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Una Casa del Mediterráneo del siglo XXI

La sede de la institución diplomática en Alicante se convertirá en un espacio abierto y sostenible

La futura sede de la Casa Mediterráneo, que se ubicará en el edificio que ocupa la antigua estación de Murcia, en el barrio de Benalúa, será el primer edificio institucional de la provincia de Alicante que asuma los compromisos arquitectónicos del XXI desde el punto de vista patrimonial, social, tecnológico y energético. Así han coincidido en destacarlo hoy la directora general de la Casa Mediterráneo, Yolanda Parrado, y el arquitecto ganador del concurso de anteproyectos para rehabilitar la estación, Manuel Ocaña, con la propuesta Malditos Modernos.

La institución pretende ser la cara y voz de los países mediterráneos, afianzar las relaciones diplomáticas entre ellos y fomentar el intercambio cultural. El ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, el presidente de la Generalitat, Francisco Camps y la alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo, junto a los alcaldes de Benidorm y Xàbia constituyeron el pasado octubre el consorcio para impulsar el proyecto, que de momento funciona en una sede provisional. Sobre la definitiva, Ocaña ha resaltado que será un edificio del siglo XXI porque "no se trata sólo de salvar un edificio, sino de recuperar un espacio" y, además, "se convertirá en un espacio abierto a la ciudadanía". El proyecto también incorpora "los últimos avances disponibles en materia tecnológica y en aprovechamiento energético". El arquitecto ha destacado también que el edificio pretende rendir un homenaje a la decoración mediterránea.

El anteproyecto Malditos Modernos para la futura sede de la Casa Mediterráneo respetará la estructura externa actual de la estación, pero innovará en su estructura interna. El inmueble contará con un amplio espacio central y dos naves adosadas en las que se ubicarán un auditorio con capacidad para 400 personas y un espacio para oficinas. "Casa Mediterráneo es un edificio llamado a albergar a pocos empleados pero a muchos ciudadanos interesados en participar de las actividades programadas por esta institución en un espacio abierto de 3.000 metros cuadrados", ha explicado Ocaña. "Entendiendo que esta nueva institución necesita de grandes espacios versátiles para gestionar exposiciones, conciertos y todo tipo de eventos, pretendemos actuar en diversos niveles: atomizar, embalsamar y sofisticar", ha añadido el arquitecto. El proyecto final se desarrollará en seis meses a partir de la adjudicación de la obra. En el año 2012 se espera que finalice la rehabilitación de la estación.