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Sun propone un estándar abierto para impedir la piratería de contenidos digitales

En la actualidad la multiplicidad de tecnologías DRM causa problemas de compatibilidad

Canciones, películas, radio, programas de televisión, textos… Muchos son los contenidos con los que actualmente se comercia en Internet, pero también son muchos los medios desarrollados para evitar que sean pirateados. La multiplicidad de este tipo de sistemas, conocidos como tecnologías DRM, provoca incompatibilidades y en algunos casos puede atentar contra la libre competencia, problemas que Sun quiere evitar con el desarrollo conjunto de un estándar libre por cuyo uso, además, no abría que pagar.

El presidente de Sun Microsystems, Jonathan Schwartz, presentó ayer en una conferencia celebrada en Aspen, Colorado (EE UU), la iniciativa Open Media Commons, que pretende desarrollar un estándar libre para las tecnologías de gestión de derechos de autor de los contenidos digitales, conocidas como tecnologías DRM (siglas para Digital Rights Management).

La revolución digital ha hecho posible acceder a todo tipo de contenidos desde cualquier dispositivo -ordenadores de sobremesa y portátiles, teléfonos móviles, reproductores multimedia, navegadores personales...-, pero muchos creadores de contenidos siguen siendo reticentes a llevar sus productos a las redes de datos por el peligro que existe de que sean copiados y distribuidos de forma ilegal.

Discográficas, operadoras de telecomunicaciones, fabricantes de reproductores y desarrolladores de software buscan por eso desde hace años un método para proteger canciones, películas, libros frente a la piratería, y el uso de los sistemas DRM parece perfilarse como una de las soluciones. Las tecnologías DRM son una de las opciones que cuentan con más apoyos, pues permiten a los propietarios de los derechos de autor limitar el uso que se hace de sus contenidos. De este modo, puede especificarse que un archivo de música descargado en una tienda on line sólo podrá escucharse en un ordenador concreto, o limitar el número de copias y reproducciones.

Sun propone un modelo 'libre'

Frente a los proyectos existentes en este campo, en su mayoría patentados por una compañía, Sun propone el desarrollo en el seno de la industria de un sistema estándar que sigua las directirces del software libre, esto es, que su código sea público y pueda ser copiado, modificado y distribuido libremente.

Para que su propuesta parta de una base sólida, Sun compartirá con quienes participen en la iniciativa Open Media Common la información sobre su proyecto DReaM, una abreviatura para DRM/everywhere available o "DRM disponible en cualquier lugar". Éste se encuentra registrado bajo un licencia de distribución -contrato de uso que especifica qué se puede hacer con el código que da vida al software- creada por la compañía y que imita elementos fundamentales de la Licencia Pública General (GPL en sus siglas en inglés), usada por la mayor parte del software libre.

Otros proyectos, 'libres y propietarios'

La iniciativa de Sun no es la primera que recurre a la filosofía del software libre para desarrollar un DRM que garantice la compatibilidad. Helix, una serie de tecnologías de control de los contenidos creadas por RealNetworks y una comunidad de desarrolladores, se ofrece en la actualidad en dos versiones, la libre y la propietaria. Otra iniciativa 'libre' es la que proviene de la Open Media Alliance, un consurcio formado por operadoras y fabricantes de dispositivos que se propone crear un estándar abierto para los teléfonos móviles al que se dará el nombre de OMA.

Pero la mayoría de modelos de DRM existentes en la actualidad se corresponden con tecnologías 'propietarias', esto es, aquellas en las que hay que pagar a su dueño por utilizarlas. Una de ellas es Microsoft, que impulsa desde hace tiempo las medidas de protección tecnológica que ha desarrollado en el entorno Windows Media. Sony también tiene su propia versión de DRM, al igual que Apple, y otras muchas compañías han emprendido este camino. Coral, por ejemplo, es un grupo formado por más de 30 empresas tecnológicas y del mundo de la comunicación -entre las que se encuentran las cuatro mayores discográficas del mundo- que pretende crear un estándar compatible para el DRM.

Problemas de compatibilidad

La existencia de tantos problemas diferentes genera de forma inevitable problemas de interoperatividad. Apple usa en su tienda de música on line un sistema DRM, FairPlay, que también está presente en el popular iPod. Las canciones que incorporan esta tecnología tienen varias restricciones: Solo pueden ser copiadas a reproductores iPod y a cinco ordenadores diferentes, además de poder ser grabada hasta en tres discos compactos distintos.

A diferencia de otras compañías, la de Steve Jobs no licencia esta tecnología, no la vende a otros. Esto significa que una canción adquirida en iTunes solo puede ser reproducida en el iPod, por ejemplo, porque otros fabricantes de dispositivos portátiles no pueden utilizar en sus aparatos el DRM que incorporan los archivos. Apple fue denunciada en Francia por este hecho, pero los tribunales desestimaron la acción.

Por su parte, Apple ha denunciado a RealNerworks por utilizar sin permiso FairPlay en su tienda de música. El objetivo de Real era permitir que sus clientes pudieran transferir al iPod las canciones adquiridas legalmente en su tienda, algo imposible porque las dos empresas utilizan DRMs diferentes.

Un gran desafío

La industria discográfica y varios de sus socios tecnológicos vienen llamando la atención sobre los problemas de incompatibilidad que genera la existencia de diferentes sistemas DRM desde hace más de un año, pero la solución no llega, en buena parte, por culpa de la falta de coordinación entre las compañías tecnológicas.

Sun afirma que el número creciente de sistemas DRM creados por compañías rivales e incompatibles entre si puede dificultar la innovación y el crecimiento económico. Ante la propuesta realizada el domingo por el gigante informático, la industria reacciona de dos maneras, según Schwartz. Por una parta están "aquellos que apoyan lo que nosotros queremos hacer y otros que sólo quieren cobrar una cuota" por usar su DRM. A los segundos y los primeros espera reunir Sun en torno a su proyecto, para lo cual, según Schwartz, su compañía realizará un llamamiento a toda la industria para solicitar su colaboración.

El analista de Gartner Mike McGuire señala que el esfuerzo de Sun es positivo, pero que para lograr sus objetivos una gran cantidad de empresas y organizaciones "tendrán que quedar satisfechos" con su propuesta. Un gran desafío que ya abordó cuando junto a otros socios lanzó Liberty Alliance, un proyecto alternativo al Passport impulsado por Microsoft, con el que se pretende establecer un sistema único y abierto de identificación en la Red, que evite que los internautas tengan que recordar e introducir a cada paso diferentes nombres de usuario y contraseñas. En la actualidad, esta iniciativa reúne a los principales miembros de la industria tecnológica.