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La Fundación Franco mostrará “la grandeza” del dictador en Meirás

La oposición política en Galicia se alza en pie de guerra y advierte de que denunciará a los gestores del BIC si hacen apología durante las visitas de turistas al pazo

Visitantes en el Pazo de Meirás en el año 2009.

"La Fundación Nacional Francisco Franco ha recibido como un honor la decisión [de la familia del dictador] de que gestionemos las visitas al Pazo de Meirás. Es una excelente oportunidad para mostrar al gran público la grandeza de la figura de Francisco Franco, para potenciar el turismo a Galicia, y para difundir el patrimonio gallego en el mundo". Desde que a finales de julio se supo que Carmen Franco Polo, presidenta de honor de la institución que vela por la memoria del Generalísimo, ha descargado en la fundación la incómoda tarea impuesta por ley de abrir las puertas de su residencia estival a las visitas del público, la oposición política en Galicia ha ido pasando de la incredulidad al estupor, del estupor a la indignación.Y desde ayer, además, se sabe, por un comunicado de la fundación, que se aprovecharán las visitas para difundir "la grandeza" de un hombre cuya talla universal, defiende el escrito, es comparable con la de Felipe II.

El pasado mayo, una comisión del Parlamento de Galicia entraba en el pazo para comprobar que todo estaba en orden después de que la familia del dictador fuese obligada por la Xunta a restablecer el teléfono y el correo electrónico  para concertar visitas que hacía meses había cancelado. Aquel día, recibía a los representantes de los partidos un hombre que cuidaba la mansión de verano de los Franco, y los guiaba por unas pocas estancias. Según alguno de los asistentes era una visita "minúscula" por habitaciones más vinculadas con su anterior propietaria, Emilia Pardo Bazán, que con Franco. Y a pesar de que en el vestíbulo había enormes retratos del dictador y un busto de Carmen Polo, en el discurso del guía "se obviaba" prácticamente su existencia.

Ahora, sin embargo, la Fundación Francisco Franco (FNFF) lleva las riendas de la casa y ayer lunes publicó un comunicado en el que compara al militar fascista con Felipe II y contesta a los grupos parlamentarios de En Marea y el Bloque. "La izquierda carece de argumentos para oponerse a la gestión de las visitas a Meirás por parte de la FNFF. Dicho pazo fue donado por el pueblo gallego a Francisco Franco mediante suscripción pública. Gracias a ese generoso donativo Galicia ha contado con la presencia veraniega de quien fuera jefe del Estado durante la totalidad de su mandato, honor al que ninguna otra región española tuvo acceso, y que demuestra que la Diputación de La Coruña que gestionó la donación fue no solo generosa, sino inteligente", defiende la organización.

"Una vez fallecido, y gracias a la donación citada, Galicia cuenta con un importantísimo patrimonio cultural que añadir a los que ya tenía: el Pazo de Meirás es la residencia no oficial más importante en la que vivió Franco, y está lleno de recuerdos de su vida y de su obra", continúa el documento publicado en la web de la Fundación. "El Pazo es hoy unos de los lugares emblemáticos de Galicia, conocido en todo el mundo, y sobre él recae parte de la gloria de quien lo habitó, probablemente el español de mayor relieve mundial desde Felipe II".

La Diputación de A Coruña, gobernada por PSOE y BNG, ha advertido hoy que denunciará a la fundación en caso de constatar que hace "apología del fascismo" durante las visitas. "Un hecho así no ocurre en ningún país que haya puesto fin a una dictadura como la que aquí se vivió", ha dicho la vicepresidenta del Gobierno provincial, Goretti Sanmartín.

Desde hace meses, todas las fuerzas de la oposición en el Parlamento gallego, En Marea, PSOE y BNG, han confluido en la idea de abrir un debate político para que la propiedad del pazo "revierta en dominio público", una reivindicación del gobierno local de Sada, el municipio coruñés en el que se ubica Meirás. La semana pasada, después de que la Comisión por la Recuperación de la Memoria Histórica de A Coruña denunciase la nueva gestión, En Marea exigió al PP que se pusiese "del lado de los demócratas" y apoyase la cesión pública del inmueble. Los parlamentarios Ánxeles Cuña y Antón Sánchez pidieron la "devolución" de este lugar porque se trata de una herencia "ilegítima", consecuencia de "un robo a mano armada" al pueblo por parte del régimen. Y recordaron que con Franco, aquellas torres pasaron de ser una cuna de la cultura a convertirse en "centro de la barbarie" donde se "firmaron sentencias de muerte".

El Gobierno autónomo dijo desconocer quién llevaba la gestión de este Bien de Interés Cultural, obligado por ley a abrir las puertas a las visitas al menos cuatro días al mes. "Tengo escasa información, por no decir nula", respondió a las preguntas de los periodistas la semana pasada el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo. Pero desde entonces, y sobre todo a partir de la publicación del comunicado de la Fundación Franco, la polémica se ha disparado. La portavoz de cultura del grupo socialista, Concepción Burgo, ha registrado hoy dos proposiciones no de ley para llevar a pleno y a comisión en la Cámara este escrito. Lo califica de "auténtico insulto, burla y provocación a todos los gallegos y a toda la ciudadanía democrática". Exige a la Xunta que haga público un documento oficial de respuesta en el que "claramente sean reprobadas todas las declaraciones" de esta fundación. "No se puede consentir que se falsee la historia diciendo que el Pazo fue donado por el pueblo de Galicia, cuando todos sabemos que llegó a manos del dictador a través de expolios, robo de recursos públicos y suscripciones obligatorias", ha protestado.

Por su parte, el diputado del BNG Luís Bará ha presentado otras iniciativas en las que pide prácticamente lo mismo, una "condena pública al uso del Pazo de Meirás" para realizar una "apología de la dictadura". El parlamentario se pregunta si sería admisible que en Italia o Alemania "existiesen fundaciones dedicadas a exaltar la memoria de Mussolini o Hitler" e insiste en la urgencia de crear una comisión de estudio para la devolución del pazo al patrimonio público.

Para la Fundación Franco, sin embargo, "la izquierda española sigue instalada en el guerracivilismo". "Se repite el esquema del Frente Popular en las elecciones de febrero del 36: '¡vamos a por ellos, que son cobardes!", argumenta el colectivo adepto a la figura del dictador. "Porque la izquierda", afirma la organización en el comunicado, "pide con toda claridad y reiteradamente que se viole la ley ante la indiferencia general". "Pero el incumplimiento de la ley, como se vio en la II República con el pucherazo del Frente Popular en febrero de 1936, sí tiene consecuencias sobre todos los españoles", avisan estos admiradores de Franco. "Claramente, el objetivo de la izquierda no es ni la Fundación ni Meirás", concluyen, "sino desgastar al PP al amenazarlo: si cumple la ley, es fascista". "Un cuento de niños", dice la entidad, que "no pierde eficacia".

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