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La memoria de Juan Goytisolo se asienta en Marrakech

España y Marruecos homenajean al escritor enemigo de los nacionalismos que hizo de puente entre dos culturas

La memoria de Juan Goytisolo se asienta en Marrakech

Marruecos y España rindieron este viernes homenaje al escritor Juan Goytisolo, muerto hace cuatro meses en Marrakech a los 86 años. El Instituto Cervantes organizó varias charlas en la llamada Ciudad Ocre y promovió en su honor un acto en la plaza de la Yemáa el Fna, que gracias a la iniciativa del escritor fue declarada por la UNESCO hace 16 años Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. En medio de ese trasiego sobre la vida y obra de quien se consideraba un exiliado irrumpió en Marrakech la cuestión del referéndum sobre la independencia de Cataluña.

El director general del Instituto Cervantes, Juan Manuel Bonet, señaló: “Juan era un escritor barcelonés, un catalán que escribía en castellano, cosa que conviene recordar porque estos días estamos oyendo alguna barbaridad contra Juan Marsé. También son escritores catalanes Manuel Vázquez Montalbán, Eduardo Mendoza o Enrique Vila-Matas. Pocos escritores han marcado tanto el español en el siglo XX. Y pocos han bajado tanto a la arena. EL PAÍS fue su tribuna, como lo había sido Le Monde para Sartre o Camus”.

La escritora catalana Nuria Amat, quien recordó también la figura de escritoras catalanas en español, como Carmen Laforet, señaló: “Hoy en día, Juan Goytisolo estaría firmando manifiestos contra el referéndum, escribiendo artículos en contra de esos políticos catalanes que por razones interesadas han movilizado una cierta base en Cataluña que jamás fue independentista y ya forman casi el 40%. Él decía que no quería fronteras de ningún tipo, imaginaros cómo estaría ahora”.

La crítica literaria Mercedes Monmany refrendó las palabras de Amat al recordar que Goytisolo odiaba los “nacionalismos racistas excluyentes”. Monmany citó las declaraciones del escritor al diario Le Monde en 2005: “Cuando se empieza a decir ‘nosotros los españoles’, ‘nosotros los catalanes’, ‘nosotros los católicos’, ‘nosotros los comunistas’, es inaceptable. El problema es que no se han recuperado las tradiciones democráticas republicanas que existieron desde el siglo XIX hasta la Segunda República”.

Hoy en día, Juan Goytisolo estaría firmando manifiestos contra el referéndum

Nuria Amat, escritora catalana

Casi todos los participantes de las tres mesas redondas que se celebraron en Marrakech, tanto españoles como marroquíes, recordaron la labor de puente entre las dos orillas del Mediterráneo que ejerció Goytisolo. El ministro de Cultura de Marruecos, Mohamed Laraj, señaló: “Goytisolo desempeñó un papel esencial para salvar la plaza de la Yemáa el Fna de los especuladores del ladrillo. El hecho de haber escogido establecerse en la cultura del otro, en la historia del otro, es muy importante. Se convirtió en un símbolo, un nexo entre Occidente y Oriente. Por tanto, tenemos que leer continuamente su obra. Ese es el mejor homenaje que podemos hacerle”.

El embajador de España en Marruecos, Ricardo Díez-Hochleitner, recalcó que la admiración de Goytisolo hacia el pueblo marroquí estaba exenta de exotismo y asentada sobre una base de igualdad. “Sus amigos”, dijo, “eran camareros, mendigos, vecinos de la Medina”. El alcalde de Marrakech, Mohamed Larbi Belcaïd, indicó: “Goytisolo consiguió transmitir los rasgos de la cultura oral de Marrakech. Dedicó el premio Cervantes a Marrakech y especialmente al casco viejo, donde convivía el mito con la historia. Ahí se mezclan los valores de la tolerancia y la convivencia. Vamos a organizar un gran evento para celebrar el XVI aniversario de la declaración de la Yemáa el Fna como patrimonio inmaterial de la humanidad. Y ese será otro gran homenaje que le rendiremos a Goytisolo”.

La directora del Instituto Cervantes en Tetuán, Lola López Enamorado, quien compartió con Goytisolo muchas tardes en esa plaza, comentó cómo el escritor solía reírse cuando recordaba el abrazo que le dio una señora emocionada hasta las lágrimas mientras le decía: “¡Oh, es usted Camilo José Cela!”. López recordó que Goytisolo le dijo: "Cuando me muera di a todos que Telón de boca (editorial El Aleph, 2003) es mi testamento literario y vital”. Para su amiga y traductora Malika Embalek López ése es también su mejor libro.

La escritora Nuria Amat concluyó su intervención con las palabras de Goytisolo escritas en un artículo titulado El sueño de una Gran Andorra, publicado en EL PAÍS el 23 de septiembre de 2014: “El salto al vacío del secesionismo —la probabilidad de quedar fuera de la Unión Europea y del euro— pone en entredicho el sueño de los políticos nacionalistas del entorno del president: convertir a Cataluña en una Gran Andorra en donde circularían libremente capitales y bienes, los magnates del casino global invertirían sus millonarias cuentas y los recién estrenados ciudadanos, investidos de su flamante identidad, serían felices y comerían perdices. (…) Digámoslo bien claro: los nacionalismos exclusivos manipulan los sentimientos en detrimento de la razón y se encierran en el falso dilema entre lo bueno nuestro y lo malo ajeno”.

Más tarde, como cada noche, la plaza de la Yemáa el Fna seguía rindiendo su discreto homenaje al escritor. Ninguna estatua reina en ese cruce de caminos africanos, ninguna pantalla de teléfono ni de tableta o televisión ha desbancado a los músicos, los cuentacuentos, los buscavidas. La plaza sigue siendo el reino de la palabra.

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