Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

El presidente catalán pide respeto para el modelo lingüístico de Cataluña

La Generalitat traslada al Gobierno 23 propuestas concretas para negociar

Mariano Rajoy y Artur Mas se saludan en la puerta de La Moncloa. Ver fotogalería
Mariano Rajoy y Artur Mas se saludan en la puerta de La Moncloa.

Los empresarios catalanes, los agentes sociales y buena parte del nacionalismo consideran que la explosión independentista catalana podría apaciguarse si el Gobierno hiciera concesiones en materia lingüística y económica y evitase inmiscuirse en lo que ellos consideran competencias propias de la Generalitat. Artur Mas ejerció este miércoles en buena medida como portavoz de esos sectores cuando, dejando a un lado el desacuerdo sobre la consulta, entregó a Mariano Rajoy un documento con 23 propuestas concretas sobre las que trabajar. El presidente catalán entiende que la voluntad de diálogo del Gobierno se verá en su capacidad de dar respuesta al grueso de estas demandas “antes de fin de año”.

Más allá de las peticiones estrictamente económicas, destaca una que, en opinión de casi todos los partidos catalanes, envenena especialmente el ambiente en Cataluña: la ley de Educación y especialmente los apartados que ponen fin al modelo lingüístico de inmersión en catalán, vigente en las escuelas los últimos 30 años.

“No he venido con un memorial de agravios, sino con un paquete de propuestas”, insistió Mas al ser preguntado por las medidas que espera que el Gobierno tome próximamente para mostrar voluntad de colaboración. Sobre la ley educativa del ministro José Ignacio Wert, Mas no escondió que le solicitó su retirada a Mariano Rajoy, pues en su opinión es un texto “absurdo” y “doloroso” para los catalanes. El objetivo a corto plazo de la Generalitat es que en el próximo curso escolar la inmersión lingüística en catalán se siga aplicando en todas las escuelas.

Pero en lo que más se alargó el presidente catalán durante su conversación con Rajoy fue en los aspectos económicos. El documento que entregó al presidente del Gobierno se divide en tres ejes: medidas de recuperación económica, actuaciones sobre el Estado del bienestar y la situación de las finanzas públicas.

» Reparto del déficit

La Generalitat de Cataluña, como los Gobiernos del resto de autonomías, tiene que cerrar este año con un déficit máximo del 1%, del que ya había consumido un 81% hasta mayo. La gran queja del Gobierno de Artur Mas es que el Estado incumple la ley de Estabilidad Presupuestaria al obligar a las autonomías a una contención del gasto muy superior a la que se aplica la Administración central. “El objetivo de déficit que el Estado impone a Cataluña no es cumplible si se quieren mantener unos servicios públicos con una mínima calidad”. Mas pretende que se relaje el objetivo de déficit autonómico, por recaer sobre las comunidades buena parte del gasto social en educación, sanidad y servicios sociales.

» Inyección de dinero

El estado comatoso de las finanzas de la Generalitat obliga a movimientos rápidos para garantizar los pagos a proveedores y al personal. Mas arrancó en este punto un posible acuerdo. “El presidente Rajoy ha dicho que es posible que se tomen decisiones los próximos días para aligerar el pago de intereses de las comunidades autónomas. Esto significaría que tendríamos menos gasto en este apartado”. Se refería Mas a los intereses que la Generalitat está pagando por los cerca de 53.000 millones que el Estado ha prestado a Cataluña desde 2012 hasta 2014 a través del Fondo de Liquidez Autonómica. Este asunto se abordará hoy en el Consejo de Política Fiscal y financiera. De hecho, Mas señaló que algunas de las demandas que trasladó a Rajoy “podrían solucionarse en cuestión de horas”.

» Nueva financiación

El sistema de financiación autonómica caducó en enero de este año y el Gobierno ha decidido prorrogarlo indefinidamente, pese a admitir que no le gusta. Mas pidió que se aborde la negociación con carácter inmediato. De ello depende, en su opinión, que Cataluña siga tirando de la economía y de la creación de empleo. “Cataluña es un gran motor económico que se tiene que cuidar”, señaló.

» Dependencia

La Generalitat ha encabezado la rebelión de las comunidades contra los recortes del Gobierno en la Ley de Dependencia. En la práctica, estos ajustes han provocado que muchas autonomías acaben aportando mucho más del 50% que les correspondería para la atención a dependientes. En el caso de la Generalitat, la aportación ya roza el 80%. “En Cataluña no podemos atender a la gente como es debido”, se lamentó, a la vez que pidió una mayor implicación económica del Estado en este asunto.

» Infraestructuras

Antes de acudir a La Moncloa, Artur Mas se reunió con las patronales catalanas y tomó nota de las demandas históricas de la Cámara de Comercio de Barcelona, que ha hecho bandera de la falta de inversión en infraestructuras en Cataluña. El presidente catalán trasladó a Rajoy una relación bastante exhaustiva de déficits en esta materia. Los accesos ferroviarios al puerto de Barcelona son ahora la gran prioridad, como también lo es el corredor ferroviario del Mediterráneo. También hay demandas menos onerosas, como una nueva lanzadera entre Barcelona y el aeropuerto de El Prat, que podría ser de iniciativa privada.

Más información