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San Sebastián explora los límites de la arquitectura

La I Bienal Mugak, con 115 actividades en tres meses, será un laboratorio sobre la función social de esta disciplina. Abre el telón el estudio RCR, premio Pritzker 2017

Montaje de la exposición del estudio RCR para la Bienal de Arquitectura de San Sebastián. Ampliar foto
Montaje de la exposición del estudio RCR para la Bienal de Arquitectura de San Sebastián.

Cuál es el espacio que debe ocupar la arquitectura, y cuál su encaje social para cumplir con la función de mejorar la vida de los ciudadanos. ¿Es en la actualidad una disciplina alejada de la realidad? “ La arquitectura, que define los espacios para la vida, tiene gran influencia sobre ésta y las personas. Ayudar a que seamos conscientes de ello nos interesa muchísimo”, afirma Rafael Aranda en nombre del estudio catalán RCR Arquitectes, premio Pritzker 2017. El denominado “universo de la creatividad compartida” que abandera RCR ocupará un lugar de honor en la I Bienal Internacional Mugak (Fronteras, en euskera) que San Sebastián programará durante tres meses, desde el 6 de noviembre hasta el 31 de enero. Será un “festival” de 115 actividades que aspira a “promover la reflexión y el debate acerca de la situación actual de la arquitectura y el papel del arquitecto” y pondrá sobre la mesa “los principales retos a los que ambos, la disciplina y sus profesionales, se enfrentan en la actualidad”, explica el arquitecto donostiarra Pedro Astigarraga, comisario de la bienal.

Será una cita que quiere trascender del formato puramente expositivo y se concibe como un foro de debate, diálogo y reflexión en torno a un oficio que, dice Astigarraga, se encuentra en “la difícil encrucijada que busca encarar los retos de una nueva modernidad tecnológica y multicultural, cuya comprensión y gestión se han vuelto extremadamente complejas”. La Bienal Mugak, organizada por el Departamento de Vivienda del Gobierno vasco y que tendrá su epicentro en el Palacio Miramar, reunirá a profesionales de 11 países, desplegará 25 exposiciones, la mayoría de ellas de forma simultánea, además de 30 conferencias, 13 talleres, siete jornadas monográficas, cuatro mesas redondas, dos seminarios, un congreso de la Escuela de Arquitectura y un concurso de fotografía.

Uno de los aspectos más distintivos de Mugak será el protagonismo que concederá a la universidad, a los arquitectos del futuro. Los 600 alumnos de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad del País Vasco (UPV) se trasladarán a Miramar durante la semana inaugural (del 6 al 10 de noviembre) de la bienal. Compartirán las instalaciones del palacio con otros 100 estudiantes venidos de Irún, Reus (Tarragona), Valencia, Alemania y de las escuelas francesas de Burdeos y Montpellier. Además de continuar con sus clases lectivas, los alumnos recibirán clases magistrales de ponentes, crearán exposiciones, ofrecerán conferencias, intervendrán en talleres y en visitas guiadas por los espacios de la bienal. “Esto nos hace únicos en el mundo. Queremos que sea un evento transversal y multidisciplinar”, comenta el comisario.

El azar quiso que Astigarraga comenzara a gestionar el fichaje de RCR antes de que recibiera en mayo pasado el Nobel de Arquitectura. Rafael Aranda, socio de Carme Pigem y Ramón Vilalta en el gabinete, intervendrá el 7 de noviembre en San Sebastián en la conferencia inaugural y hará de maestro de ceremonias de la exposición Creatividad compartida, que muestra los más de 25 años de trabajo del equipo RCR, desde las acuarelas que inspiraron sus primeros trabajos y conceptos en torno a un proyecto, a la plasmación física (imágenes, materiales, maquetas, fotografías…) de esas ideas en sus obras construidas. El montaje fue estrenado en Barcelona, después se expuso en Madrid y ya ha sido solicitada por “más de una veintena de entidades internacionales” tras el eco obtenido por el estudio de Olot (Girona) tras el Pritzker. “Va a ser, sin duda, la gran exposición del año en San Sebastián”, pronostica Astigarraga.

Un operario ultima la preparación de la muestra del estudio RCR en San Sebastián.
Un operario ultima la preparación de la muestra del estudio RCR en San Sebastián.

Con apenas seis meses para preparar la cita, Mugak mostrará los trabajos del estudio dirigido por Gloria Cabral y Solano Benítez, de Asunción (Paraguay), cuyo sello arquitectónico low cost basado en el ladrillo ofrece “unos resultados espléndidos”; explorará las atrevidas construcciones residenciales del proyectista japonés Sou Fujimoto, un “futuro Pritzker”, según Astigarraga ; dará voz a la maestría de Alain Tavés, alumno de Le Corbusier en el 35 de la rue de Sèvres (París)... “El concepto de la bienal es crear un laboratorio en torno a la figura del arquitecto y su implicación con la sociedad”, remarca el comisario: “Tiene que ser una excelente ocasión para analizar e intentar redefinir los lindes que unen y separan a la arquitectura con otras disciplinas académicas, un intento de recuperar la tradición humanista que la enlaza con la filosofía, el arte o la cultura buscando territorios de simbiosis”.

En RCR, sostiene Rafael Aranda, “confiamos en la arquitectura para conseguir ciudades más equilibradas si están pensadas desde el valor del espacio público. Confiar en el espacio urbano público de calidad confiere otro nivel de relaciones entre las personas y consigue una sociedad más cohesionada. Para ello es necesario plantear la realización de proyectos vertebradores a todas las escalas. La comprensión del entorno y cómo este puede modificarse en pro de espacios de calidad desde lo público a lo privado, y viceversa, en una fluidez envolvente e integradora, donde estén presentes el vacío y la naturaleza, en su sentido más amplio ”. El escritor Ramón Saizarbitoria moderará una mesa redonda sobre “Mi ciudad” en la que intervendrán Fernando Savater, Bernardo Atxaga y Harkaitz Cano. Soledad Gallego-Díaz acomodará un debate entre Josep María Montaner (arquitecto y concejal de Vivienda en Barcelona), Igor Calzada (académico en Oxford) y Manuel Vicent sobre los problemas que está ocasionando la masificación del turismo en las ciudades.

Los organizadores quieren que la arquitectura “se extienda como una mancha de aceite” por la ciudad, conecte con toda la ciudadanía. Además de Miramar, otras 15 sedes acogerán actos de la bienal, cinco galerías de arte ofrecerán un itinerario artístico tocante con la arquitectura. Se mostrará una monografía sobre la casa Imanolena, obra de 1964 de Luis Peña Ganchegui, el arquitecto vasco más importante de la segunda mitad del siglo XX, autor de las plazas Trinidad y del Peine del Viento, ambas en la capital guipuzcoana. Mugak mostrará una instalación que presenta siete videos de otras tantas obras de Jorge Oteiza, estrenará el proyecto A Fine Line, un taller dirigido por cuatro jóvenes arquitectos y comisarios que ha reunido en un formato audioviasual la experiencia de 16 estudios de arquitectura que trabajan en zonas de frontera en el mundo (Israel, Palestina, Colombia, India, Italia, Francia...), un trabajo que después quieren exponer en la Bienal de Chicago y la Trienal de Oslo.

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