La crisis del coronavirus

Hospitales de campaña: entre la necesidad, lo novedoso y el fiasco

Valencia está instalando 1.100 camas por 8,6 millones de euros en un modelo diferente. En Segovia faltaba la dotación y en Sabadell sobraban las tiendas

Un conductor de ambulancia observa el montaje del hospital de campaña en Valencia, junto a La Fe.
Un conductor de ambulancia observa el montaje del hospital de campaña en Valencia, junto a La Fe.Mònica Torres

Los operarios trabajan a marchas forzadas. Han aparcado sus seis grandes autocaravanas para dormir al lado de la obra. Ya han cimentado el suelo de lo que hace unos días era un solar. Ahora están levantado las estructuras metálicas de las tiendas modulares blancas que albergarán las camas. Cada una de las columnas está encabezada por una gran máquina encargada de climatizar lo que será el hospital de campaña ex novo (fuera de recintos cerrados) más grande de España para dar respuesta de emergencia a la pandemia del coronavirus. Está ubicado junto al hospital de referencia de Valencia, La Fe, y conectado directamente con él por un paso inferior. Profesionales sanitarios de este centro se acercaban el pasado viernes a tomar un poco el sol y a echar un vistazo a las obras.

Es el modelo por el que ha optado la Generalitat Valenciana, frente a los hospitales de campaña que se han habilitado en el interior de espacios ya construidos, ya sea en ferias de muestras como las de Madrid, Barcelona, Valladolid o Londres (que se abrió este viernes con 4.000 camas), o en pabellones deportivos como los de Leganés e Igualada. De hecho, la oposición también ha planteado el empleo de los recintos feriales valencianos. Pero el Gobierno presidido por el socialista Ximo Puig ha optado por un modelo “totalmente distinto" al emplazar las tres instalaciones temporales en Valencia (500 camas), Alicante (400 camas) y Castellón (200) junto a los “hospitales nodriza", explica la consejera de Sanidad, Ana Barceló.

Para ello, la Generalitat ha contratado los servicios de la empresa zaragozana Hispano Vema, proveedora del Ministerio de Defensa o de la OTAN, para montar sus hospitales de campaña, a diferencia de otros enclaves, donde el ejército los ha erigido. Es el caso reciente de las siete carpas con 60 plazas para enfermos leves alzadas junto a las Urgencias del hospital Gregorio Marañón de Madrid. La inversión del Gobierno valenciano asciende a 8,6 millones de euros: cuatro millones para la instalación y camas; 3,4 millones para material sanitario y 1,2 millones para equipamientos de datos y comunicaciones. Un coste que la Generalitat justifica por la urgencia y la gravedad del momento y porque los tres hospitales se pueden desmontar y reutilizar. Además, se pretende que presten servicio durante meses por lo que pueda pasar.

De las 1.100 camas previstas, el 20% se destinará a Unidades de Cuidados Intensivos (UCI). El hospital de Valencia será el primero en concluirse a mediados de esta semana. ¿Harán falta todas esas camas cuando empieza a aplanarse la curva de contagios? Una médica y una enfermera de La Fe, que observan el montaje detrás de una valla, responden que, en cualquier caso, “mejor es prevenir”.

Estos hospitales de campaña son valorados por la ciudadanía y reivindicados por los responsables políticos, pero tampoco están exentos de críticas y de algún fiasco como el sucedido en Segovia. En esta ciudad acosada por los contagios, el ejército montó uno en el aparcamiento de su Hospital General, pero no se ha llegado a dotar de los suficientes medios materiales y humanos para su funcionamiento. No había ni oxígeno ni personal. Su instalación ha originado una polémica política en Segovia y los enfermos han seguido siendo atendidos en el hospital. La consejera de Sanidad, Verónica Casado, he pedido al Gobierno los recursos: “No queremos una tienda y unas camas porque para eso nos vamos al Ikea". El ejército ha erigido en torno a 15 hospitales de este tipo en España en las últimas semanas, si bien en un principio sus dotaciones son competencia de las comunidades autónomas.

También hay alcaldes como Carlos Martínez, primer edil de Soria, que han implorado la instalación de un hospital de campaña sin resultado. El regidor lanzó un “S.O.S., grande y con mayúsculas” por la falta de recursos y el colapso de las UCI en su ciudad. De momento, el ejército enviará dos ambulancias militares medicalizadas-UCI móvil, dotadas de material y efectivos profesionales.

El propio jefe del Estado Mayor de la Defensa (Jemad), el general Miguel Ángel Villarroya, entró esta semana en el asunto para intentar cerrar la polémica por el retraso en la instalación del hospital de campaña en Sabadell. El ejército acudió con la intención de montar tiendas modulares pero al llegar se encontraron con un recinto cerrado, un polideportivo, por lo que optó por paneles, de acuerdo con el resto de instituciones afectadas, según dijo el Jemad. La confusión ha demorado su entrada en funcionamiento y ha generado la enésima polémica.

Por su parte, la Alianza de la Sanidad Privada Española (ASPE) asegura que sus centros tienen 2.200 camas de UCI vacías en todo el país. La patronal señala a la Comunidad Valenciana, Galicia y Canarias por levantar hospitales de campaña mientras mantienen sin utilizar los recursos de la sanidad privada. Las comunidades responden que sí han traspasado enfermos y que hay que estar preparados para el pico de contagios y para utilizar todos los recursos posibles.

Información sobre el coronavirus

- Aquí puede seguir la última hora sobre la evolución de la pandemia

- El mapa del coronavirus: así crecen los casos día a día y país por país

- Preguntas y respuestas sobre el coronavirus

- Guía de actuación ante la enfermedad

- En caso de tener síntomas, estos son los teléfonos que se han habilitado en cada comunidad

- Pincha aquí para suscribirte a la newsletter diaria sobre la pandemia

Más información

Lo más visto en...

Top 50