La crisis del coronavirus

El Instituto Butantan afirma que los ataques de Bolsonaro a China dificultan la vacunación en Brasil

Dimas Covas, presidente del Instituto, dice que los obstáculos diplomáticos han provocado cambios en los plazos

Dimas Covas, presidente del Instituto Butantan.
Dimas Covas, presidente del Instituto Butantan.Gobierno de São Paulo

El presidente del Instituto Butantan, Dimas Covas, ha afirmado este jueves que los ataques del Gobierno de Bolsonaro a China ya causan retrasos y reducciones en la entrega de las materias primas necesarias para fabricar vacunas. Según Covas, solo hay dosis disponibles de Coronavac, la principal vacuna utilizada en Brasil, hasta el próximo 14 de mayo. El instituto esperaba recibir un nuevo cargamento de ingredientes activos, también utilizados en la producción de AstraZeneca, el 10 de mayo, pero la fecha ha sido pospuesta para el 13 de mayo. El volumen inicial, que era de 6.000 litros, también se ha reducido a 2.000 litros. “Claramente, hay cambios que no son cambios en la producción de Sinovac [laboratorio chino asociado al instituto], sino consecuencias de la falta de alineación del Gobierno federal”, afirmó, tras entregar el jueves por la mañana un millón de dosis de Coronavac a la Secretaría de Sanidad del Estado de São Paulo.

Después de que el ministro de Economía, Paulo Guedes, fuera grabado a finales de abril afirmando que los chinos “inventaron” el coronavirus y que la vacuna que el país asiático desarrolla es menos eficaz que la de la estadounidense Pfizer —después reconoció haber utilizado una “imagen desafortunada”—, Bolsonaro insinuó el miércoles, sin mencionar a China, que ese virus habría sido creado “en un laboratorio”. “Es un virus nuevo, nadie sabe si ha nacido en un laboratorio o si ha nacido porque algún ser humano ingirió un animal inadecuado. Pero está ahí. Los militares saben lo que es la guerra química, bacteriológica y radiológica. ¿No estaremos quizás ante una nueva guerra? ¿En qué país ha crecido más el PIB? No se lo diré”, dijo el presidente. China es el país que presentó un mayor crecimiento económico en 2020.

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Dimas Covas ha refutado este jueves las afirmaciones del presidente: “Estas declaraciones contienen numerosas falsedades. Primero, que el virus se produjo en China y que forma parte de una guerra biológica, eso es delirante”. El gobernador de São Paulo, João Doria, opositor político de Bolsonaro, expresó su “preocupación” por la postura del Gobierno federal. “Se ha creado un profundo malestar en el Ministerio de Relaciones Exteriores, en la diplomacia con China”, lamentó el gobernador durante la entrega de nuevas dosis de Coronavac.

Las declaraciones también han generado descontento en la agroindustria brasileña. Este jueves, los senadores de la Comisión de Relaciones Exteriores le preguntaron al canciller brasileño, Carlos Alberto França, que había sido convocado, sobre las declaraciones del presidente. La presidenta de la comisión, la senadora Kátia Abreu, que representa a los productores rurales, afirmó que había recibido numerosos mensajes “del sector de la agroindustria” que expresaban su preocupación por las afirmaciones del presidente. El canciller, sin embargo, minimizó el discurso del Bolsonaro y dijo que “confía en que la asociación [con China] será cada vez mayor”.

El exministro de Sanidad Luiz Henrique Mandetta, que estuvo presente el pasado martes en la comisión parlamentaria de investigación de la covid-19, que investiga en el Senado la responsabilidad de Bolsorano en la pandemia, señaló que el Ministerio de Relaciones Exteriores y el diputado Eduardo Bolsonaro también dañaron las relaciones con China cuando estaba en el ministerio. Según Mandetta, la ausencia de un documento de Brasil dirigido al país asiático fue el germen de la crisis diplomática que luego trajo problemas para la importación de suministros médicos al país.

El colegiado también expresó el miércoles su preocupación por el hecho de que el enfrentamiento con el país asiático dificulta la importación de la materia prima de las vacunas desde China precisamente cuando hay escasez de dosis en Brasil. “No es el momento de atizar a nadie”, bramó el presidente de la comisión de investigación, Omar Aziz, que considera que la postura del presidente puede traer otros problemas por la importancia de China como socio económico del país. El exministro de Relaciones Exteriores Ernesto Araujo declarará la próxima semana y probablemente será interrogado sobre los conflictos con China en plena crisis. “No se puede despreciar a un socio comercial como China”, argumentó Aziz.

Este jueves, João Doria ha afirmado que ha entrado en contacto directamente con la Embajada de China en Brasil para subrayar que el “Instituto Butantan no tiene nada que ver” con las declaraciones del presidente. “Estamos a merced de esta situación. Después del día 14, no tendremos más materia prima que procesar. La culpa la tiene nuestro Gobierno federal, que, por desgracia, rema en dirección contraria”, insistió Dimas Covas.

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