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La UE propone blindar Grecia para frenar al flujo de refugiados

Croacia se perfila como el núcleo de operaciones para afrontar la crisis

Decenas de refugiados caminan en la frontera entre Grecia y Macedonia.
Decenas de refugiados caminan en la frontera entre Grecia y Macedonia. AFP

Grecia registra poco más del 3% de las llegadas de refugiados en su territorio y Bruselas lo sabe. Ante esta incapacidad, una de las propuestas que estarán encima de la mesa en la minicumbre de países más afectados por la crisis de los refugiados, el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) y Frontex, que se celebrará el domingo en Bruselas será la de establecer operaciones de control “adicionales” en los países vecinos que no forman parte de la UE; Albania y Macedonia. Además, la Agencia de protección de fronteras de la UE propondrá enviar una operación a Croacia, por donde en 2015 han pasado más de 210.000 refugiados, para “poder actuar en las fronteras exteriores de la UE y no sólo en las de los países Schengen”, según un documento oficial al que ha tenido acceso EL PAÍS.

Grecia está sobrepasada y la situación en Lesbos —principal puerta de entrada desde Turquía— “está fuera de control”, según el personal de la UE allí presente que advierte de que “podría degenerar en cualquier momento”. Los disturbios son constantes y las capacidades técnicas y humanas son “mínimas”, según Frontex, que lleva meses denunciando la falta de recursos técnicos y humanos para afrontar el drama de las ya más de 700.000 personas que en 2015 han entrado en territorio comunitario huyendo de la guerra y la miseria.

La UE, según la propuesta de cuatro páginas, se aferra al reglamento de Dublín —por el que cualquier refugiado o inmigrante deberá ser registrado en el primer país de llegada en la UE— y si no se registra a la entrada, se registrará a la salida. Fuentes europeas, sin embargo, aseguran que el plan de intentar blindar la frontera norte de Grecia es sólo un gesto simbólico pues no solo lo tiene que aprobar Macedonia y Albania, este último más reticente, sino que el resultado que se busca, en realidad, es la expansión de las competencias de Bruselas en materia de refugiados para poder frenar el flujo más pronto que tarde. Es decir, cuanto más al sur, mejor.

Esto lleva obligatoriamente a involucrar de manera temporal a Croacia en la estrategia de Frontex. “Es un país con más capacidad y mejor estructura y logística para acoger una misión de control y vigilancia”, sostienen las mismas fuentes. En todo caso, si Croacia —que debe pasar su primer examen para entrar en el territorio Schengen este año— no diera su aprobación para acoger a un equipo de Frontex, éste retrocedería territorialmente y se establecería en Eslovenia, según uno de los puntos del documento.

Otras rutas, bajo la lupa de la UE

La propuesta sobre la que los líderes debatirán el domingo está enfocada a reforzar cuatro puntos de una de las zonas más calientes para los refugiados en territorio europeo; la frontera terrestre entre Turquía, Bulgaria y Grecia; el mar Egeo, la salida de Grecia por Macedonia y Albania y la vigilancia en Croacia.

El refuerzo de las fronteras entre Bulgaria y Serbia y Bulgaria y Rumanía también será también objeto de debate e incluso también una extensión de la vigilancia en Serbia, Montenegro y Bosnia-Herzegovina “si fuera necesario”, países que no forman parte de la Unión.

La agencia de fronteras exteriores de la UE entiende, no obstante, que el flujo es imparable —aunque las condiciones meteorológicas rebajarán la afluencia especialmente de inmigrantes y refugiados afganos— y que si se tapona la salida por el norte de Grecia, los inmigrantes cuyo destino principal es el norte de Europa, continuarán su ruta como puedan; en barcos, ferris regulares o escondidos en camiones hacia Italia, Bulgaria y los Balcanes occidentales. “La información se extenderá entre los refugiados que dejarán, por tanto, de llegar a Grecia”, justifica el documento.