden, director de los Institutos. Otros científicos atestiguaron que las investigaciones con animales y las investigaciones limitadas con seres humanos han demostrado que los trasplantes de tejidos fetales podrían suponer una terapia prometedora para la enfermedad de Parkinson, la diabetes y diversas enfermedades nerviosas, a pesar de que hasta el momento los éxitos no son concluyentes. Se describió el tejido obtenido de fetos como superior para muchos fines al tejido adulto, ya que prolifera y crece con rapidez, se adapta mejor a su nuevo entorno, estimula la formación de los vasos sanguíneos necesarios para su propia nutrición, las probabilidades de rechazo por el sistema inmunológico del cuerpo son menores y resulta fácil de congelar y almacenar. De animales a humanos

El doctor Lars Olson, un neurobiólogo sueco, informó que dos mujeres que padecían la enfermedad de Parkinson, y a las cuales se les había realizado trasplantes de células cuatro fetos humanos en otoño pasado, mostraban cambios positivos menores en la actividad eléctrica del cerebro y en algunos síntomas neurológicos. Sin embargo, reconoció que los resultados no eran tan espectaculares como los conseguidos en experimentos con animales y dijo que haría falta observar varios meses más a los enfermos para determinar si existe algún beneficio real. A pesar de ello, Olson recomendó la continuación de las investigaciones, con un mayor volumen de células trasplantadas y posiblemente diferentes puntos de trasplante en el cerebro. Debido a que los experimentos con animales han sido "muy prometedores", dijo "creo que es antiético no intentar probar tales procedimientos en los enfermos". El doctor Kevin Lafferty, especialista de diabetes de la universidad de Colorado, informó que los estudios que se están realizando con seres humanos en su centro muestran algunos posibles beneficios clínicos en el trasplante de células pancreáticas fetales a los diabéticos para ayudarles a producir insulina. Añadió que investigadores chinos han informado de algunos resultados positivos, aunque un grupo australiano encontró pruebas de rechazo del tejido fetal y reaparición de diabetes. Otros científicos dijeron que los trasplantes de tipo fetal es desde hace tiempo el tratamiento preferido para los niños que nacen sin esta glándula, crítica para el desarrollo del sistema inmunológico.

Entre otras aplicaciones potenciales están las lesiones de médula espinal, epilepsia, apoplejía, las enfermedades Huntington y Alzheimer, así como desórdenes inmunológicos y de la sangre.

Críticas a a las investigaciones

Las principales críticas a las investigaciones con fetos fueron manifestadas por las organizaciones católicas y antiabortistas, que prestaron declaración escrita y oral.La Conferencia Nacional de Obispos Católicos consideraba "difícil de entender" cómo los órganos de los fetos podrían emplearse regularmente en medicina sin "una colaboración moralmente inaceptable de la industria abortista".

Sugirió que los investigadores se verían tentados a llegar a soluciones "moralmente inaceptables" para realizar abortos y que sentirían la tentación de declarar muertos a ciertos fetos contando con pruebas insuficientes.

"El peligro es que se extraigan órganos vitales antes de asegurarse de la muerte del donante", dijeron los obispos

El doctor William F. Colliton, hijo, en representación de un grupo antiabortista de Maryland, Derecho a la Vida, argumentó en una declaración preparada que los trasplantes de tejidos de fetos "tenderán a dar un aire de respetabilidad al aborto provocado".

Algunos opositores sugirieron la existencia de alternativas a los trasplantes de tejido fetal, como su producción en cultivos de laboratorio.

Sin embargo, varios científicos dijeron que tales técnicas, si bien parecen prometedoras, se encuentran aún muy lejos de estar suficientemente desarrolladas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 16 de septiembre de 1988.

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