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El periódico del Ejército chino insta a reforzar la capacidad nuclear del país

La recomendación se basa en el temor de que EE UU desarrolle nuevas armas nucleares

Un sistema de misiles chino en una exhibición en la ciudad de Zhuhai. China.
Un sistema de misiles chino en una exhibición en la ciudad de Zhuhai. China. Power Sport Images/Getty Images

China ha tomado nota del tono cada vez más áspero que percibe desde Washington, incluido en cuestión de Defensa. En vísperas del discurso sobre el estado de la Nación que pronunciará Donald Trump ante ambas cámaras del Congreso de EE UU, el periódico de las fuerzas armadas chinas, el PLA Daily, publica un llamamiento a reforzar la capacidad de disuasión nuclear del país para no distanciarse aún más de Estados Unidos o de Rusia.

El artículo alude directamente a una filtración a comienzos de este mes, publicada en el Huffington Post, de la revisión de la política de armamento nuclear que se plantea la Casa Blanca de Donald Trump y que se espera que esté completada para febrero. Según esta filtración, EE UU se plantea desarrollar nuevo armamento nuclear, algo que situaría una vez más a la actual Administración en una posición absolutamente opuesta a la de su predecesor, Barack Obama. El anterior presidente estadounidense había proclamado, en abril de 2009 en Praga, su voluntad de lograr un futuro sin armas nucleares.

“El contenido de ese informe muestra que la Administración Trump fortalecerá el arsenal nuclear de EE UU. Es algo sin precedentes. Esto ha causado una grave preocupación mundial”, sostiene el análisis del PLA Daily, firmado por dos expertos de la Academia de Ciencias Militares, vinculada a la Comisión Militar Central, el principal órgano de mando castrense en China.

Tanto Rusia como Estados Unidos están modernizando su armamento nuclear, argumentan los autores. EE UU dedicará más de 1,2 billones de dólares a lo largo de los próximos 30 años al mantenimiento y actualización de su arsenal, según los cálculos de la Oficina de Presupuestos del Congreso que cita el periódico chino.

Por tanto, opina el artículo, “en el mundo inestable de hoy, debemos mejorar la capacidad de disuasión nuclear y la capacidad de contraataque nuclear creíble y fiable… para mejorar nuestra estrategia de disuasión, para apoyar el papel de potencia de nuestro país y proteger nuestra seguridad nacional”.

No obstante, subraya, el objetivo último es eliminar las armas nucleares. Y China, que ha desarrollado su armamento nuclear para evitar ser víctima de un “chantaje” atómico, siempre cumplirá el principio de no ser el primero en usar armas nucleares en caso de conflicto, expone el artículo.

Según el Stockholm International Peace Research Institute (SIPRI), en 2017 Rusia era el país con mayor número de cabezas nucleares en el mundo —7.000—, seguido de Estados Unidos con 6.800. China, a mucha distancia, contaba con 270.

Desde 2015, la gran potencia asiática lleva a cabo un ingente programa de modernización de sus fuerzas armadas que les permita, según ha instruido el presidente Xi Jinping, “ganar guerras”. El PLA chino ha cambiado su modelo tradicional de una fuerza numerosa centrada sobre todo en la defensa de su masa y sus fronteras terrestres por el de un Ejército más reducido pero más ágil y cuya fuerza se base en una tecnología puntera, el desarrollo de misiles balísticos y una fuerza aérea y una marina capaces de operar lejos de su territorio. Después de Estados Unidos, es el país que más invierte en gasto militar, casi 140.000 millones de euros.

Parte de esta renovación es también la modernización de su programa nuclear, relativamente más reciente que el de Estados Unidos y Rusia: China no llevó a cabo su primera prueba hasta 1964. Pekín siempre ha sostenido que no sería el primer país en hacer uso de sus armas nucleares en caso de conflicto. Como únicamente mantiene su arsenal con fines disuasorios, ha alegado tradicionalmente, no necesita poseer un gran número de cabezas.

Pero expertos en control de armamento como el profesor Jeffrey Lewis en su libro The Minimum Means of Reprisal (Los Medios Mínimos de Respuesta), alegan que si Estados Unidos cambiara su estrategia de defensa, China podría concluir que su capacidad nuclear no es suficiente para disuadir a Washington y podría reconsiderar su postura.

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