Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Italia, satisfecha con el acuerdo pese a no cumplir con sus exigencias

El primer ministro, Giuseppe Conte, considera que el país ya no está solo en la cuestión migratoria, pero los grandes cambios están sujetos a la voluntad de cada Estado

El primer minsitro italiano, Giusepp Conte, en la rueda de prensa de la cumbre de Bruselas.
El primer minsitro italiano, Giusepp Conte, en la rueda de prensa de la cumbre de Bruselas. REUTERS

Italia presionó, embarró la cumbre, amenazó con hacerla saltar por los aires y terminó cantando victoria. Un guion extraordinario. Si no fuera porque el acuerdo alcanzado de madrugada está formidablemente lejos de lo que se pretendía obtener. Aunque en las últimas horas se teatralice lo contrario, los motivos de alegría deberían ser limitados. De hecho, cuesta encontrar puntos que colmen de forma sustancial las demandas lanzadas a gritos por el ministro del Interior, Matteo Salvini, durante las últimas semanas. Sin embargo, tanto él como el primer ministro, Giuseppe Conte, han mostrado su satisfacción por el resultado. “Italia ya no estará sola. Quien llega a Italia, llega a Europa”, señaló el premier italiano.

Salvini celebra el domingo el gran encuentro anual de la Liga en Pontida (Lombardía). Un lugar al que quería llegar con alguna gran victoria para ofrecer a sus huestes, que alcanzarán un récord de asistencia. Puede que por eso, el ministro del Interior, poco dado a las muestras de entusiasmo en este asunto, también se sumase a los aplausos al día siguiente en el boletín casi horario que sus responsables de prensa mandan a los teléfonos móviles de los periodistas. “Estoy satisfecho y orgulloso por los resultados obtenidos por nuestro gobierno en Bruselas. Eppur si muove (y sin embargo se mueve)… ¡Hemos empezado! Finalmente Europa ha sido forzada a aceptar la discusión sobre una propuesta italiana. En comparación con las negativas a los gobiernos de Letta, Renzi o Gentiloni, han sido aceptadas muchas de nuestras peticiones. Para otras, todavía hay que trabajar. Pero finalmente Italia ha salido del aislamiento y vuelve a ser protagonista”.

Una reacción insólita. Más teniendo cuenta el resultado real alcanzado pasadas las cuatro de la mañana. Los Veintiocho se comprometen, entre otras cosas, a crear centros de acogida en Europa y hotspots en África donde se hará una selección entre refugiados y migrantes económicos. Pero la participación en ambos asuntos será voluntaria. De hecho, el presidente francés, Emmanuel Macron, ya anunció por la tarde que Francia no participaría de la modalidad de los centros.

Así que no hay ningún compromiso escrito sobre prácticamente nada, como solicitó Conte invocando su condición de “profesor de derecho”. Algo que despertó las burlas del primer ministro de Bulgaria, que señaló que él había sido “bombero” y la manera de negociar de Italia no le gustaba. Lo mismo que el presidente sueco, que alegó su condición de "exsoldador" para pronunciarse en contra del estilo de Conte. Pero el ministro del Interior, que volvió a cargar contra Macron asegurando que “se pasea por Europa como si fuera Napoleón”, sostiene que su país ha alcanzado el 70% de las peticiones realizadas. La digestión de la letra pequeña, sin embargo, puede ser más larga.

Más información