Arranca el juicio sobre el mayor escándalo de corrupción de la historia de Malasia

El ex primer ministro malasio, Najib Razak, está en el banquillo por su supuesta implicación en el desfalco de miles de millones de dólares del fondo soberano 1MDB

Najib Razak, a la salida del juzgado en Kuala Lumpur.
Najib Razak, a la salida del juzgado en Kuala Lumpur.LAI SENG SIN (REUTERS)

La vida del ex primer ministro malasio Najib Razak ha dado un giro de 180 grados en una década; si hace hoy diez años iniciaba su andadura al mando del país asiático, este miércoles el político se ha sentado por primera vez en el banquillo para responder a parte de la cuarentena de cargos de los que es acusado. La mayoría relacionados con su presunta implicación en el desfalco de miles de millones de dólares del fondo 1 Malaysia Development Berhard (1MDB), creado por él en 2009 y eje de un escándalo con ramificaciones desde Goldman Sachs hasta Hollywood.

Sonriente, enfundado en un traje azul marino y amparado por docenas de seguidores, Najib llegaba al Tribunal Superior de Kuala Lumpur, la capital malasia, decidido a defender su inocencia. Antes se sumaba a la oración durante unos minutos junto a sus adeptos del país de mayoría musulmana, que hace casi un año decidió en su contra en las urnas en gran medida por su gestión del fondo, con pérdidas finales de 42.000 millones de ringgit (unos 9.170 millones de euros).

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Najib es el primero en ser juzgado en Malasia por la trama de malversaciones y dilapidación del fondo soberano, una de las principales promesas que llevaron a Mahathir Mohamad, en su día padrino político de Najib, a ganar las elecciones de 2018. El juicio actual se centra solo en siete de los cuarenta y dos cargos a los que se enfrenta quien inicialmente creara el 1MDB para atraer inversiones y espolear el crecimiento del país en vías de desarrollo.

El ex primer ministro se declaró este miércoles inocente de los tres cargos de abuso de confianza, otros tres de lavado de dinero y uno de abuso de poder que se presentaron en su contra, que contemplan penas de entre 15 y 20 años de cárcel. Todos están vinculados con el desvío de 42 millones de ringgit (9,17 millones de euros) de una filial del 1MDB, SRC Internacional, a sus cuentas privadas. Transferencias que ayudaban a mantener el ostentoso estilo de vida que practicaban tanto él como su mujer, Rosmah Mansor, también imputada.

“Las pruebas muestran que, en diciembre de 2014, la tarjeta de crédito del acusado recibió un cargo de 130.625 dólares por las compras realizadas en la tienda Chanel de Honolulu”, leyó hoy en la sala el fiscal jefe, Tommy Thomas, según citan medios locales.

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En total, las investigaciones sobre el 1MDB apuntan a que Najib se apropió de forma indebida de 2.600 millones de ringgit (567 millones de euros, aproximadamente). Una parte mínima, no obstante, del total de 4.500 millones de dólares (4.000 millones de euros) que el departamento de Justicia de Estados Unidos –uno de los países, junto a Malasia o Singapur, que investigan la corruptela- calcula que fueron desfalcados en total.

El juicio a Najib se espera que abra paso a una serie de causas judiciales que desentrañen uno de los escándalos de corrupción de mayor calado de la actualidad. Desvelado en 2015 debido a la filtración por parte de un banquero suizo de origen español, Xavier Justo, de cientos de documentos que revelaban las oscuras operaciones financieras entre el 1MDB y la compañía con sede en Londres Petrosaudi, la trama ha salpicado incluso a Hollywood o a Goldman Sachs. Las autoridades malasias acusan al banco y a uno de sus antiguos socios de ocultar y tergiversar información sobre la venta de bonos para recaudar financiación para el fondo.

Además del ex primer ministro malasio, en el centro del escándalo se encuentra su entonces hombre de confianza, el joven Jho Low, quien antes de cumplir la treintena gestionaba las operaciones del fondo. En paradero desconocido, Low urdió una importante red de contactos en todo el mundo, según Estados Unidos. Esto le llevó a codearse con príncipes saudíes, modelos como Miranda Kerr y actores de la talla de Leonardo DiCaprio, ayudando a financiar películas como El Lobo de Wall Street con dinero del 1MDB.

Sin grandes expectativas de recuperar –como ha prometido Mahathir- el dinero malversado, el primer juicio contra Najib supone de momento una victoria política para el primer ministro nonagenario, que centró en el 1MDB su estrategia para retomar el poder quince años después de su primer mandato (1981-2003).

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