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Campaña para el referéndum andaluz

Alberti "entró en Granada" para apoyar la autonomía

«En esta primera visita mía a Granada, mi pensamiento íntimo ha estado lógicamente con Federico, de quien yo fui muy amigo y con el que la guerra y las balas franquistas me hicieron quedar en deuda hace ya más de 43 años, al impedirme cumplir mi promesa de visitarlo en su casa de la Huerta de San Vicente», dijo el domingo, emocionado, el poeta comunista Rafael Alberti, que llegó a la capital granadina para hacer campaña por el sí en el referéndum y romper el mito «del que nunca entró en Granada».A las doce del mediodía fue oficialmente recibido, en la histórica puerta de Elvira, por el alcalde de Granada, Antonio Jara, del PSOE, y algunos concejales socialistas, andalucistas y comunistas del Ayuntamiento. Tras los saludos de rigor, el señor Jara entregó a Alberti las llaves de oro y la medalla de la ciudad, y el poeta gaditano traspasó el monumental arco árabe.

«Por supuesto, jamás había pasado por mi imaginación la idea de morirme sin cumplir la palabra empeñada», explicaría más tarde Alberti, durante una conferencia de prensa. «Y aunque esta corta visita de hoy no responda exactamente a lo que yo mismo tenía previsto en principio, ¿qué mejor ocasión que la del referéndum de la autonomía andaluza para terminar por fin de romper aquella promesa? Así que se acabó ya la canción de Paco Ibáñez.»

Por la tarde, una vez superado el susto colectivo que una «avioneta de mierda» proporcionó, según el rejuvenecido autor de las Coplas de Juan Panadero por la autonomía, a los más de 15.000 asistentes al mitin del PCA («una acción irresponsable, provocadora, indignante e intolerable, tamaña grosería que resulta difícil de entender en militantes de un partido que está en el Gobierno»), Alberti subió a visitar la Alhambra.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 26 de febrero de 1980

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