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ECOLOGIA

El 'Sirius' se dirige a La Coruña con uno de sus tripulantes herido en la acción contra los vertidos

Un militante de Green Peace resultó ayer herido al alcanzar un bidón metálico de residuos radiactivos su lancha de goma Zodiac, desde la que intentaba obstaculizar la operación de vertido de basura nuclear. El buque ecologista Sirius decidió abandonar de la zona de los vertidos y dirigirse con el herido al puerto de La Coruña. Según informó la agencia France Presse, el activista, del que todavía no se conoce el nombre, resultó herido al salir despedido de la lancha y quedar debajo de la misma. La tarea de lanzar los bidones al mar fue reanudada ayer, después de que un juez holandés autorizara al capitán del buque Rijnborg para detener y encerrar a los tres ecologistas que se habían encadenado a las grúas de su barco, interrumpiendo la operación de vertido de residuos.

Los tres ecologistas que participaron en la operación, denominada Caballo de Troya, son el español Modesto Solla, miembro de la Asociación para la Defensa Ecológica de Galicia (Adega), el alemán Harald Zindler y el estadounidense Russell Wray; ambos, miembros de la organización ecologista internacional Green Peace. Durante los dos días que los ecologistas permanecieron encadenados a las grúas, la tripulación del Rijnborg hizo inútiles todos los esfuerzos de los comandos de apoyo para lanzarles comida desde las Zodiac.Un portavoz de Green Peace manifestó que es posible que los tres detenidos sean conducidos a Holanda para ser acusados de no respetar la sentencia de un tribunal holandés por la que se les prohíbe subir a los barcos con la intención de dificultar o impedir los vertidos radiactivos que aquéllos realicen. Ayer, la justicia holandesa dictó una nueva sentencia en la que se amenaza a la organización Green Peace con una multa de 210.000 florines (unos 8.470.000 pesetas) si sigue adelante con cualquier acción que dificulte o detenga la acción de descargas nucleares, y con una multa adicional de unas 400.000 pesetas por cada vez que realicen estas acciones de sabotaje. No obstante, este mismo tribunal ha considerado que no hay bases suficientes para prohibir a los miembros de Green Peace que se coloquen con botes de goma debajo de los puntos de descarga de los bidones de residuos -de una tonelada de peso cada uno-, ya que con esta acción lo único que arriesgan son sus vidas. Esta sentencia, que ha sido calificada de histórica por sentar jurisprudencia en el tema, es la respuesta de los tribunales holandeses a las querellas presentadas contra Green Peace por los centros de investigación nuclear de los Países Bajos (ECN), de Bélgica (SCK) y la Agencia Nuclear Británica (AEA).

La detención de los tres ecologistas encadenados ha provocado una oleada de protestas en toda España. La tripulación del buque gallego Xurelo, que se encuentra en la zona donde se están efectuando los vertidos para apoyar las acciones de protesta de Green Peace, ha enviado un telegrama al presidente del Gobierno español, al presidente de la Xunta de Galicia, al departamento correspondiente del Consejo de Europa y a la compañía propietaria del carguero holandés Rijnborg, en el que se exigen gestiones inmediatas para la liberación de los tres detenidos. Ayer por la tarde se organizaron manifestaciones ante las representaciones diplomáticas de Holanda en Madrid, Sevilla y Málaga. En Madrid, un grupo de ecologistas se encerrarán hoy en protesta por las detenciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 11 de septiembre de 1982