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Reportaje:

El vídeo por Internet busca antídotos contra la piratería

Potentes empresas toman posiciones en el mercado de la distribución de multimedia a través de la red

La reproducción de contenidos multimedia a través de Internet es un campo donde la industria discográfica, Hollywood, empresas de software y autoridades de la competencia juegan un papel determinante para definir los sistemas que permitirán llevar el lucrativo negocio del cine y la televisión a los ordenadores. En la disputa está en juego un mercado de miles de millones.

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En el futuro las visitas a los videoclubes serán cada vez más escasas. Aquellos que cuenten con un ordenador medianamente equipado y una conexión de banda ancha -utopía en muchas partes del globo pero una realidad para parte de la población de los países desarrollados- podrán descargar las películas o contenidos televisivos en su ordenador. Pasando por caja, por supuesto.

Pero para que exista realmente este negocio, son necesarios sistemas que impidan que, una vez descargado el fichero de vídeo, éste no pueda ser copiado, modificado o llevado a otro ordenador distinto al que realizó el pago. Para ello existen ya varias tecnologías de gestión de derechos digitales o DRM ('Digital Rigths Management').

Los miedos de Hollywood

En Internet pueden encontrarse en la actualidad servicios de alquiler de películas como Starz Ticket -el más reciente, una alianza de RealNetworks con el canal de televisión por cable Starz-, Movielink -aventura conjunta de las productoras cinematográficas MGM Paramount, Sony, Universal y Warner Brothers-, CinemaNow -participada por Microsoft- o MovieFlix.

Todos ellos utilizan alguna de las tecnologías DRM existentes, una elección de la que puede depender el futuro del sector, pues algunos analistas señalan que quien controle la gestión de los derechos podrá condicionar la distribución de contenidos. Es lo que tradicionalmente ha pensado la industria del cine estadounidense, que en la actualidad dirige sus miedos más a la piratería que a una eventual dependencia de las tecnologías de otras empresas.

Una de ellas, la más potente, es Microsoft. El poder logrado por la compañía de Bill Gates en los años noventa alimentó los temores de Hollywood cuando ésta se ofreció a llevar el cine y la televisión a los PCs. "Asumían que estábamos allí para sacarles el dinero", ha declarado a AP Kurt Buecheler, un antiguo ejecutivo del gigante del software cuyo trabajo incluyó la aproximación a las productoras.

"Había dos temores", afirma Buecheler. "Uno era que Microsoft podría comprar las compañías, pero eso era simplemente una tontería. Microsoft sabe como hacer tecnología y programas, pero no cómo contar una historia. En segundo lugar, ellos [los estudios] veían a los ordenadores como el arma que estaba a punto de acabar con la música cuando, en realidad, no lo era".

Amir Majidimehr, que dirige la división de Windows Media en Microsoft, dice entender los miedos de la industria a ceder parte de su poder a una compañía tan potente como Microsoft, pero afirma. que en esta relación Hollywood tiene la sartén por el mango, al ser quien 'pone y quita reyes', y cita el papel que jugaron las productoras en la imposición del formato MPEG-2 y del DVD, frente a otras alternativas.

Microsoft, Real, AOL y Yahoo! toman posiciones

Los temores parecen haberse mitigado recientemente, como certifican acuerdos recientes alcanzados con la compañía de Redmond. Así, Microsoft ha vendido licencias de uso de la tecnología DRM de Windows Media, conocida como 'janus', a compañías como Walt Disney, AOL, Dell, Samsung o Movielink. Además, ha contratado a un veterano de Hollywood, Blair Wesrlake, ex directivo de Universal, para llevar las relaciones de la empresa con la industria del cine.

De este modo Microsoft introduce 'janus' en la trastienda de las productoras, pero Bill Gates no parece dispuesto a poner todos los huevos en la misma cesta. Esta semana el portal del gigante del software, MSN, lanzaba una nueva versión de su servicio de distribución de vídeo. En él se pueden ver porciones de la programación de la cadena estadounidense de televisión NBC -con la que Microsoft está asociada en el portal informativo MSNBC- y otros contenidos.

Oficialmente, la renovación de 'MSN Vídeo' responde a la intención de Microsoft de hacer más fácil a los usuarios descubrir una amplia oferta de contenidos. Pero tras estas y otras iniciativas similares se encuentra también la lucha por generalizar el uso de una tecnología de gestión derechos, que a largo plazo puede rendir cuantiosos beneficios mediante la venta de licencias para su uso. Se trata de una batalla en la que participan rivales tradicionales de Microsoft, como America Online (contenidos de los canales de entretenimiento de Warner), Yahoo! y RealNetworks, que también ofrecen vídeo a través de servicios similares.

Entran en juego las autoridades de la competencia

La última de estas empresas, el fabricante del reproductor multimedia Real Player, lucha también por generalizar el uso de su tecnología DRM. Es eso lo que llevó a RealNetworks a llamar la atención de las autoridades europeas de la competencia sobre la operación por la que Microsoft y Time Warner tomarán el control de ContentGuard, otra compañía que desarrolla soluciones de 'software' que impiden el pirateo de contenidos multimedia colgados en Internet. La Comisión Europea anunció el pasado lunes que se ha concedido una prórroga de diez días en el examen de la situación.

Content Guard es una empresa que en esencia se dedica a vender a otras compañías licencias para utilizar sus patentes. Estas se refieren en muchos casos a tecnologías para la gestión de derechos digitales. Una de ellas, XrML, es por ejemplo la base sobre la que se ha desarrollado el estándar ISO para el formato de vídeo MPEG REL, por el que es posible asignar permisos (de modificación, reproducción o copia) para cada archivo multimedia, aprobado el pasado mes de abril.

Microsoft contaba ya con una participación estratégica en ContentGuard, pero cuando en abril fue obligada a pagar 440 millones de dólares por el uso de las tecnologías DRM de la empresa Intertrus, decidió aumentar su participación en Content Guard.

La operación examinada por Bruselas analiza ese aumento del control de la compañía de Bill Gates y la entrada en el capital de ContentGuard de Time Warner, que ha comprado las acciones de Xerox. Como resultado, Microsoft, líder mundial de la informática, y Time Warner, compartirían una de las principales empresas en el mercado emergente de los programas contra la piratería.

La prolongación del plazo de examen indica normalmente que las compañías han ofrecido compromisos al regulador europeo, con vistas a solventar las dudas de éste sobre los efectos de la operación en la competencia. La Comisión deberá decidir antes del 25 de agosto si aprueba la operación o si inicia un examen en profundidad de cuatro meses de duración para aclarar su impacto en la competencia.

En el sector existe además la sensación de que Bruselas podría no quedarse en el análisis de las operaciones en torno a la titularidad de las acciones de ContentGuard, y se especula sobre la posibilidad de que estudie también cómo afecta a la competencia la situación de otras empresas productoras de programas para la gestión de derechos digitales.

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