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Bruselas critica la actuación de Hungría con los refugiados

La UE convoca una cumbre extraordinaria de líderes sobre refugiados el 23 de septiembre

Refugiados
La policía empuja a migrantes en la frontera húngara hoy. REUTERS

La Comisión Europea lamenta la tensión que reflejan las imágenes de policías y refugiados en la frontera de Hungría, pero apenas ha levantado la voz para exigir responsabilidades. El comisario de Inmigración, Dimitris Avramopoulos, ha viajado a Hungría y ha expresado este jueves lo más parecido a una crítica a las medidas aplicadas por el Gobierno húngaro contra los demandantes de asilo. “Ya saben que no siempre estamos de acuerdo con los métodos utilizados. Los muros son soluciones temporales”, ha asegurado tímidamente Avramopoulos en Budapest, en presencia de dos ministros del Ejecutivo de Viktor Orbán. El rechazo frontal del mandatario húngaro y de otros del Este al sistema de cuotas obligatorias de reparto de refugiados que propone Bruselas tendrá que resolverse finalmente al más alto nivel. Los jefes de Estado y de Gobierno se reunirán el próximo 23 de septiembre en Bruselas para tratar de alcanzar un acuerdo.

El comisario europeo ha desplegado todo el argumentario europeo para alertar de que hay que cooperar para resolver esta crisis. “La mayoría de los que llegan son sirios, tienen necesidad genuina de protección. Creo que tenemos un deber moral. En mi caso, es también un deber cristiano”, ha abundado Avramopoulos. En un reciente artículo de prensa, Orbán aludió a la necesidad de proteger las fronteras exteriores de la UE como modo de preservar las raíces cristianas de Europa, lo que ha llevado a otros dirigentes a esgrimir sus convicciones cristianas para defender lo contrario: una atención digna a los migrantes.

A su lado, el ministro húngaro de Exteriores, Péter Szijjártó, ha considerado “extraña y sorprendente” la reacción internacional a la agresividad con la que las fuerzas de seguridad húngaras disuaden a los refugiados que se asoman a su frontera vallada. Y ha lanzado dos peticiones a la Comisión Europea: que establezca una fuerza europea de protección de fronteras –ahora esta labor recae en cada Estado- y que dé más dinero a los países vecinos de Siria (Turquía, Jordania, Líbano…) para que atiendan a los refugiados sirios. Respecto a las cuotas de redistribución de migrantes, ha reiterado la postura húngara: “No tienen sentido”.

Mientras los países miembros negocian cómo llegar a la reunión de ministros del martes con una solución para el reparto de los 120.000 demandantes, el Parlamento Europeo ha enviado esta mañana un mensaje político a los líderes. La Eurocámara ha aprobado, por 370 votos a favor, 134 en contra y 52 abstenciones, ese reparto propuesto por el Ejecutivo comunitario. El respaldo, en todo caso, es simbólico porque son los Estados miembros quienes deciden qué hacer.

Esa reunión de ministros será, en todo caso, la antesala de la cumbre de líderes que se celebrará al día siguiente. El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, la ha convocado este jueves ante la falta de avances en la crisis de refugiados. La idea es que el esquema de reparto de refugiados quede decidido en la reunión de ministros y los jefes de Estado y de Gobierno mantengan un debate más de fondo sobre migración, asilo y la conveniencia o no de reformas las normas existentes, explican fuentes comunitarias.

Hungría, país beneficiario del esquema de los 120.000 porque 54.000 saldrían de su territorio para reubicarse en otros Estados europeos, rechaza de plano participar. Así que los diplomáticos negocian cómo mantener esa meta de 120.000 pero reubicándolos desde otros territorios, no desde Hungría (desde Grecia, Italia y quizás algún otro que se sumara). El ministro de Inmigración de Luxemburgo -país que asume la presidencia rotatoria de la UE, Jean Asselborn, ya ha comunicado al Parlamento Europeo que la propuesta que han respaldado esta mañana puede sufrir cambios en lo que concierne a Hungría. Está por ver cómo acomodar esa desvinculación húngara del modelo y los intentos de otros países del Este de hacer lo mismo.

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