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Lorca ya está en su nueva casa

Algo más de 4.000 objetos y documentos han llegado este viernes al Centro Federico García Lorca de Granada

Llegada a Granada de la mayor parte del legado del poeta que aún se conservaba en su sede de la Residencia de Estudiantes, en Madrid.

Atrás queda la Residencia de Estudiantes de Madrid, su lugar de residencia en las últimas tres décadas. A partir de ahora, el futuro del legado de Lorca se escribirá en Granada, en un espacio exclusivo para el poeta, su obra y su archivo. El centro Federico García Lorca, que aspira a convertirse en el gran centro de difusión y conocimiento del poeta, acoge desde hoy la totalidad del archivo lorquiano. Da continuidad así a una labor de preservación y divulgación que inició su familia en 1936, al poco del asesinato del artista. El núcleo del legado lo componen 4.085 documentos y objetos.

El archivo ha viajado de Madrid a Granada en un pequeño camión escoltado por un vehículo policial y acompañado en otro coche por la propia Laura García Lorca y Javier Álvarez, director de la Biblioteca Pública de Andalucía. A su llegada, la sobrina nieta del poeta ha manifestado su emoción por la llegada del material y la responsabilidad ante el futuro del legado en su nuevo espacio. El centro, ha dicho, está construido a la medida del legado y se ha mostrado convencida de que se trata de “un proyecto cultural y artístico de nivel internacional con especial atención a lo contemporáneo y los jóvenes”.

Contenido del legado

El archivo incluye 750 manuscritos entre los que, como curiosidad, aparecen una docena de documentos relacionados con Isidoro Capdepón, un poeta inventado por Federico y sus amigos y con el que seguro pasaron muchas horas de risas y diversión. También hay 1.376 documentos de correspondencia: la mayoría cartas dirigidas a Lorca, así como algunas escritas por él.

El legado es una muestra fiel del interés de Lorca en tocar todos los campos artísticos posibles. En el inventario aparecen partituras, carteles, fotografías, decorados y dibujos, figurines y trajes. A partir de ahí, el legado se completa con documentos literarios de otros autores que le pedían su opinión sobre su obra, documentos económicos administrativos y personales, invitaciones, recortes de prensa, programas de mano, etc.