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El décimo país del mundo, el primero de Latinoamérica

Argentina se une a Canadá en el reconocimiento de los derechos de los gays en América

En América, Argentina se ha unido hoy a Canadá en la avanzadilla de países que reconocen los derechos civiles de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales en un continente más reacio que Europa a la hora de conceder libertades sociales a estos colectivos. Canadá lo aprobó en el año 2005 -aunque los derechos relativos a la adopción, pensiones o beneficios sociales varían según la provincia-, al igual que hicieron poco antes Bélgica, Holanda y España en Europa. Posteriormente, se han sumado a la lista -que ya integran 10 país con la incorporación de Argentina- Sudáfrica, Noruega, Suecia, Islandia, y, el pasado mes de mayo, Portugal.

Existen además seis territorios de Estados Unidos -Massachusetts, Vermont, Nuevo Hampshire, Connecticut y Iowa y Washington DC- y el Distrito Federal de México que permiten el matrimonio homosexual. La posibilidad de que la aprobación se extienda en EE UU al conjunto del país es remota, ya que 29 estados que lo prohíben constitucionalmente. En los últimos años se han producido cambios importantes, especialmente después de que el estado de Massachusetts legalizara las uniones gay en 2003, frente a derrotas como la sufrida en California, donde en 2008 y durante unos meses las bodas fueron legales hasta que los votantes aprobaron en noviembre de ese año una enmienda constitucional, conocida como Proposición 8, que revirtió este dictamen.

Panorama en el resto de Latinoamérica

Hacia la equiparación de garantías civiles entre heterosexuales y homosexuales caminan Uruguay y Chile, donde el Gobierno de Sebastián Piñera prepara un proyecto que daría cabida a todo tipo de parejas, con el fin de regular asuntos patrimoniales, de sanidad y de pensiones. Piñera incluyó la propuesta en sus promesas de campaña, cuando se comprometió a proteger "todas las formas de familia", aunque matizó que la unión civil no equivaldría en ningún caso al matrimonio. Por su parte, los homosexuales en Uruguay pueden registrarse como pareja y adoptar niños, según una ley aprobada en el Senado en septiembre de 2009, pero no pueden casarse.

Desde 2008, la ley iguala los derechos y obligaciones del matrimonio a los de las parejas (heterosexuales u homosexuales) con más de cinco años de convivencia, incluyendo asistencia recíproca, sociedad de bienes, los derechos sucesorios, cobro de pensiones por fallecimiento y otras disposiciones relativas a la seguridad social. A pesar de que la unión de los homosexuales no está permitida en Brasil, donde entre 1995 y 2001 han naufragado varias iniciativas legislativas que aspiraban a abordar el asunto, la Justicia sí les ha reconocido derechos. En una decisión que sentó jurisprudencia, el Superior Tribunal de Justicia permitió el pasado abril que una pareja de mujeres comparta la custodia de dos niñas que había adoptado una de ellas. En la mayoría de los países de Centroamérica y el Caribe se concibe el matrimonio exclusivamente como la unión entre un hombre y una mujer y no existen iniciativas legales ni sociales para equiparar derechos entre personas de todas las tendencias sexuales.

Es el caso de República Dominicana, Panamá, Nicaragua, Guatemala, Honduras, El Salvador y Puerto Rico -donde hay grupos conservadores que promueven que la Constitución restrinja el matrimonio al formado por hombre y mujer-, y los andinos Venezuela y Ecuador. Otras naciones como Colombia no reconocen el derecho al matrimonio pero sí ofrecen garantías civiles, como el cobro de la pensión de jubilación en caso de viudedad. En Perú, existe una propuesta del escritor Jaime Bayly y la iniciativa del contrato de patrimonio entre personas de mismo sexo del congresista Carlos Bruce. Este legislador se ha mostrado a favor de los matrimonios del mismo sexo, pero reconoció en febrero que el debate no será posible en años "debido a la hipocresía, desinformación, prejuicios, fobias y gente profundamente religiosa que no lo aprobaría".

Bolivia tampoco cuenta con una ley que permita las bodas gay, sin embargo, la Fundación Libertad, que reúne al colectivo de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales, explica que se prepara un proyecto de Ley del Concubinato que será entregado antes de fin de año, primero al Ministerio de Justicia y después al Congreso. También activistas homosexuales y un grupo de diputados impulsan en Costa Rica un proyecto de ley llamado Sociedades de Convivencia para garantizar derechos civiles, mientras que en 2006 en Cuba se presentó una propuesta que incluye una reforma al Código de Familia (vigente desde 1975) para el reconocimiento de la figura de la "unión legal" que no ha llegado a prosperar. En Paraguay no está permitido el matrimonio entre personas del mismo sexo, algo que los grupos de gays piden con mayor fuerza, sobre todo tras el reciente rechazo en el Congreso de un proyecto que veta el ingreso de homosexuales declarados en la Fuerza Pública (militares y policías).