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Las víctimas de Orlando demandan a Facebook, Twitter y Google

Los familiares acusan a las tres tecnológicas de Silicon Valley de dar apoyo material a la propaganda de los grupos extremistas

Mark Zuckerberg, fundador de Facebook
Mark Zuckerberg, fundador de Facebook REUTERS

Sin el soporte de las grandes redes sociales, la expansión internacional de los tentáculos del Estado Islámico no habría sido posible. Ese es el argumento sobre el que los familiares de las víctimas de la masacre de Orlando utilizan para construir la demanda que acaban de presentar contra Google, Facebook y Twitter. Consideran que los tres gigantes de Internet dieron “apoyo material” a la propaganda del grupo terrorista.

El tiroteo en una conocida discoteca frecuentada por la comunidad homosexual se cobró el pasado verano la vida de 49 personas. Las compañías de Silicon Valley permitieron, según la acción legal, el acceso a los terroristas islámicos a sus plataformas para esparcir su mensaje extremista, recaudar fondos con los que alimentar su operativo y captar soldados dispuestos a luchar por su causa.

Facebook respondió dejando claro que en su comunidad no hay lugar para grupos que expresan su apoyo al terrorismo o que participan en estas actividades. Y como recuerdan desde Twitter, se están adoptando medidas y desarrollando mecanismos para combatir este tipo de contenido. Una vez que se detecta, se elimina y se bloquea el acceso de los usuarios a sus plataformas.

El atentado de Orlando fue el mayor desde los ataques del 11-S. Precisamente Twitter, Facebook, Google y Microsoft anunciaron hace unas semanas la creación de una base de datos conjunta para poder seguir el rastro de contenido que pueda ser utilizado por los grupos extremistas para las labores de reclutamiento y de financiación, para así poder eliminar esos vídeos y fotos los ante posible.

Es un asunto que genera un intenso debate. Las nuevas tecnologías de la información, de hecho, plantean un desafío a la hora de evitar que los grupos terroristas, cada vez más complejos, esparzan su propaganda. Estas mismas empresas fueron criticadas en el pasado tanto en EE UU como Europa por la lentitud con la que eliminan este tipo de mensajes que incitan al odio y la violencia.

El abogado que les representa es el que demandó a las tres compañías en nombre uno de los fallecidos en los atentados de París. Facebook también se enfrenta a una compensación multimillonaria por las víctimas de ataques de Hamás en Israel. Twitter fue objeto de una demanda por un fallecido en Jordania, pero fue rechazada bajo el argumento de no era responsable del contenido que cuelgan sus usuarios.