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Juanes: “Colombia ha estado muy aporreada. Necesitamos perdonarnos”

El artista vive su gran momento con un récord de Grammy latinos mientras afronta su próximo concierto en Madrid

Juanes, en una imagen promocional.
Juanes, en una imagen promocional. efe

Juanes anda optimista a sus 45 años. Acaba de batir un récord. Es el artista latino con más premios Grammy: 23 en total. La revista Rolling Stone ha bendecido su disco Mis planes son amarte como uno de los hitos de su género. Lleva muy a gusto su fama televisiva como jurado de La voz (Telecinco) en España. El próximo 17 de diciembre actúa en el WiZink Center de Madrid y aún no se ha recuperado de la sorpresa que le dio el papa Francisco en su último viaje a Colombia cuando citó en uno de sus discursos la letra de su canción Minas piedras: “Los árboles están llorando, son testigos de tantos años de violencia. El mar está marrón, mezcla de sangre con la tierra”.

De todos los motivos que construyen su alegría en plena madurez, aparte de la que le da su familia y su entorno, la paz en su país es, quizás, el más grande. Más para un hombre criado en el Medellín de los años de plomo impuestos por el narco. Juanes tomó conciencia de la singularidad que vivía Colombia en mitad del pulso que Pablo Escobar mantenía con el Gobierno. Eran los años en que se mezclaba el narco terrorismo con las batallas contra las guerrillas. “Aquello fue muy duro, muy duro. Pero estamos cambiando desde hace ya décadas y en las próximas elecciones debemos apostar por alguien que una y no divida. Ya Colombia está muy aporreada. Hemos vivido mucho en la violencia y necesitamos personas que paren eso. El reto que tenemos es perdonarnos, lo necesitamos. Hay líderes muy jóvenes ahora, gente muy pila, con mucha cabeza, que lo pueden lograr”.

Sin ir más lejos, de su región, Antioquia, han surgido políticos que representan como polos opuestos el rencor y la esperanza. Álvaro Uribe, por un lado, con su discurso apocalíptico en contra del proceso de paz. O líderes como el matemático Sergio Fajardo, que regeneró como alcalde a Medellín a la ciudad tras la caída de Escobar. Lo hizo con un discurso y una gestión centrada en el civismo, la cultura y la educación. En ellos llegó a invertir hasta el 50% del presupuesto público.

Juanes sabe a quién prefiere, pero no lo proclama. Sencillamente llama a la unidad y confía en el futuro: “Con el mundo como está, los colombianos ahora, en medio del proceso de paz, nos sentimos como fuera de sitio. La gente nos percibe a través de las series o las noticias y saca conclusiones antiguas, superadas. Pero la situación está remontando. Yo sí siento que estamos mucho mejor de lo que pensamos”.

Hoy todo es superficie. Los chicos consumen el mundo a través de segundos, a capas, no se quedan en ningún lado. Ser padre significa enseñar a dar tiempo a las cosas"

Empezando por el Medellín que regeneró Fajardo. “Seguimos teniendo el problema de la violencia. En lugar de un Pablo, ahora existen cientos de pablitos. Pero también supimos levantarnos de la muerte y la violencia de manera muy especial. Lo que hizo Fajardo fue clave. Enseñarnos a entender la necesidad de reformar la conciencia y el lugar dónde vivimos. Respetarlo, cuidarlo. No puedes estar en tu casa y que ande hecha un desastre. Tienes que cuidarla desde dentro. Así se ha ido dando una transformación”.

No sólo política y ética, también artística. En la música, por ejemplo. “Vivimos una racha muy creativa, sabemos aprovechar nuestra riqueza. Entre el Atlántico y el Pacífico contamos con más de 600 ritmos distintos. Los hermanamos con el rock, el pop la música electrónica y hasta el jazz de toque más europeo”. En medio de ese panorama, con la autoridad que da su veteranía, se arriesga con un disco conceptual: Mis planes son amarte. “En él está más presente la realización personal que la búsqueda del éxito”.

Quería romper el molde de lo instantáneo. “Concebirlo como una banda sonora que contara la historia de una persona. Sé que suponía un riesgo cuando la gente ya no escucha más que un minuto de canción como mucho y pasa a otra. Me parecía bien reivindicar lo contrario como un principio. Lograr una obra, no una sucesión de singles. En eso también nos movía la ambición de que se convierta en clásico, con una estética muy buscada para que resulte atemporal”.

Hay tendencia alo homogéneo y eso es peligroso para el artista.  Debes conservar una personalidad propia. Yo me he dejado permear por ciertos elementos, pero no me veo haciendo reguetón"

Todo un camino contrario a la corriente millennial cuando las cifras y los cronómetros masivos aseguran que, en redes como Snapchat, los jóvenes mantienen la atención 15 segundos y en Instagram, un minuto. “Hoy todo es superficie. Los chicos consumen el mundo a través de segundos, a capas, y más capas, no se quedan en ningún lado. Ser padre significa enseñar a dar tiempo a las cosas, que mis tres hijos suelten los móviles en la mesa. Aunque lo digo incluyéndome, muchas veces son ellos los que me lo reprochan a mí”.

Los choques generacionales siempre andarán por medio. Pero en cuanto a los de su quinta, Juanes reivindica haber sentado una senda sólida: “A mí me tocó un panorama muy duro. Que sonara una canción en español en la radio, casi imposible. Ahora ocurre al revés y creo que eso es un logro de mi generación: Sólo en Colombia, Carlos Vives, Shakira, Juanes consolidamos algo. Ahora vienen unos chicos que llegan al mundo entero pero gracias a un camino que llega de atrás”.

Chicos que se enfrentan a riesgos que él detecta en programas como La voz, donde participa. “Aprendo muchísimo de ellos. Cómo respiran, como calientan, técnicas propias que no conozco e incorporo. Pero siempre les intento dejar claro que estar ahí, incluso ganar, representa un paso. No la meta. Mira la cantidad de segundos en estos concursos que han hecho carrera. La prueba es seguir y que no te metan pájaros en la cabeza”.

No sólo. “Creo también que se enfrentan a que resulte todo muy de formato, homogéneo. Eso es peligroso para el artista. Te vas moviendo por tendencias y te desvirtúas, debes conservar una personalidad propia. Yo me he dejado permear por ciertos elementos, pero no me veo haciendo reguetón”. Aunque sí otras tendencias a las que se muestra atento.

Sobre todo en un territorio como España, fundamental, según él para la expansión de la música latina. “Hablamos de la puerta de Europa. Sirve para expandir la onda. Si empiezas a ser conocido aquí, en verano vienen alemanes, británicos, italianos, franceses y te empiezan a dar a conocer en sus países. Se llevan eso. En mi caso ha sido así”. Pero también de vuelta a América: “Cualquier cosa que haces en España también tiene repercusión allá. Pasas de ser artista colombiano a latinoamericano”.