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Columna
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Un cambio: volver a las cavernas

La Libertad Avanza, el partido de Milei, cree que los piojos y la mugre son símiles idóneos para referirse al matrimonio igualitario

Javier Milei celebra los resultados obtenidos en la primera vuelta de las elecciones en Argentina. el 22 de octubre.
Javier Milei celebra los resultados obtenidos en la primera vuelta de las elecciones en Argentina. el 22 de octubre.Tomas Cuesta (Getty)
Leila Guerriero

Hace dos semanas, el candidato a presidente de la Argentina Javier Milei, de extrema derecha, cometió exabruptos durante una entrevista: mezcló el meme de un león y un pato, el consumo de porno por internet y el machismo cabrío para referirse al revolcón entre las sábanas con que ilustró, en una metáfora revulsiva, su alianza con una candidata rival, Patricia Bullrich. Desde entonces, lo llamaron a silencio y el contacto con la prensa de La Libertad Avanza, su partido, quedó en manos de dos voceros. Uno de ellos es Diana Mondino, eventual canciller si Milei gana las elecciones el 19 de noviembre. Días atrás, Mondino dio una entrevista en la que le preguntaron qué opinaba del matrimonio igualitario, que en la Argentina es ley desde 2010. Dijo: “Como liberal, estoy de acuerdo con el proyecto de vida de cada uno. Es mucho más amplio que el matrimonio igualitario. Dejame exagerar: si vos preferís no bañarte y estar lleno de piojos y es tu elección, listo. Después no te quejes si hay alguien a quien no le gusta que tengas piojos”. Parecía haber, en este país, cuestiones zanjadas: un consenso acerca de que la dictadura de los setenta no incurrió en “excesos” sino que implementó el terrorismo de Estado; que la educación y la salud son derechos; que se debe impartir educación sexual en los colegios; que el matrimonio igualitario es un avance. La Libertad Avanza sostiene que en los setenta “hubo una guerra en la que el Estado cometió excesos”; considera que la salud y la educación no son derechos “porque alguien los tiene que pagar”; plantea que la educación sexual consiste en “ideología de género” y, ahora, que los piojos y la mugre son símiles idóneos para referirse a la unión legal entre personas del mismo sexo. Ese partido fue votado por 7.738.332 ciudadanos. El argumento de la mayor parte de ellos es que quieren “un cambio”. Lo tienen garantizado: volver a las cavernas también es cambiar.

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Sobre la firma

Leila Guerriero
Periodista argentina, su trabajo se publica en diversos medios de América Latina y Europa. Es autora de los libros: 'Los suicidas del fin del mundo', 'Frutos extraños', 'Una historia sencilla', 'Opus Gelber', 'Teoría de la gravedad' y 'La otra guerra', entre otros. Colabora en la Cadena SER. En EL PAÍS escribe columnas, crónicas y perfiles.
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