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Microgénesis 'borró' al menos un millón de euros de sus cuentas de 2005

La contabilidad privada y pública de la principal firma usada presuntamente para saquear a la SGAE presenta un desfase

Microgénesis, la principal firma utilizada, supuestamente, para saquear las arcas de la SGAE (Sociedad General de Autores y Editores), borró de sus cuentas al menos un millón de euros que cobró de dicha entidad en 2005. En ese ejercicio, según su libro de cuentas, al menos ingresó cerca de cinco millones de euros de la SDAE (Sociedad Digital de Autores y Editores, propiedad 100% de la SGAE y que dirigía Luis Rodríguez Neri, vinculado al origen de Microgénesis). Sin embargo, Microgénesis solo declaró 3,7 millones de euros, incluidos otros ajenos a la SGAE, aunque menos significativos. Más de un millón de euros se habían esfumado entre los ingresos contabilizados en su registro y la contabilidad oficial presentada en el registro mercantil.

Tal contabilidad no solo demuestra que el único negocio de Microgénesis era facturar a la SGAE, sino que chirriaban los datos de la documentación interna y de la pública. A falta de conocer la información de otros ejercicios, la contabilidad oficial muestra la galopante ascensión de dicha firma. La cifra de negocio en los últimos cinco años de esta empresa -sin conocerse los resultados de 2007, que no figuran en el registro mercantil- supera los 22,5 millones de euros, de los que presumiblemente el principal cliente fue la SDAE.

Todo esto conseguido con una plantilla que en 2008 estaba constituida por dos personas y 60 en 2009, aunque la media de otros años rondó los 30 empleados.

Lo llamativo es que nunca un escándalo fue tan masivamente publicitado antes de que estallara en la esfera judicial: el 8 de mayo de 2007, en la asamblea de la SGAE y en presencia de su máximo responsable, el hoy imputado Teddy Bautista, un socio, Luis Cobo Álvarez, desveló todo el entramado que acabaría denunciando la Fiscalía Anticorrupción ante la Audiencia Nacional. "Con el fin de prevenir el total y absoluto descrédito que nuestra entidad, la SGAE, pudiera sufrir en el futuro no muy lejano, solicito por parte del señor Neri, director de SDAE, y de quien corresponda en su caso la aclaración de determinadas cuestiones que surgen tras el análisis de la documentación recogida en el registro mercantil, documentación que pido sea adjuntada al acta de esta asamblea general". Y, a partir de ahí, lanzó una serie de obuses que constituyen precisamente el núcleo central de las pesquisas y acusaciones judiciales.

- "¿Es cierto que usted, señor Neri, es director de SDAE desde su fundación en 2000 y fue al mismo tiempo de Microgénesis S.A., empresa que ha realizado y realiza el 99% del trabajo de SDAE?".

- "¿Es cierto que Portal Latino, que pertenecía a Microgénesis, fue vendida a la SDAE con el visto bueno de Teddy Bautista?".

- "¿Qué cantidad de dinero nos ha costado a todos los socios de la SGAE las operaciones de venta de Portal Latino por parte de Microgénesis a la SDAE?".

- "¿Es cierto que SGAE destina ingentes fondos a SDAE que, a su vez, los gasta en Portal Latino y que Microgénesis es quien realiza los trabajos y servicios de Portal Latino?".

- "¿Es cierto que Microgenésis S.A. está o ha estado relacionada con el señor Neri, su pareja, Antonia García Pombo, la hija de ésta, Eva García Pombo?".

Este socio pidió la dimisión de Neri y el cese de toda relación comercial con Microgénesis. No se atendió petición. Por contra, Neri salió en tromba contra el socio, a quien ya había denunciado por injurias y calumnias. Pero su réplica reveló datos muy singulares: "Hasta el año 1999 yo era director general de Microgénesis. En 2000, se crea la Sociedad Digital de Autores y Editores, la crea la SGAE, y se llega a la conclusión de que la fórmula de contratación más correcta era contratarme a mí, nada más, yo soy el único empleado de la SDAE, y contar con Microgénesis como socio tecnológico". Pero tras ratificar que se está autocontratando a su empresa de origen, en que la mantiene personas de su entorno personal, añade: "Toda la gente de Microgénesis ha seguido conmigo durante todo este tiempo porque además de que era la gente que detentaba de alguna manera el conocimiento para llevar adelante lo que quería, es que no es entendible que una sola persona, yo, sea capaz de llevar a cabo todos los proyectos que hemos puesto en marcha durante este tiempo".

Y Neri no dudó en echarse un capote oficial sobre su actuación que nadie desautorizó: "Es la fórmula que se estableció, que además está sometida no solo al consejo de la SGAE, sino también a la junta directiva de la SGAE, y además al consejo de la SDAE. Ninguna de las personas que están han dejado nunca de aprobar no solo los presupuestos sino también la actividad que hemos venido desarrollando y era de conocimiento de ellos". Respecto de la compra de Portal Latino por su exempresa, también fue explícito: "Microgénesis vino a crear Portal Latino pero siempre, desde el primer momento, se tenía claro que terminaría siendo de la SDAE. Esto ha sido un proceso largo porque no se podía hacer ni el primer día ni el segundo, pero al final Microgénesis vendió a la SDAE por el valor contable de las acciones. Ahora mismo me equivocaría si digo exactamente cuál fue, 10.000 ó 15.000 euros".

El libro contable de 2005 revela que la compañera sentimental de Neri, Antonia García Pombo, era socia de Microgénesis, de la que fue fundadora, ya que cobraba aún dividendos de la firma. Igualmente, dicha documentación contable interna de Microgénesis prueba que su hija, Eva García Pombo, tenía un salario mensual de 5.000 euros como administradora y socia (la web de Microgénesis la define como socia y directora jurídica).

Y esto ocurría cinco años después de que la SDAE, gestionada por Neri, estuviera inyectando millones de euros en las cuentas de Microgénesis.

El escándalo se destapó el pasado viernes cuando el magistrado de la Audiencia Nacional Pablo Ruz ordenó el registro de varias sedes de la SGAE así como de diversos inmuebles privados. Ruz decretó posteriormente la detención de nueve personas, entre ellas el propio Neri y el presidente de la entidad, Eduardo Teddy Bautista, que fue puesto ayer en libertad sin fianza pero acusado de tres delitos que pueden acarrear hasta diez años de prisión.