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El brote de ébola alcanza una nueva fase y llega a una zona urbana del Congo

El ministro de Sanidad alerta que el virus, que ya ha causado 23 muertos, ha llegado a la ciudad de Mbandaka, en el noroeste del país

Trabajadores sanitarios transportan vacunas experimentales contra el ébola.

El brote de ébola declarado en la República Democrática del Congo (RDC) el pasado 8 de mayo y que afectaba a una zona relativamente aislada del país ha llegado ya a la ciudad de Mbandaka, de 1,2 millones de habitantes y capital de la provincia de Equateur, lo que supone “una nueva fase” de la epidemia y un mayor riesgo de contagios, según ha informado la Organización Mundial de la Salud (OMS). En concreto, se trata de un caso confirmado en el distrito urbano de Wangata. En total, este brote ha provocado ya 44 contagios —tres de ellos confirmados por pruebas de laboratorio— y 23 muertos.

Según una fuente médica, la persona infectada en la capital provincial llegó de Bikoro, el pueblo donde surgió el brote y a donde fue para asistir a un funeral, hace unos 10 días. La distancia entre ambas localidades es de unos 130 kilómetros. Uno de los aspectos que más preocupa a las autoridades es que Mbandaka es un cruce de caminos fluvial y lugar de paso de personas y mercancías hacia Kinshasa, situada 700 kilómetros río abajo. La OMS ha enviado a 30 expertos para hacer la búsqueda y seguimiento de contactos.

"La llegada del ébola a una zona urbana es muy preocupante y la OMS y sus socios trabajan juntos para intensificar rápidamente la búsqueda de todos los contactos del caso confirmado”, declaró a la agencia France Press el doctor Matshidiso Moeti, director regional de este organismo para África. Dichos contactos se elevan a unas 300 personas. “Es una evolución preocupante, pero ahora tenemos mejores herramientas que nunca para combatir el ébola”, añadió el director general de la OMS, el etíope Tedros Adhanom Ghebreyesus.

Entre dichos recursos se encuentra una vacuna experimental cuya eficacia fue probada en Guinea durante la epidemia de 2014-2016. El pasado miércoles llegaron a la RDC las primeras 4.000 dosis con las que se pretende alcanzar a las personas que hayan estado en contacto con todos los casos confirmados y sospechosos, unas 4.000 en total, más los contactos de estos contactos y el personal sanitario de las zonas afectadas. En los próximos días está previsto que llegue una cantidad similar de dosis. Ghebreyesus aseguró que confiaba en poder distribuir las vacunas al final de esta semana.

Además de la existencia de inmunización y de que esta epidemia ha surgido en un país con experiencia en brotes similares, este es el noveno en la RDC, la gran diferencia con la epidemia de 2014-2016 es que en esta ocasión la comunidad internacional y en concreto la OMS ha reaccionado con rapidez. Médicos sin Fronteras ya trabaja en las zonas afectadas y ha abierto dos salas de aislamiento, una de diez camas en el hospital de Bikoro y otra de cinco en el de Mbandaka, y construye dos centros de tratamiento. Además, personal del Ministerio de Salud congoles, UNICEF y de la propia organización sanitaria mundial llevan varios días desplazados sobre el terreno.

Las otras ciudades de la provincia de Equateur se encuentran ya bajo vigilancia sanitaria, aseguró el ministro congolés de Sanidad, Oly Ilunga, mientras que los países fronterizos con la RDC han comenzado a extremar sus precauciones para todas aquellas personas procedentes de la zona afectada.

Descubierto en 1976, el virus ébola se encuentra en la naturaleza de numerosos países de África central y occidental. Se cree que el reservorio del virus son ciertas especies de murciélago que pueden contagiar o bien a otros animales o a seres humanos (zoonosis) y desencadenar un brote. Ya entre personas se transmite por contacto directo con la sangre y fluidos corporales de alguien enfermo. Los primeros síntomas son similares a la malaria o la gripe, pero en un segundo estadio causa hemorragias graves que pueden acabar con la vida del paciente.

La epidemia de ébola más mortífera de toda la historia comenzó en diciembre de 2013 en un pueblo de Guinea y fue declarada en marzo de 2014, afectando sobre todo a este país, Liberia y Sierra Leona, aunque también se produjeron casos en Malí y Nigeria. En total hubo más de 25.000 contagios y de 11.000 muertos. La OMS tardó más de tres meses en declarar la emergencia global, lo que retrasó la respuesta de la comunidad internacional y agravó la dimensión y las consecuencias del brote, tal y como ha reconocido el propio organismo internacional.

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