NICARAGUA Y SU FUTURO

Managua y la 'contra' acuerdan volver a reunirse el 10 de febrero en Guatemala

El Gobierno sandinista y la Resistencia Nicaragüense (RN) decidieron posponer la negociación sobre el alto el fuego hasta conocer el voto del Congreso norteamericano en relación con la ayuda para la contra. La reunión de dos días en San José -el primer diálogo directo entre los dos bandos después de siete años de guerra- concluyó ayer con una nueva cita para conversar en Guatemala entre los próximos 10 y 12 de febrero, y con un compromiso de suspender, mientras tanto, las mutuas agresiones verbales.

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Nadie quiso descubrir sus cartas en Costa Rica. Tanto el Gobierno como la contra tienen sus respectivas estrategias condicionadas a lo que ocurra en el Capitolio los próximos días 3 y 4, cuando se debe votar la solicitud de ayuda financiera a la contra por 36 millones de dólares (unos 4.000 millones de pesetas) realizada por el presidente Ronald Reagan. Antes de esas fechas ningún bando quiere hacer concesiones. Al mismo tiempo, tampoco puede ninguno de los dos aparecer como el culpable del fracaso del diálogo. Por tanto, en San José ocurrió lo único posible: un aplazamiento de las conversaciones.El tono con el que tanto sandinistas como contras se expresaron al finalizar, en la tarde de ayer, la segunda jornada de trabajo, quedaba muy lejos del que se utilizó en las pasadas rondas de Santo Domingo y abría una puerta para la esperanza de paz en Nicaragua.

El mediador en estas conversaciones, el obispo auxiliar de Managua, Bosco Vivas, dijo haber observado "voluntad de ambas partes de alcanzar un cese el fuego". "Se han dado pasos firmes; nos encontramos ya en un proceso abierto hacia la paz", dijo el obispo, quien calificó el ambiente reinante en el local del seminario de San José, donde se desarrolló la reunión, como "muy sincero y de un gran respeto". La Iglesia propuso a los dos bandos la observancia de un "cese el fuego verbal para que se pueda llegar a las reuniones de Guatemala en condiciones de obtener un cese el fuego completo".

La valoración que hizo el jefe de la delegación nicaragüense, el vicecanciller Víctor Hugo Tinoco, fue la de que el encuentro había sido "altamente positivo". "Hemos actuado en consonancia con el espíritu de Esquipulas 2", afirmó.

Por su parte, Jaime Morales, el portavoz de la delegación de la RN, habló de "franqueza, seriedad y espíritu constructivo" en las reuniones. "Hemos dado un buen paso, ha sido un gran avance. Hemos podido conocer dónde nos aprieta el zapato a cada uno", dijo.

Morales fue también muy prudente al referirse a la ayuda norteamericana. Sin exigirla ni rechazarla, se limitó a comentar que la contra "ha aprendido a vivir pese a la ayuda y sin la ayuda". Tinoco había expresado anteriormente su esperanza de que "las decisiones de Estados Unidos no destruyan todo este esfuerzo de paz".

Morales y Tinoco sólo discreparon al responder a preguntas sobre la inclusión en las conversaciones de temas políticos. Mientras que el portavoz de la contra contestó afirmativamente y mencionó que la delegación del Gobierno había explicado el estado en que se encuentra el diálogo con la oposición interna, Tinoco aseguró que habían sido abordados únicamente "aspectos específicos del cese el fuego".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0029, 29 de enero de 1988.

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