Patrimonio cultural

Los libros robados de Perú

La Biblioteca Nacional pide que el saqueo de su patrimonio durante los últimos años sea sancionado

Question moral (1636) de Antonio de León Pinelo.
Question moral (1636) de Antonio de León Pinelo.

Desde 2010, la Biblioteca Nacional de Perú ha recuperado 135 libros y manuscritos robados de su patrimonio, después de una campaña que inició en 2011 llamada Se buscan libros perdidos: recompensa, 30 millones de peruanos agradecidos. Al cabo de cinco años de campaña, sin embargo, el director de la institución, Ramón Mujica, refiere que a medida que avanzan los inventarios siguen descubriendo más ejemplares robados, y las denuncias que ha puesto en la Fiscalía por la sustracción de ejemplares corren el riesgo de ser archivadas.

De 10 denuncias por delito contra el patrimonio, hurto y omisión de funciones, que apuntan a trabajadores de la propia Biblioteca Nacional con acceso a las bóvedas, la 53º Fiscalía Provincial Penal de Lima archivó tres, y la Procuraduría del Ministerio de Cultura consiguió reabrirlas, para que la Fiscalía realice más diligencias.

Mujica indica que tras el inventario de 2011, detectaron 881 libros perdidos, pero cuando los especialistas cotejan los boletines bibliográficos antiguos y una lista elaborada por un antiguo director de la Biblioteca Nacional, el historiador Jorge Basadre, tras el incendio de 1943, registran otros ejemplares que faltan, y pueden ser entonces más de 900, sumando manuscritos.

“Alguna vez consulté un diccionario de lengua guaraní del siglo XVIII, tenía forma alargada y letras rojas; hace poco lo volví a pedir y me entregaron una fotocopia: pero yo tuve en mis manos el original”, exclama Mujica. El director de la entidad cultural estatal más antigua de Perú —cumplió 195 años el mes pasado— revela que el reemplazo por fotocopias es una de las modalidades de robo. Según Mujica, los ladrones también ponían en la basura los ejemplares o manuscritos para evitar el control de la puerta principal y sacarlos a la calle. El caso más llamativo denunciado en la Fiscalía data de 2010, y es acerca del intento de hurto de unos 4.000 folios de la llamada Colección Cáceres, que incluye la correspondencia del mariscal Andrés Avelino Cáceres, uno de los héroes peruanos de la Guerra del Pacífico, contra Chile en 1879.

Extirpación de la idolatría del Pirú (1621) de José Arriaga.
Extirpación de la idolatría del Pirú (1621) de José Arriaga.

“En 2010, un carpintero encontró un paquete de más de 4.000 folios en la basura, y los llevó al archivo pensando que podían ser importantes. En un primer momento querían culparlo a él de haber modificado la escena del delito, pero un abogado penalista nos dijo que la escena era la bóveda, de la que solo un pequeño grupo de empleados tenía los códigos de acceso”, explica el antropólogo. El caso fue archivado en la Fiscalía alegando que los documentos no habían sido declarados Patrimonio Cultural de la Nación. “Pero se presume que tienen esa condición, porque la ley se refiere a los bienes de las épocas prehispánica, virreinal y republicana. Estos materiales son del siglo XIX”, agrega.En la Dirección Ejecutiva de Servicios e Investigaciones Bibliográficos, Gerardo Trillo y Laura Amador están trasladando algunos paquetes de la colección salvada por el carpintero a carpetas y cajas nuevas. “En total, el archivo Cáceres tiene unos 28.000 documentos, por tanto un número mayor de folios”, describe Amador.

Obras valiosas

“La recuperación de un manuscrito quechua del siglo XVII perteneciente a la colección Paul Rivet nos ha permitido reconstruir el circuito del robo. Por todas las áreas administrativas por donde pasó esta obra, se borraron su huella de paso y existencia: en la bóveda, en la sala de lectura, en el área de reprografía y en la de restauración”, señala Mujica en una carta de respuesta a uno de los sindicatos de trabajadores de la Biblioteca, que le exigen que deje de usar la palabra robo en relación con los empleados, los peor pagados en el escalafón estatal.

Uno de los principales benefactores de la campaña de recuperación de obras ha sido el académico estadounidense David Block, quien con su propio dinero ha comprado en el extranjero 20 libros que figuran en la lista de lo robado, y los ha devuelto a Perú. Además, otros ciudadanos han entregado ejemplares en la parroquia El Sagrario de Lima, la sede de la devolución anónima en horas de oficina.Entre los cientos de libros raros valiosos que tuvo la Biblioteca Nacional se contaba uno de 1524 de Erasmo de Rotterdam, Collectanea asagiorum veterum; Problemi naturali, e morali di Hieronimo Garimberto, de 1550; y Nueva filosofía de la naturaleza del hombre, escrito por Oliva Sabuco de Nantes e impreso en Madrid en 1550.

Archivado En:

Te puede interesar

EmagisterBECAS VERANO

Lo más visto en...

Top 50