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41 senadores franceses denuncian la “represión” contra los líderes del ‘procés’

Piden que Francia y otros Gobiernos europeos intervengan "para que haya una mediación"

senadores franceses
El presidente de la Generalitat, Quim Torra, saluda a los acusados del 'procés', en el Tribunal Supremo. EFE

Nunca, desde que empezó el llamado proceso catalán, habían tomado la palabra en Francia, con argumentos próximos a los de los independentistas, personalidades de rango tan alto y diverso. Cuarenta y un senadores franceses de todo color político han difundido una carta que, bajo el título "Por el respeto de las libertades y los derechos fundamentales en Cataluña", denuncia el trato de la justicia española a políticos independentistas catalanes. El documento, firmado entre otros por parlamentarios del partido del presidente Emmanuel Macron, pide a Francia y a la Unión Europea que intervengan para buscar una solución política al contencioso.

El Gobierno francés reaccionó este lunes con críticas a los senadores, y reiteró su posición habitual ante el conflicto catalán. "Plena confianza en la democracia y las autoridades españolas", escribió en la red social Twitter el ministro de Exteriores, Jean-Yves Le Drian. "Es un tema que corresponde a la responsabilidad de España, que es un Estado de derecho, en el que nadie, por mucho que sea parlamentario francés, tiene por qué inmiscuirse", dijo la ministra de Asuntos Europeos, Nathalie Loiseau. La formación que da apoyo al partido de Macron en el Senado, el Grupo La República En Marcha, defendió la unidad e integridad de España, "un país aliado y una gran democracia". El comunicado abunda en que se trata de "la expresión individual de los senadores" y no refleja la posición del grupo.

El llamamiento, un breve texto de 200 palabras publicado en el diario Mediapart, asegura que su objetivo no es “inmiscuirse en los problemas políticos de un país vecino”. Al mismo tiempo, y en el contexto del juicio en el Tribunal Supremo a los responsables del referéndum ilegal del 1-O, pide “el respeto de las libertades y los derechos fundamentales en Cataluña”. “Denunciamos”, añaden los firmantes, “las represiones de las que son víctimas cargos electos legítimos, representantes políticos de la Generalitat de Cataluña encarcelados o forzados al exilio por sus opiniones en el ejercicio de los mandatos que les confiaron los electores”.

El manifiesto concluye constatando que “esta situación es un verdadero ataque a los derechos y libertades democráticas”, y pidiendo a Francia y los países de la UE que intervengan “para restablecer las condiciones del diálogo a fin de encontrar soluciones políticas a un problema político”.

El Ministerio español de Exteriores agradeció en un comunicado la "rápida y contundente respuesta" de las autoridades francesas "ante el inadmisible manifiesto firmado por 41 senadores franceses". “Lamento y rechazo este manifiesto que demuestra un desconocimiento absoluto de la situación en España por parte de un grupo minoritario de senadores franceses”, declaró el embajador español en Francia, Fernando Carderera.

El Senado francés tiene 348 escaños. Los firmantes representan un 12% del total. Pero figuran entre ellos senadores de todos los grupos, desde La República en Marcha de Macron hasta Los Republicanos, el partido de la derecha tradicional, desde los ecologistas a los comunistas. Estos, que forman grupo con La Francia Insumisa y ecologistas de izquierda, están sobrerrepresentados: los 16 integrantes de la formación suscriben el documento. La República en Marcha y Los Republicanos aportan cuatro senadores respectivamente. Los socialistas, trece, de 74.

"Evidentemente no es una posición del Partido Socialista, que está en el lado opuesto de lo que se dice en esa tribuna. Nosotros jamás hemos considerado que el Gobierno español esté hoy violando las reglas del Estado de derecho", dijo a EL PAÍS el primer secretario del PS francés, Olivier Faure. "[El documento] no ha sido objeto de ninguna decisión colectiva, ni siquiera ha sido debatido. Es una posición tomada individualmente por esos trece senadores y ni siquiera sé con qué base". En un comunicado, el grupo en el Senado de La República en Marcha, partido próximo a Ciudadanos en España, puntualizó que los senadores firmantes de su partido lo habían hecho a título individual.

El texto no es proindependentista, y evita entrar en este debate, pero, para el independentismo catalán, que basa su estrategia en sumar complicidades internacionales, supone una pequeña victoria en un país como Francia, donde hasta ahora había cosechado pocos apoyos.

“La iniciativa no tiene precedentes en Europa por su transversalidad y representatividad geográfica”, declaró Daniel Camós, delegado de la Generalitat en Francia. Camós añadió: “En plena precampaña para las elecciones europeas, los senadores han apelado también a las instituciones comunitarias. Estoy convencido de que el renacimiento de Europa al que apelaba el presidente Macron hace unas semanas pasará por una mediación y una solución democrática”.

Para el historiador francés Benoît Pellistrandi, que acaba de publicar Le labyrinthe catalan, un ensayo crítico con el soberanismo, la carta refleja “un desconocimiento brutal de la situación”. “Dicen no querer inmiscuirse en los asuntos internos españoles, pero, con el manifiesto, valoran y cuestionan el Estado de derecho español”, dice Pellistrandi. “Lo que no quieren entender es que se juzga a algunos responsables políticos por haber abusado de sus poderes”, continúa. “Parece raro”, añade, “que la intervención tenga lugar en pleno juicio. Que después de valore la sentencia, puede ser. Pero ahora mismo es una maniobra meramente política”.

Entre los seis impulsores del manifiesto, figura uno del departamento Pirineos Occidentales, en la llamada Cataluña norte, otro del Gard, en el sur del país, dos bretones y dos parisinos. Uno de ellos, el senador de La República en Marcha André Gattolin, explicó que el texto empezó a fraguarse el mes pasado, al inicio del juicio en el Tribunal Supremo, cuando otro senador, el socialista Simon Sutour, sugirió la iniciativa.

“Yo no soy independentista. No estoy a favor de la fragmentación de Estados entre regiones ricas y pobres”, dice por teléfono Gattolin. “Encuentro exagerado [el proceso judicial] teniendo en cuenta los hechos incriminados. No ha habido intento de golpe ni toma de armas, las manifestaciones, aunque a veces hayan sido agitadas, no han sido violentas, no ha habido intento de tomar las instancias del poder central por parte del Gobierno catalán”.

Ningún responsable de La República en Marcha había contactado el lunes con Gattolin. El senador sí explicó, en cambio, que el embajador español había pedido reunirse con él.

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