Tribuna
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Éramos pocos y llegó el diablo

La derecha católica arremete contra las vacunas basadas en células fetales

El cardenal Antonio Cañizares, en una imagen de archivo.
El cardenal Antonio Cañizares, en una imagen de archivo.MÒNICA TORRES

Ya estaban tardando el demonio y la derecha religiosa, con perdón por la redundancia, en hacer su entrada espectacular en la pandemia del coronavirus. La iglesia católica española había mostrado hasta ahora una responsabilidad impecable al suprimir las misas por el riesgo comprobado de que la aglutinación de fieles en el espacio cerrado de una iglesia supone un riesgo de contagio para ellos y sus familias. Y ahí estábamos cuando, de repente, apareció el cardenal Cañizares, arzobispo de Valencia y blasón del sector más carca, contumaz e impermeable a la razón de la jerarquía eclesiástica en su ...

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