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Chomsky: “La crisis de los refugiados es la crisis moral de Occidente”

El lingüista estadounidense advierte de que Trump "llevará al mundo hacia el desastre" si gana las elecciones

Noam Chomsky, el sábado en Barcelona.
Noam Chomsky, el sábado en Barcelona.

El lingüista y activista norteamericano Noam Chomsky advirtió este sábado de que la “crisis de los refugiados es la crisis moral de Occidente”. En una conferencia pronunciada en Barcelona ante más de 1.500 personas, el profesor emérito del Massachusetts Institute of Technology (MIT) desgranó las razones históricas, políticas y económicas que han ido aumentando los desplazamientos de refugiados en el mundo, y avisó de que ese fenómeno seguirá creciendo por los “efectos del cambio climático”. Chomsky también hizo referencia al candidato republicano a la presidencia de EE UU, Donald Trump. “Es consistente en pocas cosas. Una de ellas es llevar al mundo hacia el desastre lo más rápidamente posible”, afirmó con rotundidad.

Chomsky impartió ayer la conferencia Crisis de la inmigración en el marco del Annual Guest Lecture 2016 de UNU-GCM, el Instituto de Investigación de la Universidad de la Naciones Unidas sobre Globalización, Cultura y Movilidad. Su visita suscitó una gran expectación en la capital catalana. Pocas horas después de abrirse el plazo de inscripciones, se agotaron las 400 plazas disponibles, lo cual obligó a cambiar la ubicación del Auditorio de la Universidad Pompeu Fabra al Palau de Congressos, con una capacidad para 1.500 personas. Y aun así, fuentes de la organización explicaron que más de 3.000 personas se quedaron sin la oportunidad de oír a Chomsky en directo.

El filósofo no defraudó al auditorio y criticó con dureza las políticas occidentales respecto a la inmigración y a la acogida de refugiados. En especial las del viejo continente. “Europa siempre ha sido más racista que los Estados Unidos”, dijo en un momento de la charla. Chomsky, que acaba de publicar ¿Quién domina el mundo? (Ediciones B), arrancó con unas palabras del papa Francisco: “Los refugiados no son un peligro, sino que están en peligro”. Para acercar el problema al auditorio, el intelectual norteamericano se valió de un informe publicado por El País para recordar que casi 4.000 inmigrantes han muerto este verano en el Mediterráneo. Esas muertes, denunció, ponen en contra las cuerdas en el terreno moral a las sociedades desarrolladas, que a su juicio son las que “más capacidades tienen para ayudar a quienes se hallan en grave peligro” y a la vez las que “más responsabilidad” han tenido en estas crisis.

Campos de refugiados en Líbano y Turquía

Chomsky escarbó en las razones que, a su juicio, están detrás de las continuas crisis migratorias y de refugiados que vive hoy Europa, que van desde el colonialismo del siglo pasado hasta las intervenciones en Irak o en Libia, cuyo conflicto se resolvió, sostuvo, sin tener en cuenta las sugerencias de la Unión Africana. El lingüista, de 87 años, cargó contra la política europea de acogida y la contrapuso con el papel que están desarrollando países en desarrollo en esta crisis de dimensiones “colosales”. “El país más afectado por este fenómeno es el Líbano, donde los refugiados son ya el 40% de su población”, recordó Chomsky, quien añadió que Jordania o Kenya siguen absorbiendo grandes cantidades de desplazados que viven “hacinados” en los “campos de refugiados más grandes del mundo”. También destacó el papel de Turquía, que acoge a 2,5 millones de refugiados que huyen de los “horrores de Siria”. En cuanto a este último país, Chomsky defendió negociar los “asentamientos con diplomacia” en lugar de limitarse a altos al fuego, y abogó por un “gobierno de transición en el que deberá participar el gobierno de Assad”.

En este punto, Chomsky se detuvo para denunciar la actitud de Europa, que tachó de “hipócrita”. “Presiona a Turquía para que acoja a más refugiados, de modo que estos no se acerquen a sus fronteras. Y no soy seguidor de [el presidente turco] Erdogan”, recordó. El intelectual cargó contra la “próspera Francia” por desmantelar el campo de Calais y, con ironía, resaltó los “gestos de compasión occidental” de Reino Unido, que ha permitido que cien niños hayan podido ser acogidos “saltándose procedimientos complejos para demostrar los nobles principios de la civilización occidental”.

Pero el problema, según afirmó, no ha hecho más que empezar, por lo que pidió un cambio de actitud. “Deberíamos dedicarnos a remediar del mejor modo posible este azote”, dijo, con ayudas económicas y “dándoles la bienvenida”, lo cual consideró fácil si hay “voluntad”. Porque, consideró, las migraciones irán en aumento a causa del cambio climático. Y de hecho, unos 25 millones de personas ya quedan desplazadas cada año por catástrofes naturales provocadas, en parte, por el calentamiento global.

El ascenso del populismo en EE UU y Europa

A preguntas de los asistentes, Chomsky también se refirió a las elecciones de EE UU. El lingüista apoyó al candidato a la presidencia por el Partido Demócrata Bernie Sanders, pero recientemente ha afirmado que votará por Hillary Clinton para detener el ascenso de Trump. Ayer criticó con dureza al candidato republicano, de quien dijo estar sorprendido por las veces en las que ha dicho que quiere "llevar al mundo al desastre lo más rápidamente posible”. Chomsky lamentó que Trump siga negando el cambio climático y que apueste por derogar la legislación medioamiental e incrementar el uso de combustibles, pero también por rebajar impuestos a las grandes corporaciones y aumentar la gasto en Defensa. Pero se mostró especialmente preocupado por si la “posibilidad” de una guerra nuclear tuviera que ser gestionada por Trump.

Sobre el ascenso del republicano, Chomsky recordó que no se trata de un caso aislado en el mundo, y recordó la subida de la extrema derecha y el populismo en Austria o Alemania. El intelectual norteamericano cargó contra las políticas de austeridad en Europa y EE UU. En el caso de Norteamérica, recordó, los sueldos de los trabajadores cayeron a niveles de los años 60. “Baja la esperanza para un futuro mejor, igual que sucede en Europa, y eso toca a las instituciones políticas y financieras con el resultados de los partidos van más a los extremos y en centro desaparece”, concluyó.

Chomsky y Barcelona

El lingüista norteamericano recordó en su conferencia de ayer en Barcelona que, precisamente, su primer artículo, que escribió con solo 11 años, fue acerca de la caída de la capital catalana en manos fascistas. “Entonces ya me asustaba la expansión del fascismo en Europa. Soy lo suficientemente viejo para acordarme de los discursos de Hitler en la radio. Y aunque no entendía sus palabras, sí su significado”, afirmó el intelectual. “En ese artículo expresé que ese mal se iba expandiendo por todo el mundo y es imparable”, explicó Chomsky, quien lamentó que con el auge de la extrema derecha “resuene lo mismo” hoy. “No digo que se vuelva al nazismo, pero es preocupante”, remachó.