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Portugal propone tres nuevos impuestos europeos

Con el nombramiento de Centeno en el Eurogrupo, el país quiere colocarse al frente de la dirección de la UE

El primer ministro portugués, António Costa.
El primer ministro portugués, António Costa. EFE

Portugal quiere ser un país protagonista de la Unión Europea. Se ha puesto al frente del aumento de la contribución de los países de la UE —algo lógico por la salida del Reino Unido—, pero también aporta iniciativas para reforzar la organización.

El primer ministro portugués, António Costa, ha anunciado que su país va a proponer a Bruselas la creación de tres impuestos comunitarios, una tasa digital, una tasa verde y una tasa sobre las transacciones financieras internacionales.

El pequeño país no se conforma con escuchar los anuncios de Merkel o de Macron para Europa, se ha puesto al frente y más con el reciente nombramiento de su ministro de Finanzas, Mário Centeno, como presidente del Eurogrupo.

La tasa digital iría dirigida a sacar algún ingreso de los grandes chupópteros de Internet, firmas como Google y Facebook, que animan a ponerles contenidos gratuitos en sus plataformas, que luego difunden por infraestructuras que no son suyas pero que aprovechan gratuitamente y que a final de año tienen los mayores ingresos del mundo con escasa aportación impositiva en los países donde ya ejercen casi monopolios publicitarios y apenas cotizan.

Otro de los impuestos propuestos por Portugal se refiere a la ecología, un gravamen a las empresas contaminantes destinada a mejorar el medio ambiente y a promover políticas medioambientales.

El tercer tributo sería a las transacciones financieras, una especie de la tan hablada tasa Tobyn, que, además de proporcionar recursos a la UE, también reduciría movimientos especulativos.

El anuncio de Costa al diario portugués Público va a ser discutido el 23 de febrero en la reunión informal del Consejo Europeo.

No es la primera iniciativa europea del Gobierno portugués, pues el comienzo del mandato de Costa arrancó con la pretensión de ser protagonista en las decisiones de la UE, para lo cual , en primer lugar, debía cumplir con las obligaciones presupuestarias impuestas por la troika. Las ha cumplido todas y ahora su Gobierno se siente con fuerza para levantar su voz en el continente.

A la lista de iniciativas portuguesas se añade el subsidio europeo de desempleo

Ya el ministro estrella, Mário Centeno, cuando tenía que luchar contra los recelos internacionales proponía en entrevista a este diario un refuerzo de la Unión Europea. Para Centeno -ahora ya presidente de la Eurogrupo-, el problema de la crisis de la UE había sido la incompleta unión. “Debemos culparnos de no haber completado las instituciones que deberían estar ya creadas con el euro, por ejemplo, la unión bancaria y el fondo europeo de garantía de depósitos, pero también la necesidad de que el área del euro tenga una dimensión presupuestaria más importante".

Centeno quiere crear un subsidio de desempleo europeo: “Es un plan muy simple", explicaba, "que no trae riesgos y que funcionaria protegiendo a los países con variaciones cíclicas significativas de sus mercados cuando esas variaciones no estén asociadas a variaciones al área del euro. Cuando la tasa de desempleo de un país pasa el diferencial con la media europea, ese país tendría acceso a un fondo de compensación que no es soportable por sus finanzas públicas, sino por las finanzas públicas europeas. La no conclusión de estas instituciones llevó a que el euro y su área no salieran antes de la crisis”.

Ahora, Portugal, país modélico en cumplimiento de las exigencias presupuestarias, en cumplimiento del plan de rescate financiero y en modelo de recuperación siguiendo las recetas de la troika, quiere marcar el paso junto a Merkel y Macron en el futuro de la unión.