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Testimonios sobre apoyo argentino y norteamericano a los somocistas

Cuatro miembros de bandas somocistas, que operan desde territorio hondureño y que han sido capturados en Nicaragua durante el último mes, fueron presentados ayer a la Prensa en Managua como una prueba más de la campaña de desestibilización emprendida contra este país desde el exterior. Uno de ellos es un cabo que desertó de¡ ejército de Honduras. Todos coincidieron al apuntar la colaboración existente entre las Fuerzas Armadas hondureñas y las bandas somocistas en materia de logística, entrenamiento y armamento. Al menos dos de ellos dijeron haber sido entrenados por instructores norteamericanos y argentinos.En las últimas operaciones ¡levadas a cabo por el ejército popular sandinista contra los grupos somocistas se ha ocupado un importante arsenal: tres morteros de 609 milímetros, dos ametralladoras M-60 con sus cañones de repuesto, tres lanzacohetes RPG-7, varios fusiles y más de 15.000 proyectiles de distinto calibre.

El jefe de operaciones de la Seguridad del Estado, teniente Oscar Loza, acusó a la CIA de haber armado un ejército de criminales para atacar a Nicaragua desde el territorio de Honduras. El armamento incautado a estos grupos sirvió de telón de fondo a las declaraciones de los cuatro contrarrevolucionarios.

José Ramón Hurey, de 20 años, un antiguo miembro de la guardia somocista, manifestó que fue entrenado en un campo junto con otras 180 personas. Según sus palabras, en todo momento le dijeron que los sandinistas torturaban y mataban a quienes caían en sus manos, para añadir que él había sido respetado físicamente.

Sabotajes contra campesinos

Constantino Espinosa es un antiguo miembro de las milicias sandinistas, que el pasado mes de julio fue secuestrado por una banda, que previamente había matado a 15 personas, entre ellas un hijo y un hermano suyo. Declaró que fue obligado a entrar en estos grupos armados y que se incorporó con la esperanza de que esta manera podría regresar a su país. Pasó a formar parte del comando "Charlie 32" cuya misión era ingresar en Nicaragua para efectuar sabotajes contra los campesinos.

Carlos Alberto Izaguirre, antiguo cabo del ejército hondureño, explicó que su jefe, el capitán Armando Carranza, dió orden el pasado mes de diciembre de entregar a los grupos somocistas noventa fusiles M-16 y sesenta G-3.

Según su versión, entre el 20 y el 22 de diciembre se iba a producir un ataque simultáneo en cuatro puntos de la frontera con Nicaragua y el undécimo batallón de Infantería, con sede en Choluteca (Honduras) iba a encargarse de cubrir la retaguardia.

El mismo se trasladó con el capitán López hasta la frontera. Manifestó que siete instructores norteamericanos entrenaban a los somocistas. Martín Peña Gadea fue detenido el 2 de enero cuando trataba de introducir material explosivo dentro de linternas.

En varias ocasiones tuvo oportunidad de ver instructores militares norteamericanos y argentinos en los campamentos somocistas de Honduras.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 15 de enero de 1983