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Unas obras de alcantarillado destapan una supuesta sauna de la Edad del Hierro “casi intacta”

La monumental construcción, cubierta de arena de playa, forma parte del Castro da Atalaia, que ocupaba una península en Cervo (Lugo) sobre la que en 2005 se autorizaron 82 pisos

Parte de la estructura que ha aflorado durante unas obras de saneamiento en A Atalaia (San Cibrao, municipio lucense de Cervo).
Parte de la estructura que ha aflorado durante unas obras de saneamiento en A Atalaia (San Cibrao, municipio lucense de Cervo).

Unas obras para renovar el alcantarillado y meter bajo tierra el tendido eléctrico han sacado a la luz la que podría ser la sauna de época castreña mejor conservada del noroeste peninsular. La estructura, compuesta en principio por cuatro estancias cuadrangulares y de unos tres metros y medio de altura, se hallaba sepultada bajo arena de playa, entre casas habitadas y oculta por el firme asfaltado de la rúa do Faro, en el paradisíaco enclave de la península de A Atalaia (Cervo, Lugo). La construcción, de dimensiones monumentales, se encuentra en el corazón de este territorio de seis hectáreas, cercado por las playas, que primitivamente fue una isla solo unida a tierra firme por una lengua arenosa a merced de las mareas.

Los obreros que abrieron el suelo para instalar el saneamiento enseguida dieron la voz de alarma al Ayuntamiento y desde la semana pasada trabaja en el lugar la empresa Axa Arqueoloxía. El director de los estudios, Emilio Ramil, asegura que la edificación está "casi intacta". Se puede ver la falsa bóveda —que normalmente en las otras excavaciones no se conserva—, el tanque o piscina en la que se colocaban piedras calientes, el banco corrido y lo que se cree que es una boca de horno. También está la "piedra formosa", un monolito en forma de enorme pared plana que servía de separación entre estancias y daba acceso, por una diminuta puerta por la que había que pasar arrastrándose, a la sala de vapor.

Restos del Castro da Atalaia a los pies del esqueleto sin demoler de la urbanización que paralizaron los vecinos. ampliar foto
Restos del Castro da Atalaia a los pies del esqueleto sin demoler de la urbanización que paralizaron los vecinos.

Se supone que la sauna daba servicio al castro que en la Edad del Hierro pudo llegar a extenderse por toda la península, ocupada también durante la romanización y la Edad Media, como revelan los sucesivos hallazgos de cerámica castreña, de terra sigillata y medieval. Hace algo más de una década, en aquel lugar abrazado por el mar comenzó a perpetrarse el que podría haber llegado a ser uno de los mayores atentados contra el patrimonio de Galicia en este siglo, si un grupo de vecinos no lo hubiese frenado.

Una urbanización de 82 pisos repartidos en tres bloques empezó a edificarse con autorización del Ayuntamiento (PP) mientras la Xunta (bipartito PSOE-BNG), alertada del valor arqueológico de los terrenos, se demoraba entre 2005 y 2006 en pronunciar su dictamen a pesar de que el valor patrimonial del terreno constaba desde antes. La obra acabó paralizada después de que las máquinas destruyesen parte del yacimiento y hoy todavía perdura el esqueleto en hormigón de un edificio empezado a construir, mientras el consistorio, aún bajo gobierno del PP, planea "poner en valor" el conjunto arqueológico.

El martes, un arqueólogo de la Xunta de Galicia visitó la supuesta sauna para hacer una valoración oficial. De momento, mientras no se lleve a cabo una datación (para lo que se cuenta con muestras de carbón) se mantiene la teoría del balneario castreño como única hipótesis, porque la estructura, con variaciones, repite las características exclusivas de estos edificios. Actualmente, con la de A Atalaia, se conocen media docena en Galicia, tres de estos baños termales localizados recientemente en el norte de la comunidad. Emilio Ramil también dirige la investigación que se está llevando a cabo en Cedeira (A Coruña), donde se ha confirmado que la sauna ya estaba en uso en el siglo III antes de Cristo. Entre el norte de Portugal y Asturias suman otra treintena, y las primeras en identificarse en el país vecino (Citania de Briteiros, Castro das Eiras) conservaban monolitos tan artísticamente labrados que dieron lugar a ese nombre de "pedra formosa" ("hermosa", en gallego "fermosa") con el que ahora se denomina en general a todas las saunas de los poblados que ya estaban asentados cuando llegaron los romanos.

Presa entre viviendas

La excavación de la de A Atalaia mide de momento unos 12 metros de largo (lo equivalente a tres de las cuatro estancias) y ocupa el vial, que permanece cortado. El Ayuntamiento aguarda la catalogación de la Consellería de Cultura de la Xunta antes de decidir cómo actuar en un espacio atenazado por fincas particulares y los cimientos de las casas que flanquean la calle, lo que hará imposible excavar la planta completa del edificio. Ramil destaca que esta sería la tercera sauna que aparece en Galicia en un castro asentado en una península que se adentra en el mar, después de las localizadas en Ortigueira y Cedeira.

Vista parcial del supuesto tanque de agua con banco y una hornacina, arriba, a la derecha, en el yacimiento descubierto.
Vista parcial del supuesto tanque de agua con banco y una hornacina, arriba, a la derecha, en el yacimiento descubierto.

El grupo de vecinos que se movilizó en la pasada década contra la urbanización de Punta Atalaia para salvar el castro fundó un combativo grupo, MariñaPatrimonio, que desde entonces ha denunciado decenas de destrozos de restos arqueológicos en el norte de Lugo y ha investigado y ha descubierto numerosos yacimientos, como minas romanas, monumentos funerarios, petroglifos y hasta algún asentamiento vikingo. El colectivo ya alertó en 2008 de la posible existencia de la sauna castreña de Cervo después de localizar cuatro noticias en El Progreso de Lugo, de 1974, sobre la misteriosa estructura, de la que se apuntaba un presunto origen fenicio. Hace 45 años, durante unas obras en un lugar que el periódico identificaba como la Casa de Dorita, se descubrió un edificio enterrado en la arena.

La Dirección General de Patrimonio paralizó entonces las obras y, supuestamente, encomendó a Manuel Chamoso Lamas las indagaciones. Sin embargo, de aquella campaña no se conserva ningún informe, cuando este metódico arqueólogo e historiador siempre dejaba constancia de sus hallazgos en "tres o cuatro folios con fotos y resultados", comenta ahora Ramil. Lo único que ha aparecido han sido los reportajes de prensa y una grabación en súper 8 tomada supuestamente por "algún turista". El yacimiento, que realmente no estaba bajo la Finca de Dorita, sino bajo el camino público, volvió a ser tapado con arena. Y aunque los vecinos explicaban a MariñaPatrimonio detalles que seguían recordando de la excavación de los setenta, no se supo más de él hasta que fortuitamente ha vuelto a emerger. Ahora, Manuel Miranda, el portavoz del colectivo que vela por los yacimientos de la comarca, sostiene que esta podría ser la sauna de la Edad del Hierro "mejor conservada de Europa".

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