El Gobierno balear amenaza con alargar el curso hasta el 30 de junio por la huelga

Continúa la negociación entre Educación y sindicatos, tras una ‘marea verde’ nocturna La aplicación del trilingüismo en Primaria e Infantil, escollo central para solventar el conflicto

Manifestación contra el decreto del trilingüismo ayer en Palma.
Manifestación contra el decreto del trilingüismo ayer en Palma. TOLO RAMON

“¡Que los niños empiecen las clase de una vez por todas!”, exigió anoche el Gobierno de Baleares, del PP, que afronta desde el 16 de septiembre una huelga indefinida de profesores de la enseñanza no universitaria, conflicto que bloquea el inicio del curso académico en buena parte de la enseñanza pública y con escasa incidencia en la privada. La protesta cuenta aún con el apoyo de un sector considerable de padres y madres.

En la madrugada de este jueves, Educación advirtió de que se prepara para alargar el curso escolar 2013-2014 hasta el 30 de junio. Una mil personas, la marea verde con camisetas por la educación pública sin recortes, se dieron cita ante la sede gubernamental de la Consejería de Educación en Palma. La convocatoria se extendió por la red para respaldar al comité de huelga. Los delegados sindicalistas, dos decenas, se plantaron en el interior de la sala de reuniones para forzar el retorno de la delegación gubernamental, que había dado por finalizada la maratoniana sesión, sin acuerdo. Este jueves, las dos partes, huelguistas y Gobierno, volverán a la mesa de diálogo con los escollos de la implantación de las clases en inglés, el trilingüismo del TIL (Tratamiento Integrado de Lenguas) y la ley de símbolos, que contempla multas de hasta 10.000 euros por exhibir en las escuelas la senyera catalana.

El anuncio de la previsión oficial de prolongar el calendario escolar y las clases hasta entrado el verano es un elemento de presión a los docentes y, especialmente, un gesto ante la opinión pública y las familias de los escolares afectados. El Gobierno trata de compensar el “tiempo que han perdido los alumnos, que deberán recuperar en el currículo”. Así lo aseguró Guillem Estarellas, hombre fuerte de la Consejería de Educación y negociador central en el conflicto laboral y social.

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El paro cumple su decimocuarta jornada. Este miércoles fue secundado como mínimo —según el Gobierno— por más de 1.200 profesores de los 14.500 del global de redes públicas y privadas. Los huelguistas son siempre más de un 40% según los huelguistas, y en algunos centros siguen siendo un 90%. Cada día de huelga representa para los docentes el perder entre 90 y 110 euros de su nómina.

“Que se den clases aunque solo sea para un solo niño que acuda a las aulas", determinó la consejera de Educación, Joana Maria Camps, que este miércoles remitió, a través de Inspección Educativa, “una instrucción” a los directores de los centros que afecta a “todos los profesores que no estén en huelga y no estén afectados por los servicios mínimos”. Camps quiere que los escolares que vayan a sus centros "avancen en su currículo y materias”. Indicó que actuaba para “tranquilizar a los padres”.

Los alumnos que van a las escuelas realizan actividades secundarias en las aulas con los docentes presentes en los institutos y colegios, bien por los servicios mínimos (hasta el 30% de la plantilla), o por no secundar la huelga. En general no imparten el programa previsto.

El Gobierno del PP tilda de “inmovilistas” a los representantes sindicales de los profesores, quienes subrayan que sí han rebajado su postura inicial y devuelven el reproche a la otra parte. De la exigencia inicial de reclamar la derogación o suspensión de la ley del TIL (reforma del modelo de enseñanza bilingüe tradicional, al definir que las clases y materias han de ser en inglés/catalán/castellano, en equilibrio), los profesores ahora aceptan la voluntariedad de su aplicación en tres cursos de Primaria y en Infantil. En el primer curso de Secundaria ya se había acordado que los centros decidirían cómo y cuándo se introduce.

“Hemos movidos nuestras líneas rojas, coincidieron en señalar los sindicalistas de la Asamblea de Docentes, Comisiones Obreras y Stei (Sindicat de Treballadors de les Illes Balears). Al final, tras siete horas de encuentros, con tres pausas, las tensiones y el agotamiento se tornaron en lágrimas en dos de las personas participantes en la negociación. El Gobierno habla de "implantación" universal y obligatoria del modelo TIL y proclama: "Nosotros hemos dados pasos de gigante".

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