Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La presidenta de la SGAE impulsa el cese del secretario general

La junta directiva aprueba la destitución de Carlos López, principal defensor de la comisión deontológica que acusa de conflicto de intereses a 14 miembros del gobierno

sgae
Pilar Jurado, el 28 de febrero, en la sede madrileña de la SGAE

Pilar Jurado fue elegida presidenta de la SGAE para triunfar allí donde fracasó su antecesor: en parar la intervención de la entidad por parte del Ministerio de Cultura. De momento, la petición ante la Audiencia Nacional para tomar el control de la SGAE sigue adelante. Pero Jurado sí ha conseguido algo que José Ángel Hevia no logró: eliminar del tablero a un cargo no afín. La junta directiva, convocada hoy viernes en reunión extraordinaria por su presidenta, ha aprobado cesar al secretario general, Carlos López, tras cinco años en el cargo, con 30 votos a favor y cinco en contra. También pierde su puesto, tras apenas cuatro meses, el director general, Gerardo Rodríguez, aunque sí se mantiene al frente del área económico-financiera de la entidad, su otra tarea. 

150.000 euros en dietas

Hay otro tema que duele a los socios de la SGAE más que las infinitas guerras internas y los cambios en el tablero: el dinero. Una reunión de la junta directiva supone un gasto de 1117 euros brutos (unos 700 netos) en dietas a cada uno de sus 35 integrantes que acuda. En el último mes, entre convocatorias normales y extraordinarias, el desembolso ya ronda los 150.000 euros. Y eso al margen del consejo de dirección —el otro órgano del gobierno de la SGAE—, que da derecho a 977 euros brutos por encuentro, y de los grupos internos de trabajo.

El sustituto es un hombre fuerte del PP, Miguel Ángel Recio, que fue durante un tiempo el hombre de confianza de José María Lassalle, secretario de Estado de Cultura con José Ignacio Wert, que lo puso al frente del INAEM y de la Dirección de Bellas Artes. Antes fue gerente del Museo Thyssen. En ninguno de sus puestos ha tenido experiencia con los derechos de propiedad intelectual.

Durante su mandato, Hevia ya intentó apartar a López, al que culpaba de defender la comisión deontológica de la entidad, cuyo informe concluyó que 14 miembros de la junta, incluido el gaitero, habían incurrido en conflictos de intereses. Sin embargo, su movimiento fue parado en el último momento, en una reunión del gobierno de la SGAE que acabó en tensiones e insultos. El presidente sí consiguió por lo menos que se pactara “resetear” la comisión, lo que también abría la puerta a cambiar algunos de sus miembros. Pero, mientras tanto, el único cesado fue el propio Hevia, al que los directivos apartaron del cargo, nombrando a Jurado. Y, entre sus primeros pasos, la nueva responsable ha retomado precisamente aquella batalla.

Una respuesta clara

Miembros de la junta directiva afines a Jurado insisten en que la decisión nada tiene que ver con la comisión deontológica y recuerdan que ella votó en contra del reseteo en su momento. Pero, sin López, desaparece uno de los principales baluartes de la independencia de este organismo. Y lo cierto es que el voto de varios de los investigados por presunto conflicto de intereses fue clave para el nombramiento de la presidenta. Además, el pasado 6 de marzo los miembros de la comisión deontológica echaron un pulso a la junta: rechazaron en una carta su reseteo y pidieron que se les dejara continuar su investigación. López planteó el problema a los directivos en la anterior reunión de la junta. Su cese puede parecerse a una respuesta.

Al margen de los juicios siempre controvertidos en el seno de la casa, la opinión que importa es la del Ministerio de Cultura: a saber qué pensará Guirao del nuevo conflicto interno y de los cambios en la directiva. Jurado relató en una entrevista con EL PAÍS que había pedido por carta un encuentro al ministro. Era el 28 de febrero. Todavía no hay respuesta.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información