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Radiografía del primer trimestre escolar

Las carencias y consecuencias de la covid en las aulas son evidentes, mientras la reforma de la ley educativa sigue avanzando sin una propuesta económica que acompañe su plan para incluir a los alumnos de educación especial

Varios estudiantes hacen cola para entrar en clase en Galicia.
Varios estudiantes hacen cola para entrar en clase en Galicia. EL PAÍS

Tres meses después de reabrir las aulas, llegan las primeras certezas con aval científico respecto a la reapertura. La primera: que los niños contagian y se contagian menos, apenas un 8% transmiten el coronavirus. La segunda, que los alumnos y profesores, en especial los de cursos superiores, creen que con las clases a distancia se aprende menos y peor, según una encuesta masiva en la que participaron 162.000 alumnos y 19.000 docentes.

También esta semana hemos descubierto que en Madrid, el Gobierno regional, que despedirá en diciembre a los más de 1.700 docentes de refuerzo argumentando falta de recursos, ha rechazado dos millones de euros del Gobierno central para atender a los alumnos más vulnerables. Y ya están empezando a llegar los primeros expedientes por absentismo a las familias que no enviaron a sus hijos a la escuela por seguridad, incluso las que tienen personas de riesgo en casa y aseguran que se juegan la vida si los niños van al cole. Mientras, ha continuado el debate sobre la nueva ley y la educación especial, se empieza a vislumbrar el nuevo currículo educativo, y el Ministerio de Universidades prepara una norma para impedir que se llame universidad a cualquier espacio de formación superior.

Bienvenidos otro martes más a este recorrido semanal porla actualidad educativa, en el que también nos detendremos en quienes siguen luchando a pie de aula. Gracias por abrirnos la puerta de tu casa y compartir esta newsletter con quien pueda estar interesado. Y si tienes alguna historia con la que podamos aprender, puedes contárnosla aquí.

1. Radiografía de la Vuelta al cole por sus protagonistas

Al diseñar la vuelta a las aulas tras el confinamiento, se planteó que los estudiantes más autónomos, los de los cursos superiores, eran quienes mejor podrían tolerar un sistema semipresencial, aunque algunos especialistas, como la profesora universitaria y psicóloga Elisa Martín Ortega, ya advirtieron de que era un error que tendría consecuencias.

La semana pasada lo confirmó la mayor encuesta realizada hasta el momento sobre la vuelta a las aulas, encargada por la fundación SM y cuyos resultados ilustran el gran agujero educativo que trajo la covid. Volvemos a Clase revela los problemas identificados por alumnos y docentes y pone sobre la mesa las carencias emocionales y académicas de los estudiantes tras el confinamiento. Y nos deja cuatro desafíos por delante, según Álvaro Marchesi, el catedrático emérito de psicología y coordinador del informe: mayor autonomía de los centros y atención individualizada; adaptar los métodos y la evaluación a las necesidades de los alumnos; la educación emocional debe impartirse en las aulas; y debe apoyarse el desarrollo docente.

También sigue en cuestión cómo la forma en que están gestionando esta crisis algunas administraciones. En muchas escuelas siguen sin cubrir las bajas de los profesores enfermos, al filo del cierre del trimestre. "¿Por qué no está en las noticias que miles de alumnos llevan un trimestre sin profesor?", preguntaba ayer Lola Morales, profesora del IES Clara Campoamor, donde falta un profesor de Física y Química desde septiembre. Para la FAPA Francisco Giner de los Ríos la gota que colmó el vaso fue que la Comunidad de Madrid rechazó casi dos millones de euros que el Ministerio de Educación ofrecía para estudiantes vulnerables, a la vez que despide a 1.700 profesores de refuerzo en diciembre.

Y además, siguen sin dar respuesta a las familias que han optado por no enviar a sus hijos a la escuela porque conviven con personas de alto riesgo. Es el caso de Graciela, una madre gallega gravemente enferma y expedientada por absentismo escolar, que explicaba así por qué su hijo no va a la escuela: “Si trae el virus, podría ser letal para mí”.

2. La ley Celaá y la Educación Especial

Si hace dos semanas la polémica por la reforma educativa la protagonizaban las escuelas concertadas, y la anterior era el tratamiento del castellano, la pasada le llegó el turno a la Educación Especial. Mientras relatábamos la angustia de las familias ante una norma que favorece una mayor inclusión, pero sin dotarla de recursos específicos, en Madrid, se grabó un vídeo con niños con discapacidad frente a la ‘ley Celaá' y lo financiaron con dinero público.

Gerardo Echeita, profesor de Psicología Evolutiva y de la Educación en la Universidad Autónoma de Madrid, explicaba en su tribuna ¿De qué hablamos al hablar de educación más inclusiva?: “Un sistema educativo que haga posible que todos los estudiantes participen en experiencias educativas con los apoyos que necesiten”. Y nos detuvimos en varias historias para ilustrar las ventajas de los dos modelos que hoy conviven: la historia de Gerard, el adolescente con autismo que estudió en la escuela ordinaria y se ha convertido en un referente para las familias que se oponen a que las Administraciones matriculen a sus hijos en centros especiales. Y en el lado opuesto, Jaime, 15 años, y con síndrome de Down, que estuvo matriculado hasta los 14 en un centro ordinario. Sus padres decidieron sacarle por la complejidad del currículo: “Mi hijo es feliz en la escuela especial”.

Sin embargo, como recuerda el profesor de la Carlos III, Ignacio Campoy, el acceso a la educación de los niños con necesidades educativas especiales se trata de Un derecho humano que debe unirnos a todos.

3. La nueva universidad

El ministro de Educación Manuel Castells ha decidido poner coto a las universidades que actúan como meras academias, y prepara un decreto que obligará a los campus de nueva creación a acreditar que van a investigar y transferir conocimiento; también los antiguos tendrán que adaptarse a estos requisitos.

Quizás esta modificación ayude a lo que proponía María Acaso en su tribuna Poner el tiempo de nuestro lado: por una revolución en la escuela, la universidad y el museo, en la que propone unas instituciones educativas que den tiempo a cada persona para que desarrolle su propio proceso de aprendizaje.

4. Profesores y alumnos que siguen intentándolo

En medio de todo esto alumnos, profesores y escuelas siguen luchando cada día para construir un mundo mejor. Es lo que ha hecho Javier Pérez Soriano, un profesor del Instituto Poetas Andaluces de Benalmádena que en un experimento de la clase de Tecnología, realizado junto a sus alumnos de 3º ESO, ha demostrado que las recomendaciones de ventilación de las administraciones son insuficientes.

O la historia de Sanaa Aboufaris, de familia humilde y origen marroquí, que ha demostrado una vez más que la excelencia escolar no entiende de orígenes, y ha logrado en Galicia el premio extraordinario de la ESO. Sanna reclama: “Necesitamos más ayudas para que la igualdad de oportunidades sea real”.

Gracias por haber llegado hasta aquí. ¡Hasta la semana que viene!

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