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Zoido endosa a sus subordinados la responsabilidad del operativo policial del 1-O

El exministro del Interior respalda la actuación policial del día de la consulta independentista y denuncia "resistencia activa y organizada" de los ciudadanos

El exministro del Interior Juan Ignacio Zoido, a su llegada al Tribunal Supremo. En vídeo, la declaración de Zoido en el juicio.

Juan Ignacio Zoido, el que fuera ministro del Interior del Gobierno durante el procés, se ha desmarcado este jueves del operativo policial puesto en marcha en Cataluña antes, durante y después del 1-O y de todas las decisiones que se tomaron aquellos días. Zoido ha declarado como testigo en el juicio contra los líderes independentistas y ha endosado a sus subordinados toda la responsabilidad del operativo policial, que incluía la coordinación del Cuerpo Nacional de Policía, la Guardia Civil y los Mossos. La distribución de responsabilidades ajenas desplegadas por el exministro se han dirigido contra el que fuera su secretario, José Antonio Nieto, el coronel de la Guardia Civil designado para coordinar a los tres cuerpos, Diego Pérez de los Cobos, los responsables de los Mossos y, sobre todo, contra la Generalitat por “impulsar, alentar y animar” a participar en la consulta independentista del 1-O tras la suspensión decretada por el Tribunal Constitucional.

Zoido inauguraba en el juicio las comparecencias de responsables policiales citados como testigos y se esperaba que arrojara algo de luz sobre cómo se pensó el operativo de seguridad, quién dio la orden de cargar en los centros de votación el 1-O o cómo fue la coordinación con la policía autonómica catalana. Pero el exministro ha aportado pocos datos nuevos y ha intentado ceñirse al argumentario de que la actitud de la Policía y la Guardia Civil el día del referéndum fue “proporcionada” y que fueron los ciudadanos los que protagonizaron algunos actos “violentos”. Dio la impresión de que no estaba preparado para un interrogatorio tan intenso y concreto como al que le sometieron las defensas, sobre todo la del exconsejero del Interior Joaquim Forn, a quien se piden 16 años de cárcel y que era el jefe político de los Mossos, un cuerpo que, según la acusación, se sumó a la rebelión. En las respuestas del exministro abundaron expresiones como “lo desconozco”, “imagino” o “supongo”.

Zoido ha contado que se mantuvo informado esos días por su secretario de Estado de Seguridad. Fue a finales de septiembre, sobre todo tras la concentración ante el Departamento de Economía del 20 de ese mes, cuando se decidió enviar a agentes a Cataluña. Su misión era “auxiliar” a los Mossos y sustituirlos en el caso de que la policía catalana resultara “ineficaz o insuficiente”. La confianza en los Mossos empezó a quebrarse a finales de septiembre. “Parece que Trapero [major de los Mossos] no era muy colaborador, no le gustaba estar coordinado con Pérez de los Cobos y planteaba algunas reticencias”, ha explicado Zoido sobre el entonces jefe de la policía catalana.

Con todo, la “confianza” se mantuvo hasta el día del referéndum. “Pérez de los Cobos pensaba hasta ese día que iban a actuar para cumplir la orden de cerrar los colegios”, ha asegurado. Pero, a primera hora de la mañana del 1-O, el secretario de Estado le trasladó que “no se habían cumplido las previsiones a las que se habían comprometido los Mossos d'Esquadra”. Apenas había colegios cerrados y en muchos empezaban a agolparse los ciudadanos como “escudos humanos”. Según Zoido, hubo una “resistencia activa y organizada” el día del referéndum que impidió que se cumpliera la orden judicial de cerrar los colegios y requisar el material electoral.

Así como las preguntas de las defensas pusieron por momentos a Zoido en aprietos por su incapacidad para justificar algunas de las decisiones que se tomaron aquellos días y que ponen en duda de quién es la responsabilidad de lo ocurrido, el interrogatorio de la fiscal Consuelo Madrigal se dirigió a cuestionar la labor de los Mossos. Zoido abonó con su declaración la tesis de que el dispositivo desplegado por los Mossos era insuficiente para cumplir el mandato judicial. El exministro comparó esta cifra con los 12.000 agentes que se movilizaron durante las elecciones autonómicas del 21 de diciembre de 2017, celebradas bajo la aplicación del artículo 155 de la Constitución. Con un despliegue fuerte de Mossos y el apoyo de 6.000 policías y guardias civiles se hubiese obtenido un mejor resultado", ha afirmado el exministro, que se desvinculó de las órdenes dadas durante el 1 de octubre. “Así como no di la orden de actuar y dónde, tampoco dije cuándo tenían que dejar de hacerlo. Los operativos tomaron esa decisión y ellos sabrán por qué lo hicieron”.

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